Bogotá. Centenares de militares salieron a ayer a recorrer la calles de Bogotá después de que el presidente, Juan Manuel Santos, decidiera militarizar la capital colombiana en respuesta a los disturbios registrados durante una jornada de manifestaciones en apoyo a la huelga agropecuaria que dejó dos muertos y multitud de destrozos por la acción de grupos vandálicos. Los militares, vestidos con uniforme de combate, fusil al hombro y caso en algunos casos, empezaron a circular por calles y avenidas de la capital colombiana entre las miradas de asombro y curiosidad de los transeúntes.
A lo largo de la Carrera Séptima, avenida que corta Bogotá de sur a norte y por la que suelen realizarse las manifestaciones políticas y sociales, los soldados estaban apostados en casi todas las esquinas. Algunos caminaban mezclados con los peatones mientras otros aprovechaban la calma que registra ayer la ciudad para conversar con los vendedores callejeros. "Ayer mismo, anoche ordené la militarización de Bogotá y así lo haré a partir de hoy en cualquier municipio o en cualquier zona donde sea necesaria la presencia de nuestros soldados", manifestó el presidente Juan Manuel Santos en una alocución desde la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo. Pese a que el conflicto armado que vive Colombia involucra a las Fuerzas Armadas, no es tan frecuente poner a militares a vigilar las calles de la ciudades, función que corresponde a la Policía.
Mientras, los campesinos colombianos en huelga desde hace doce días anunciaron ayer que levantarán los bloqueos de carreteras pero que seguirán con su protesta hasta que lleguen a un acuerdo con el Gobierno. El anuncio lo hicieron los negociadores tras una reunión de último momento después de que el presidente Santos ordenara la retirada de sus delegados del diálogo para buscar un acuerdo que se lleva a cabo en la ciudad de Tunja.
"Se han logrado acuerdos parciales lo cual nos da la potestad para invitar a los manifestantes a permitir el libre tránsito vehicular", manifestó uno de los negociadores de los campesinos en la lectura de un comunicado. Los bloqueos de vías, que comenzaron el pasado 19 de agosto, día de inicio de la huelga, han dejado aislados a pueblos y ciudades de numerosos departamentos del país y dieron pie a disturbios en el campo que luego se trasladaron a las zonas urbanas.