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Amante celoso... de secretos

Scotland Yard investiga a la pareja del espía del MI6 hallado muerto en una bolsa

Amante celoso... de secretosFoto: deia

bilbao

tRAS conocer que la Policía había abierto una línea de investigación sobre sus allegados, la Prensa británica diseccionaba ayer la vida privada de Gareth Williams. Y a decir verdad encontraron encontraron un auténtico filón. Scotland Yard comprobó que el asesino o asesinos de Williams debían de ser personas conocidas ya que todo estaba en orden y fue él quien abrió la puerta. Además encontraron ropa de mujer en el armario del espía. Tirando del hilo, The Sun aseguraba que Williams frecuentaba los ambientes gays londinenses e incluso llegaba a travestirse.

The Daily Telegraph especulaba con que la muerte se hubiera producido tras una violenta discusión con su amante. Y es que Williams, que se encontraba en comisión de servicios en Londres volvería próximamente a su destino al sur de Inglaterra, a la localidad de Cheltenham. La Policía, que no descarta ninguna de estas circunstancias, está tratando de averiguar si el asesino -amante o no- se llevó de la vivienda del espía alguno de los secretos que poseía. Williams era especialista en comunicaciones y manejaba códigos secretos, además solía llevar a menudo trabajo a casa por lo que su ordenador personal y las memorias USB que manejaba eran un suculento botín para un espía de un país extranjero. ¿Y por qué no pueden unirse ambas cosas? El amante despechado por la próxima marcha de Williams que le mata y le roba sus secretos para venderlos a un servicio de inteligencia rival. Tampoco es algo que descarte de momento Scotland Yard. Por todo ello, sus números de teléfono, las últimas llamadas recibidas y efectuadas y las grabaciones de las cámaras situadas en los alrededores del domicilio son la primera tarea de la investigación.

Gran amante del ciclismo -deporte que practicaba- Gareth Williams, de 30 años, era un hombre joven que tenía pánico a volar. Sus familiares le definen como de carácter reservado y hombre de pocas palabras al que nunca le conocieron pareja sentimental. Como todo buen espía, Williams llevaba una doble vida.

El espía llevaba muerto cerca de dos semanas cuando la Policía halló su cadáver. Y es que, al estar de vacaciones, nadie le echó en falta.

La primera autopsia "no ha resultado concluyente", declaró un portavoz de la investigación. El cuerpo de Williams presentaba heridas producidas por un cuchillo, por lo que parece un apuñalamiento, pero se estudia si la verdadera muerte se produjo por asfixia o envenenamiento. Lo que más trabajo está dando a Scotland Yard es el interpretar la forma en la que la gran cantidad de tarjetas SIM encontradas en el domicilio estaban cuidadosamente ordenadas, como si de algún tipo de ritual se tratara.

Por si fuera poco, el MI6 se enfrenta a otro inconveniente. El barrio de Pimlico en el que vivía Williams, es alojamiento habitual de los espías británicos ya que era considerado como un barrio seguro algo que, ahora se ha puesto en cuestión. Por todo ello crece el temor entre los agentes de espionaje y entre los directores del MI6, unos por su seguridad personal y los otros por la de los secretos que manejan sus subordinados.