España sube el nivel y gana con cierta holgura
Austria nunca estuvo en condiciones de discutir el pase a octavos de final de un combinado que volvió a rentabilizar la complicidad de Oyarzabal y Cucurella
La selección de España sigue adelante sin recibir gol en el torneo, registro que convierte a Unai Simón en el poseedor del récord de imbatibilidad en los Mundiales. La reseña elogiosa que merece la actuación del combinado de Luis De la Fuente no se agota en el marcador, un 3-0 rotundo e inequívoco, porque le faltaban varios hervores para evocar al conjunto que conquistó la última Eurocopa y anoche se acercó algo más a esa versión ideal. Ante una Austria laboriosa que le planteó exactamente la oposición que cabía prever, no es que aflorase el juego dinámico, variado e incisivo que estaba pendiente, pero sí una propuesta seria y salpicada de intención y firmeza.
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No faltaron chispazos, fases de cierta inspiración, una muestra bastante fundamentada de lo que estos hombres, los mismos once que salieron contra Arabia Saudita, pueden brindar. No cabe negar que hasta la fecha España se ha medido a enemigos asequibles o muy asequibles. Este último poseía más nivel y además se adjudicaba una plaza en octavos, no había pues margen para equivocarse y la impresión fue de mejoría en las prestaciones, tanto en lo colectivo como en varios casos individuales. Tampoco nada que reclamase un lanzamiento de cohetes, pero se pudo apreciar oficio y convicción, dos bazas clave para entender el desenlace dado el potencial de los protagonistas.
Yo no quiero ilusionaros, pero es EL MISMO GOL que la final de la Eurocopa 2024.
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Cuando más dudas había, ESPAÑA ha dado un clínic ante Austria para volver a dar miedo antes de 𝙤𝙘𝙩𝙖𝙫𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙛𝙞𝙣𝙖𝙡
🇪🇸 ¡España jugará el lunes a las 21h.! #MundialRTVE#FIFAWorldCuppic.twitter.com/lPpF8mYbnh
Apenas hubo un ratito de tanteo antes de que España fuese imponiendo su ley. Pareció que Austria quiso sorprender presionando con las líneas adelantadas y discutir así la iniciativa, pero ese plan carecía de base sólida y fue mera cuestión de inercia que el balón estuviese cada vez más tiempo en posesión de Rodri y compañía. La verdad es que Pedri apenas pudo colaborar en ese tramo, sometido a una vigilancia muy férrea que le impedía recibir y girarse, aunque ello no fue impedimento para que el encuentro fuese cayendo en una dinámica más lógica. En ello tuvo mucho que decir un Lamine Yamal que no disimuló sus ganas por volver a agradar con su vistoso catálogo de recursos para desbordar rivales, hasta que le duró la gasolina.
Austria se fue hundiendo en torno a su área, la progresiva participación de Olmo, otro que padeció un marcaje severo, así como la movilidad de Oyarzabal y de un Baena que, junto a Cucurella, recorrió muchísimos metros a lo largo de la banda izquierda, fueron aportando soluciones y generando peligro. Lo que al principio no pasó de una tímida ofensiva, poco a poco adquirió un tono de asedio que resultó excesivo para los hombres de Ralf Rangnick, incapaces de retener el balón ni un par de segundos tras robo.
Para el minuto veinte España había colonizado la parcela del adversario y en torno a la media hora las oportunidades de gol fueron llegando en cascada. Antes un cabezazo de Laporte fue casi lo único inquietante para Schlager, luego aquello derivó en una ofensiva descarnada y con mucho veneno. El gol se convirtió en un lance inevitable a la vista de cómo percutía el grupo impulsado por las travesuras Yamal, al que ayer le dio por acumular caños. Posch impidió en primera instancia que Olmo, tras formidable control orientado en el área, culminase; seguido el árbitro anulaba un remate a la red de Cucurella por falta previa al meta a la salida de un córner; luego, en un mismo minuto, Schlager desbarataba un centro cerrado de Yamal y respondía con una gran estirada a Oyarzabal. Enseguida se supo que aquel chut cruzado era el aviso del eibarrés, quien no perdonaba empalmando con sutileza un servicio raso de Cucurella.
🌟 SÍ QUE ES EL MUNDIAL DE LAS ESTRELLAS
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Y la nuestra de cara al gol tiene un nombre: MIKEL OYARZABAL.
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Con la ventaja se observó una bajada en el ritmo y Austria se aproximó por fin al área del inédito Simón, sin generar peligro alguno, algo que sí hizo Baena en tiempo añadido con un golpe franco que estampó en el larguero, el rechace le cayó a Yamal y no supo resolver el mano a mano con el meta. España se retiraba al descanso con la sensación de llevar una renta escasa, muy corta. Había sumado méritos suficientes, juego y ocasiones, para no preocuparse por el pase a la siguiente ronda, pero el 1-0 le abocaba a seguir remando.
Rangnick introdujo una modificación en el arranque del segundo acto, necesitaba cambiar cosas y refrescó la zona ancha, pero el efecto no se notó. Es cierto que a España le costó más profundizar, pero en vista de que con eso no le alcanzaba para discutir el resultado, a la hora Austria recurrió a una pareja de arietes, Arnautovic y Kalajdzic, a cada cual más grande, a modo de amenaza. El segundo no tardó en enganchar un cabezazo, nada que lograse continuidad y pronto se gestó el tanto que sentenciaba el pulso: Baena sirvió el pase de la muerte para que el impulsivo Pedro Porro conectase a bocajarro.
𝙂𝙊𝙊𝙊𝙊𝙊𝙊𝙊𝙊𝙊𝙊𝙊𝙇 𝘿𝙀 𝙋𝙀𝘿𝙍𝙊 𝙋𝙊𝙍𝙍𝙊
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El pase de Baena, que ha hecho un PARTIDAZO.
La entrada con todo de Porro, que se reivindica como el lateral de esta selección.
🇪🇸🇦🇹 ¡ESPAÑA, DE CABEZA HACIA LOS OCTAVOS CON EL SEGUNDO GOL!#MundialRTVE#FIFAWorldCuppic.twitter.com/pebk5avg8e
Amarrada la clasificación, bastaba con aprovechar los espacios que obligatoriamente debía dejar Austria en su desesperada búsqueda de un gol que le metiese en la pelea. Tocando, con una buena movilidad de laterales y delanteros y la brújula en poder de un Pedri hambriento que soportó una auténtica persecución, el tramo final discurrió sin mayores sobresaltos. De la Fuente se mostró algo remiso a la hora de agitar el banquillo, pero retiró en primer lugar a Olmo y Baena, que apuntan a figurar en el próximo once. Aún hubo margen para que la conexión Cucurella-Oyarzabal volviese a funcionar: con el rival cansado para recular, pudo el ariete batir sin oposición a Schlager y establecer una distancia que reflejó con mayor fidelidad la superioridad ejercida por el cuadro español.