¿Cada cuánto hay que cambiar el casco de moto? Esto dice la DGT
Este elemento no tiene fecha de caducidad oficial, pero es imprescindible sustituirlo a tiempo
Puede parecer un complemento más, pero el casco de moto es, probablemente, el elemento de seguridad más importante para cualquier motorista, y de ahí su obligatoriedad. Y además debemos tener en cuenta que no es eterno: aunque no existe una normativa específica que obligue a cambiar el casco tras un número determinado de años, sí tiene una vida útil, más allá de lo cual nos deberíamos plantear su sustitución.
Relacionadas
Si conduces una moto por la ciudad debes tener en cuenta todo esto
Los cascos de moto están fabricados con materiales que, con el paso del tiempo, pierden sus propiedades. Esto afecta directamente a su función principal: proteger la parte más delicada del cuerpo, la cabeza en caso de impacto. Pero ese deterioro no siempre es visible, ya que muchas veces se produce en el interior del casco, en la parte encargada de absorber la energía de los golpes. Por eso, aunque externamente parezca en buen estado, su eficacia puede haberse reducido considerablemente.
Cuándo cambiar el casco
El Real Automóvil Club de España (RACE) señala que, de forma general, la vida útil de un casco se sitúa en torno a los cinco años, aunque depende de los materiales con los que está fabricado. Según la DGT, los de policarbonato no deberían llevarse más de dos años al perder a partir de entonces sus propiedades. Si tienen resina termoplástica se pueden llevar hasta cinco años, y su vida útil se alarga hasta los siete años en los de fibra.
A partir de esos plazos se recomienda su sustitución, incluso aunque no haya sufrido golpes aparentes. Pero en cualquier caso debe cambiarse de forma inmediata si ha sufrido un golpe en un accidente o si se ha caído al suelo desde una altura superior a 1,50 metros. Ante la duda, lo mejor sería consultar al fabricante.
También hay señales que nos indican que deberíamos plantear sustituirlo; si aparecen grietas o deformaciones en su estructura exterior o interior; si la visera está dañada; si el sistema de cierre está defectuoso, si hay un notable desgaste interior o si el casco tiene mucha holgura y ya no se ajusta bien a la cabeza. En todos esos casos, el casco podría haber perdido su capacidad de protección aunque el daño no sea evidente.
Factores de desgaste y recomendaciones
Según el RACE, hay varios elementos que influyen en la degradación del casco, además de los impactos o caídas. Entre ellos destacan la propia calidad del casco, la exposición continuada al sol y a los rayos ultravioleta, el sudor y la humedad, el uso frecuente, las condiciones de almacenamiento y el envejecimiento de los materiales.
Qué tienes que hacer si te quedas tirado con la moto
El desgaste del casco es inevitable, pero sí hay unas recomendaciones de uso que nos pueden ayudar a alargar su vida útil, como guardarlo en un lugar seco y sin exposición directa al sol, sin dejarlo dentro de la moto al sol durante horas ni colgarlo del retrovisor, ya que su interior se podría deformar. Es bueno además transportarlo en una funda protectora que lo proteja de arañazos y golpes y no dejarlo nunca en un sitio elevado desde que el que se pueda caer y golpear. Si se moja con la lluvia hay que evitar colocarlo directamente sobre un radiador, y para lavarlo (el interior suele ser desmontable) se debe usar agua y jabón neutro y después secarlo íntegramente. Por último, no hay que modificar la estructura del casco ni añadir
Temas
Más en Motor
-
Cómo ‘mimar’ la batería de un vehículo electrificado para que dure lo máximo posible
-
La profesión de perito de automoción va a cambiar para siempre… con la llegada de la ciberseguridad
-
Los scooters eléctricos que parecen del futuro… pero que puedes comprar ya
-
El error más común al repostar que te hace gastar más dinero