Este año 2026 va a traer unas cuantas novedades en el Reglamento General de Circulación (RGC). La primera de ellas ya lleva unas semanas vigente, la obligatoriedad de la baliza V16 conectada para señalizar la presencia de un vehículo detenido en la carretera por avería o accidente, en sustitución de los triángulos de señalización.

Pero hay más cambios, aunque habrá que esperar a que la reforma del Reglamento que prepara la Dirección General de Tráfico (DGT), que aún tiene el borrador en desarrollo, comience a aplicarse, ya que no tiene una fecha prevista, pero no tardará demasiado.

Carril de emergencia, un año de retraso

Uno de ellos es la obligatoriedad de habilitar un carril de emergencia en las autopistas y autovías, medida que estaba prevista para 2025 y que finalmente entrará en vigor en 2026. Es algo que se lleva viendo desde los años 70 en Alemania, que ya han adoptado una docena de países europeos, como Austria y Polonia, y que puede salvar muchas vidas con un sencillo gesto.

Es habitual que en autopistas y autovías se formen atascos en los que los vehículos se encuentran detenidos o avanzando muy despacio, y pueden pasar así horas. Es en ese momento cuando, si llegan por detrás una ambulancia u otros vehículos prioritarios en servicio de urgencia como bomberos y policía, para los cuales el tiempo es oro, pueden tardar un mundo en atravesar ese embotellamiento, porque no es fácil mover tantos vehículos que se encuentran tan juntos, y a veces con sus conductores fuera del coche, para abrirse paso.

Así deben comportarse los conductores

Para evitar esta situación, el artículo 32 del RGC, cuando se apruebe, establecerá la “obligación de abrirse hacia los lados” en autopistas y autovías para todos los vehículos que circulen muy despacio (al paso de peatones) o se encuentren detenidos a causa de una retención. Los conductores que estén situados en el carril derecho tendrán que abrirse hacia la derecha, y los que estén situados en el carril izquierdo, hacia la izquierda, dejando así un paso libre en el centro.

Un gráfico explicativo de cómo se debe actuar. DGT

“Se trata de arbitrar un comportamiento en autopistas y autovías para facilitar el acceso a los vehículos prioritarios, agilizar el acceso y la evacuación de las víctimas de un siniestro y restablecer la circulación lo antes posible”, explica Francisco de las Alas-Pumariño, jefe de la Unidad de Normativa de la DGT.

Alerta en tiempo real

Respecto a los carriles de emergencia, hay otra novedad importante. La DGT alertará en tiempo real sobre las emergencias a los conductores, que podrán prepararse con antelación para facilitar el paso a los vehículos prioritarios, incluso antes de que lleguen sus señales acústicas y luminosas.

Esto será posible porque ambulancias, coches de bomberos y policía circulan geolocalizados y transmiten su situación a los centros de gestión correspondientes. Desde este año, estos centros podrán compartir esta información en tiempo real con la plataforma DGT 3.0, que hará llegar la alerta a los vehículos que circulen cerca del punto conflictivo de la vía donde hay un accidente o cualquier otro tipo de incidencia, como las que señalizan las balizas V16 conectadas.

Más cambios en el Reglamento

Como bien es sabido a estas alturas, desde el 1 de enero todos los vehículos deberán llevar una baliza V16 conectada. Además, cuando se apruebe el real decreto, todos los vehículos de movilidad personal deberán inscribirse en la DGT, incluidos los patinetes eléctricos, y requerirán de un seguro obligatorio si sus propietarios no quieren exponerse a una sanción.