Es evidente que la deportividad, como la conocíamos hace 30 ó 40 años, no va a volver al sector de la automoción. Aquellos modelos ligeros, muy ágiles (a veces, demasiado) y con un consumo elevado ya no tienen hueco en el mercado. Más allá de la nostalgia que ese hecho puede producir, lo cierto es que en la actualidad, la deportividad en el sector del automóvil está escribiendo una nueva página. No será igual que la de antaño, pero eso no implica que no pueda resultar atractiva para los usuarios.
Es totalmente cierto que los eléctricos actuales son modelos con un peso considerable, que carecen de ‘sonido mecánico’ y que incluyen todo tipo de ayudas a la conducción. Pero, en el otro lado de la moneda, son vehículos con un centro de gravedad muy bajo (debido a que suelen llevar la batería en una posición muy baja, siendo el elemento más pesado del coche), cada vez cuidan más su ‘banda sonora’ (de hecho, marcas como BMW o Renault han apostado por compositores de primer nivel como Hans Zimmer o Jean-Michel Jarre, respectivamente, para dotarles de personalidad ‘sonora’), y los mencionados asistentes a la conducción no solo aportan un plus de seguridad que valora la práctica totalidad de usuario; también han sido calibrados para que el vehículo resulte lo más ‘eficaz’ posible.
Hablando de eficacia, no hay nada más ‘eficaz’ que un propulsor eléctrico. Los deportivos que emplean este tipo de mecánicas disponen de potencia y par a raudales, lo cual se traduce en aceleraciones y recuperaciones de vértigo. Se podría aducir que la velocidad máxima en estos modelos no es especialmente elevada (en ocasiones no supera los 200 km/h), pero ese dato no deja de ser irrelevante teniendo en cuenta las limitaciones de velocidad en prácticamente toda Europa (salvo alguna excepción, como las Autobahn alemanas y sus tramos sin límites); lo que sí es destacable es que con su empuje, pueden realizar, con total seguridad, maniobras de adelantamiento, incorporaciones…
Así que con estos ‘mimbres’, y viendo que el concepto de eléctrico deportivo puede tener más sentido del que parece, hemos hecho una selección de los que consideramos como los más interesantes en estos momentos. Veremos que hay vehículos en todas las categorías que, aparte de por sus prestaciones, llaman la atención por su nivel tecnológico… y por sus precios elevados, si bien hay que tener en cuenta que no salen más caros que alternativas de combustión equivalentes (más bien al contrario).
El listado de diez coches que hemos elaborado no ha tenido, como en otras ocasiones, determinados condicionantes basados en tipo de carrocería, tamaño, potencia o precio: simplemente se ha seleccionado una decena de modelos que debían transmitir ‘algo’: por su estética, por su puesta a punto, por su ‘tacto’ de conducción… y por no hacer añorar demasiado una alternativa equivalente de gasolina. Con esas consideraciones, estos han sido los elegidos.
Mini John Cooper Works Eléctrico
Entre los urbanos deportivos de fabricación en serie (y a la espera de la llegada de modelos como el VW ID.Polo GTI), no hay duda de que el Mini es de los que tiene un carácter más rácing. Era algo de esperar, porque desde siempre, las versiones de combustión de este icónico modelo británico han destacado por su diversión al volante y eso debía mantenerse en la versión de cero emisiones. En su actual generación, la variante más exclusiva lleva el apellido John Cooper Works y cuenta con un motor de 258 CV; el coche mide 3,85 metros de largo, que es bastante si se compara con sus antecesores pero, aún así, es lo bastante recortado para ofrecer buena agilidad tanto en ciudad como en carretera.
En este último escenario, resulta sorprendente lo bien que va este modelo a pesar de sus más de 1.700 kg en la báscula. Y es que, una vez más, el trabajo efectuado en el bastidor ha sido muy bueno: una dirección rápida y directa, una suspensión firme, una carrocería que no balancea en curvas y, por supuesto, las ventajas de disponer de un motor con un gran empuje para salir muy rápido de los giros y ‘ventilarse’ muy rápido las rectas.
Los datos numéricos dan una idea clara de lo que consigue el modelo: su velocidad máxima es de 200 km/h, que es muy buena entre eléctricos de su tamaño. Aún más brillante es la aceleración, con un 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. Y en cuanto a la ‘duración de la diversión’, este Mini viene equipado con una batería de 54,2 kWh de capacidad bruta, que sirve para obtener una autonomía combinada de 371 km que, seguramente, sean menos al practicar una conducción decidida.
Por lo demás, este Mini tan exclusivo tiene un precio en consonancia: cuesta a partir de 42.600 euros. Decimos ‘a partir’ porque su equipamiento de serie se puede completar con numerosas opciones (por ejemplo, solo el pack denominado ‘XL’ ya son cerca de 3.300 euros adicionales) que acerquen dicho precio a los 45.000 euros. En todo caso, tal como viene de serie, ofrece una llamativa carrocería bicolor, llantas de 18”, alerón de techo, asientos deportivos… Es decir, capta la atención desde el primer momento. Y en cuanto a tecnología, ofrece faros de led, el sistema multimedia con su original pantalla circular de 24 cm, iluminación ambiental, climatizador bizona, el proyector de datos en el parabrisas, el excelente equipo de sonido Harman&Kardon o el aparcamiento semi-automático. ¿Buenas noticias? El coche tiene 1.815 euros de rebaja y puede beneficiarse del Plan Auto+ (que serían otros 4.500 euros de descuento).
Alpine A390 GTS
En muy poco tiempo, Alpine renunció a la combustión de su único modelo y apostó decididamente por la electricidad. Si hubiésemos hecho este artículo dentro de un año, seguramente la marca hubiese estado representada por el próximo A110 eléctrico, que será un modelo especial y muy deportivo. Mientras tanto, ese papel lo juega este SUV; es cierto que es un coche de 4,6 metros de largo y cerca de 2,2 toneladas, por lo que hablar de un coche ‘rácing’ en el estricto sentido de la palabra es complicado. Pero veamos sus características.
En primer lugar, a pesar de tratarse de un SUV, es un modelo bajito, que apenas mide 1,5 m de altura; a eso se suma una carrocería de diseño realmente espectacular, con sus finos faros de leds, las llantas de hasta 21”, las manecillas de las puertas traseras disimuladas, el portón con apertura eléctrica y con una vistosa gama de colores para la carrocería (como el azul de las fotos, que supone 1.600 euros).
El interior es espacioso para un vehículo de carácter tan deportivo, con cinco plazas y un gran maletero de 532 litros. Además, las calidades son muy buenas (gracias a materiales como el cuero, la napa, el aluminio, la Alcántara) y el puesto de conducción muy cómodo.
El cuadro de mandos recuerda claramente al de un Renault Megane E-Tech eléctrico, lo cual es lógico porque comparten plataforma; en realidad eso es bueno, porque es muy completo y sofisticado, incluyendo un cuadro de mandos digital o un sistema multimedia con Google integrado, para disponer de funciones como navegación conectada, aplicaciones a bordo o asistente por voz virtual.
Hasta aquí, todo muy bien pero… ¿qué es lo que hace al Alpine todo un deportivo? Para empezar, es uno de los pocos modelos del segmento que recurre a tres motores: uno para el eje delantero y otros dos para cada una de las ruedas posteriores. La potencia conjunta que proporcionan es de 469 CV, con un par máximo de 808 Nm, que consiguen que el elevado peso del modelo ‘desaparezca’ y que el A390 pueda acelerar de 0 a 100 en 3,9 segundos, siendo la velocidad máxima de 220 km/h. Tener tres motores independientes no sólo proporciona una elevada potencia, también influye en el comportamiento del vehículo; así, cada motor trasero puede enviar una determinada cantidad de fuerza a la rueda a la que está asociado, consiguiendo el mismo efecto de un diferencial vectorial que reparte la potencia según las circunstancias, mejorando el agarre o la agilidad en curvas.
Por cierto, el coche le permite muchos ajustes al usuario: hay cinco modos de conducción, otros tantos niveles de frenada regenerativa… e, incluso, un botón en el volante para activar la función ‘OV’ de ‘overtake’, inspirada en la Fórmula 1 y que permite disponer de una respuesta más contundente durante diez segundos para hacer, por ejemplo, un adelantamiento. Además de rápido y deportivo, el Alpine dispone de una batería de gran tamaño, proporcionando hasta 555 km con sus 89 kWh de capacidad. Además, puede pasar del 15 al 80% en unos 25 minutos, gracias a que la batería soporta hasta 190 kW de potencia.
¿Y cuánto pide Alpine por este coche? Su precio alcanza los 78.000 euros, lo cual lo emplaza a la altura de los modelos premium.
MG4 XPower
Este compacto acaba de estrenar su gama 2026 y la buena noticia es que sigue manteniendo una versión de potencia muy elevada que se vende a un precio bastante razonable para lo que ofrece. Este MG4 de 4,28 metros de largo encaja perfectamente con lo que se suele denominar ‘lobo con piel de cordero’. Y es que su diseño, aunque moderno y atractivo (a pesar de los cinco años que lleva en el mercado), no deja entrever sus cualidades dinámicas. De hecho, lo que más destaca es el techo en color negro (aunque el resto de colores de carrocería son los mismos que en el resto de la gama), las llantas de diseño específico (el tamaño es igual que el de otras versiones menos potentes) y las pinzas de freno decoradas en naranja.
En el interior, la principal diferencia son los bonitos asientos deportivos o los pedales metálicos, conservando en lo demás el mismo diseño que un MG4 con menos de la mitad de potencia (es decir, en general sobrio y sencillo). Potencia, precisamente, es lo que le sobra al XPower, con sus dos motores que desarrollan de forma conjunta un total de 435 CV, permitiendo una velocidad máxima de 200 km/h y, sobre todo, una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos; es una cifra muy buena, entre otros motivos, porque cuenta con tracción total (eso le ayuda a que las ruedas no ‘patinen’ en arrancadas fuertes) y el peso del vehículo, comparado con otros similares, no es exagerado (1.810 kg).
Curiosamente, aún siendo la variante más potente, no cuenta con la batería de mayor tamaño de la gama; de hecho, se conforma con la de 64 kWh, cuando hay otra variante de 77 kWh que hubiese resultado perfecta (pero que hubiese incrementado el peso). En todo caso, con lo que hay, la autonomía homologada es de 405 km.
Con todo, el auténtico punto fuerte del coche es su precio de venta, que es de los mejores del mercado en cuanto a coste/potencia. El coste habitual del coche es de 42.690 euros, pero sumando las distintas promociones y subvenciones, se queda en 34.815 euros e, incluso, puede rebajarse en otros 3.000 euros para aquellos que financien. Eso significa que es apenas 4.500 euros más caro que la versión básica de la gama y, por supuesto, sale más asequible que cualquier otra alternativa que disponga de una potencia parecida.
Porsche Taycan Turbo GT con Weissach Package
Muchos se preguntaban si el primer Porsche 100% eléctrico cumpliría con las expectativas y, desde luego, no quedaron defraudados cuando el modelo se puso a la venta en 2020… si bien hay que destacar que el vehículo ha alcanzado su máximo esplendor a partir de 2024, cuando se puso a la venta una renovada gama con motores más potentes, baterías de mayor capacidad… El mejor ejemplo de esa renovación lo ha supuesto una de las últimas versiones en incorporarse, que lleva el apellido Turbo GT y que es un deportivo espectacular; y aún más si se le dota del paquete Weissach Package (que merece la pena, porque apenas son 114 euros de sobreprecio).
Es cierto que estamos ante un modelo de casi cinco metros de largo y con un peso que supera las 2,2 toneladas, pero no hay que olvidar que hablamos de Porsche y, por tanto, se ha llevado a cabo un excelente trabajo, tanto desde el punto de vista del rendimiento como de la puesta a punto del chasis, para disponer del mejor comportamiento.
Comenzando por la mecánica, esta variante destaca por incluir dos motores que ofrecen un rendimiento continuo de 789 CV, si bien ofrece una función ‘overboost’ (un término más habitual en los modelos térmicos con turbo) que, por ejemplo, en arrancadas al límite le permite subir hasta unos espectaculares 1.034 CV, situándose entre los modelos más potentes del mercado. De esta forma, el Taycan puede acelerar de 0 a 100 km/h en 2,2 segundos o bien alcanzar desde parado los 200 km/h en tan solo 6,4 segundos. La velocidad máxima tampoco está nada mal, con una cifra de 305 km/h.
En cuanto a la batería, esta versión lleva una de 105 kWh, de tal manera que la autonomía media es de 555 km y unos 679 km en conducción urbana. La potencia de carga también es destacable, pues soporta hasta 320 kW. En la práctica, eso significa que si encuentra un cargador lo bastante potente, es capaz de pasar del 10 al 80% en tan solo 18 minutos.
¿Es un auténtico deportivo, más allá de lo rápido que resulta? Sin lugar a dudas; se nota en apartados como los frenos (dispone de discos carbocerámicos de 420 mm delante y 410 mm detrás: enormes y de un material que soporta muy bien las altas temperaturas), la dirección a las cuatro ruedas o la suspensión neumática que permite variar tanto la altura de la carrocería respecto al suelo como la firmeza de la amortiguación.
Todo lo anterior tiene un precio: desde 249.523 euros; aquí el término ‘desde’ es muy relevante, ya que el comprador puede elegir todo tipo de opciones, muchas de ellas de personalización, y lograr que el precio final llegue a los 300.000 euros. Por poner un ejemplo, el cliente puede elegir el color de carrocería por encargo, siempre que pague 22.494 euros… y esté dispuesto a esperar ocho meses más a sumar al plazo de entrega hasta que Porsche fabrique ese color nuevo y único.
Hyundai Ioniq 5N
Posiblemente sea uno de los modelos más sorprendentes por el hecho de que mucha gente no se cree que un fabricante generalista como Hyundai haya lanzado un vehículo eléctrico tan deportivo y tecnológico. Se nota que la marca lleva años en el mundo de la competición y, por eso, ha desarrollado un modelo que partiendo de un SUV es capaz de ofrecer unas características sorprendentes.
Ya en el exterior se nota que el ‘N’ no es una versión normal de la gama del Ioniq 5 y, de hecho, ofrece una paleta de colores muy llamativa, llantas de 21”, techo solar de serie, neumáticos Pirelli P-Zero de nada menos que 275 mm de ancho, kit aerodinámico… El interior también es vistoso en cuanto a decoración, materiales utilizados, el empleo de unos asientos tipo bacquet, pedales metálicos…. Por tecnología, es un vehículo muy completo y todo viene incluido de serie. Por ejemplo, el sistema de acceso mediante llave digital en el teléfono móvil, el completo dispositivo multimedia con pantalla de 12,3” y navegación, el sistema de proyección de datos en el parabrisas o el climatizador de dos zonas son parte de la dotación estándar. Incluso no falta un potente equipo de sonido firmado por Bose o el conjunto de cámaras perimetrales que permiten contar con imágenes 360º de lo que sucede alrededor del coche.
Con todo, lo mejor del Ioniq 5N es que está considerado como uno de los mejores eléctricos deportivos. Esa afirmación se sustenta, por un lado, en su doble motor eléctrico que puede llegar a ofrecer una potencia conjunta de 650 CV. Esto, a su vez, se traduce en unas excelentes prestaciones, con una velocidad máxima limitada a 260 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos. En cuanto a la batería, de iones de litio, tiene una capacidad de 84 kWh, que le permiten alcanzar una autonomía media homologada de 448 km (alrededor de 589 km en un uso urbano). Otro aspecto positivo es su elevada velocidad de recarga, que le faculta pasar del 10 al 80% en unos 18 minutos; además, el coche ofrece V2L, de tal manera que con un accesorio es capaz de suministrar electricidad a otros dispositivos.
Pero donde ha hecho un trabajo excelente Hyundai es en lo que tiene que ver con las ‘sensaciones’: ese aspecto que no parece ser relevante en los eléctricos ha cobrado especial relevancia en este modelo coreano. Para empezar, dispone de una tecnología denominada N e-Shift que posibilita al coche ‘simular’ los cambios de marcha de los modelos de combustión. Por otro lado, el sistema N-Director Sound + recurre a la ayuda de diez altavoces exteriores e interiores para que este eléctrico tenga su propia banda sonora, con diferentes opciones a elegir.
Por lo demás, el coche es eficaz en carretera y en circuito, al disponer de suspensión regulable, unos enormes frenos con discos delanteros de 400 mm, una dirección específica, tracción total y un diferencial trasero de deslizamiento limitado, para que el Hyundai no pierda tracción en las curvas… pero también al contrario, ya que gracias a la función N-Drift Optimizer para llevar a cabo derrapes controlados. Este coche tiene un precio de tarifa de 78.000 euros, si bien con sus habituales descuentos se queda en 64.240 euros. Muchos pensarán que es una cantidad muy elevada para un Hyundai, pero no hay que olvidar que hablamos de un modelo de 650 CV y que, por tanto, la relación coste/potencia es muy buena.
Cupra Born VZ 2026
Este compacto de la firma deportiva de Seat también ha estrenado recientemente un rediseño con importantes mejoras, sobre todo en el interior, así que podría decirse que se encuentra en su mejor momento. El coche sigue siendo un compacto que mide algo más de 4,3 metros de largo y conserva una apariencia muy original, con vistosos colores para la carrocería. En la gama 2026 hay, sobre todo, nuevos faros delantero y traseros, llantas de nuevo diseño de hasta 20”, paragolpes modificados…
En el interior es donde se han llevado a cabo un mayor número de cambios con el fin de solucionar todos esos aspectos que no terminaban de convencer a los clientes que han comprado un Born. De esta forma, ahora la instrumentación tiene un tamaño mucho más grande (la de antes parecía la pantalla de un móvil), el volante dispone de mandos físicos en lugar de superficies táctiles, hay botones en la puerta del conductor tanto para los elevalunas eléctricos delanteros como traseros (antes solo había dos y se seleccionaba con un mando si se quería manejar las delanteras o traseras), la parte multimedia se ha optimizado…
No hay modificaciones en cuanto a la gama mecánica, lo cual quiere decir que la versión más potente sigue siendo la conocida como ‘VZ’. Lo que tenemos aquí responde al clásico concepto de deportivo, pues el Born tiene su único motor y su propulsión en las ruedas traseras, lo cual le otorga un toque rácing destacable. También es muy bueno el rendimiento, porque este VZ tiene una velocidad máxima de 200 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos. No ha cambiado tras este lavado de cara lo que tiene que ver con la batería, que sigue siendo de 79 kWh de capacidad, anunciándose una autonomía media que va a rondar los 600 km y que, por tanto, es un valor muy bueno entre los vehículos de tamaño compacto y altas prestaciones. Dicha batería puede soportar ciclos de hasta 185 kW, por lo que recupera del 10 al 80% en unos 26 minutos.
Lo que ha hecho a Cupra famosa es que sus deportivos lo son no solo por apariencia o rendimiento, sino por la puesta a punto y eso parece que se mantiene en este modelo eléctrico. De hecho, incluye elementos como la suspensión de dureza regulable y una dirección muy rápida y directa. El aspecto más criticable, sobre todo comparado con sus rivales, es que los frenos traseros recurren a unos sencillos tambores.
Al cierre de esta noticia no se conocían los precios de la nueva gama, pero es de esperar que no varíen mucho respecto a los que ofrece el modelo saliente; de esta forma, un Born VZ debería costar alrededor de los 45.000 euros, antes de promociones. Un precio razonable, si bien en el coche que aún se vende no se incluye de serie un elemento tan importante como la bomba de calor, que sale por 1.070 euros.
BMW i5 M60 xDrive
La marca alemana está desdoblando sus nuevos modelos en dos versiones: las convencionales de combustión y las 100% eléctricas. Y en ambos casos, no faltan variantes de carácter deportivo que llevan la letra ‘M’ en su denominación. Es cierto que los modelos eléctricos son algo menos radicales, pero eso no quita que estemos hablando de vehículos con ese toque ‘diferente’ que esta firma alemana otorga a sus modelos, en especial las berlinas. El punto intermedio de la familia BMW lo representa el i5, que viene a ser la versión eléctrica del popular Serie 5. En lo más alto de la gama se emplaza la variante M60, un coche de cuatro puertas (aunque quien lo desee lo puede adquirir con la carrocería familiar Touring) que mide 5,06 m de largo y con un diseño discreto, pero elegante y deportivo, además de con una buena aerodinámica, como demuestra su Cx de 0,25..
El apellido xDrive tiene que ver con el hecho de que este modelo tiene tracción a las cuatro ruedas, por el hecho de que dispone de un motor eléctrico en cada eje. La potencia total es de 601 CV, siendo el peso del vehículo 2.360 kg. A pesar de esta última cifra, estamos ante un coche rapidísimo, porque si bien la velocidad máxima está limitada a 230 km/h, no sucede lo mismo con la aceleración, pues pasa de 0 a 100 km/h en apenas 3,8 segundos. La batería de iones de litio es grande… pero no exagerada, pues se queda en una capacidad útil de 81,2 kWh (no es mucho más grande que la del Cupra Born). Con todo, y haciendo gala de una muy buena eficiencia, la autonomía resultante, de 540 km se puede calificar como de muy razonable. Lo mismo se puede decir de los tiempos de recarga, pues pasa del 10 al 80% en 25 minutos si aprovechamos al máximo la posibilidad de cargar a una potencia de 205 kW.
Como suele ocurrir con otras berlinas premium grandes y pesadas, los fabricantes recurren a mucha tecnología para que el comportamiento e, incluso, la agilidad de vehículos de este porte sean mejor de lo que cabría esperar. Por ejemplo, el coche cuenta con una suspensión adaptativa, dirección activa a las cuatro ruedas, frenos de disco enormes y autoventilados… e, incluso, por 4.469 euros se ofrece un chasis más deportivo, conocido como ‘M adaptativo Professional’ que, básicamente, lo que consigue es que el coche no se incline en las curvas.
Por otro lado, en su precio final de 114.550 euros se incluye un amplio equipamiento de serie, lo cual no quita que el interesado en el coche tenga la posibilidad de gastarse otros cuantos miles de euros en dejarlo ‘a su gusto’. ¿Algunos ejemplos? Puede incluir portón trasero con apertura automática (683 euros), techo panorámico (1.856 euros), un paquete con asistentes a la conducción más completos (2.533 euros)...
Renault 5 Turbo 3E
Es el coche más pequeño (con permiso del Mini) de todos los que componen este informe, pero no cabe duda de que también es el más exclusivo. En primer lugar, por tratarse de un modelo de serie limitada del que tan solo se van a fabricar 1.980 unidades. La cifra no es casual, sino que hace referencia y es un homenaje al año en el que se lanzó al mercado el Renault 5 Turbo original, conocido coloquialmente como ‘culo gordo’ por su parte posterior de la carrocería muy ensanchada. En segundo lugar, este urbano de 4,08 metros de largo y nada menos que 2,03 m de ancho tiene un precio de 160.000 euros, de tal forma que es el vehículo más caro de los que tienen un tamaño similar. Aparte de ser un vehículo que se va a convertir en objeto de coleccionista o de su brutal apariencia, ¿qué justifica semejante cantidad de dinero?
Lo más importante es su parte mecánica: este modelo tiene propulsión trasera y dos motores, uno por cada rueda, que desarrollan un total de 540 CV. Con semejante dato, este R5 tiene una velocidad máxima de 270 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos. Y no solo es un deportivo por prestaciones, sino también por construcción y puesta a punto. El coche pesa algo menos de tonelada y media; parece mucho, pero en realidad es una cifra contenida, algo que se ha conseguido mediante el empleo de materiales ligeros como la fibra de carbono o el aluminio utilizados en la plataforma. Como detalle curioso, el conductor dispone de un freno de mano con una palanca vertical, lo cual demuestra que el coche está pensado para realizar derrapes, cuando sea necesario; eso lo corrobora el hecho de que entre los modos de conducción disponibles haya uno denominado ‘drift assist’, pensado para que el ‘piloto’ logre deslizar la parte posterior de este Turbo. Asimismo, en el volante, un botón permite activar un plus de potencia, como en los F1.
De la apariencia, poco se puede decir del modelo: es totalmente brutal y, además, las numerosas entradas de aire, la carrocería ensanchada, el alerón del techo… le hacen único y claramente distinto al R5 normal. En el interior, no falta una doble pantalla de algo más de 10” para la instrumentación y la parte multimedia, un detalle tecnológico que contrasta con los dos únicos asientos, equipados con cinturones de seguridad de tipo arnés con seis puntos de anclaje y recubiertos de Alcántara.
Smart #3 Brabus
La firma Smart ha cambiado notablemente su enfoque respecto a sus orígenes, que se remontan hace ya casi 30 años. En aquel momento, apostaron por una original fórmula de coches biplaza y tamaño mínimo para ciudad… y también carretera. En la actualidad (y aunque es cierto que van a recuperar el concepto de modelo microurbano en pocos meses), la práctica totalidad de su gama la componen vehículos de tipo SUV, 100% eléctricos, con potencias elevadas, mucha tecnología y un cierto nivel de precio (correcto para su potencia, pero no al alcance de todo el mundo).
El primero ‘en romper el fuego’ fue el #1, al que luego siguió este #3, un SUV de tamaño entre urbano y compacto, con 4,4 metros de longitud, y cierta imagen de coupé, con su carrocería con techo de línea descendiente y un aspecto realmente atractivo (además, tiene muy buena aerodinámica, con un Cx de solo 0,27). Como en toda la gama Smart, existe una variante deportiva denominada Brabus, que anteriormente fue un preparador especializado en modelos de Mercedes y Smart, que pasó a formar parte de esta última marca. Este coche eléctrico bimotor dispone de una potencia total de 428 CV, que es suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos. El #3 Brabus cuenta con una batería de iones de litio con 62 kWh de capacidad neta, que le otorgan una autonomía combinada de 415 km. La potencia de carga es de 150 kW, por lo que puede pasar del 10 al 80% en media hora, siempre que se encuentre un cargador con ese nivel de fuerza.
Respecto a la ‘deportividad’, es cierto que comparado con otros modelos de este informe, el #3 resulta más ‘burgués’, al no contar con una suspensión tan firme ni una agilidad extrema; pero con sus grandes neumáticos de 245 mm de ancho, su rápida dirección, la tracción total y un contenido balanceo en curvas de la carrocería, puede moverse con mucha soltura en todo tipo de recorridos.
Por último, queda hablar del precio: el #3 Brabus cuesta 54.400 euros, sin contar posibles promociones o subvenciones, así como otras ventajas comerciales (en el momento de cerrar esta noticia, Smart incluía recargas gratis durante cinco años, a razón de 18.000 km recorridos al año). En el precio viene todo de serie, incluyendo la parte multimedia con pantalla central de 12,8”, que lleva integrado un curioso ayudante virtual con forma de guepardo. Es un dispositivo plenamente conectado, compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play. También dispone de un muy buen equipo de sonido de Beats, dispositivo de proyección de datos en el parabrisas, aparcamiento semi-autónomo…
*Los precios fueron obtenidos a mediados de marzo de 2026, son meramente informativos y no tienen carácter contractual. Para conocer los precios y promociones en el momento de leer la noticia, es conveniente consultar en concesionarios de la marca en la que se esté interesado.