Es curioso que, durante mucho tiempo, el vehículo eléctrico se asociaba principalmente a automóviles de uso eminentemente urbano, achacándolo al hecho de que por su autonomía resultaban perfectos en entorno donde las distancias que se recorren no suelen ser especialmente largas y con una recarga se puede utilizar el coche durante varios días.
Sin embargo, en los primeros años proliferaron modelos de tipo ‘turismo’ y gran tamaño (con muchos SUV) que donde tenían su razón de ser era en los largos trayectos por autopista, previamente bien planificados en cuanto a número y duración de paradas para repostar.
En los últimos tiempos, la cosa ha cambiado bastante y han llegado vehículos de dimensiones y precios más ajustados que encajan mejor con ese concepto de ‘modelo urbano’ que combina muy bien con ‘movilidad eléctrica’. Y si hay unos automóviles pensados para llevar a cabo su labor en ciudad o sus alrededores esos son, sin duda, los comerciales cuyo protagonismo se ha incrementado notablemente a raíz del boom de las plataformas tipo Amazon, Shein, Temu…
Por sus cualidades, este tipo de modelos eléctricos pensados para el trabajo son perfectos: resultan silenciosos y no tienen emisiones (por lo que puede acceder en problemas a zonas con restricciones a la movilidad, además de no tener que pagar en lugares con estacionamiento regulado), se conducen muy fácilmente gracias a que no tienen cambio de marchas, presentan unos costes de uso y mantenimiento inferiores… Además, la zona de carga no suele verse afectada (respecto a los modelos térmicos) por la presencia de una batería que suele ir colocada bajo el piso.
De los modelos que existen en la actualidad nos hemos centrado en los de tamaño medio (entre 4,5 y cinco metros de longitud en sus versiones ‘cortas’), por ser los más polivalentes… y porque es donde se encuentra la oferta de modelos más amplia. En este segmento son habituales las sinergias entre diferentes marcas para desarrollar y vender modelos que son prácticamente iguales, pero con leves diferencias de diseño y, por supuesto, de nombre; así que en ese caso se ha elegido a ‘un portavoz’, dando por hecho que los comentarios y conclusiones son aplicables a los otros modelos ‘gemelos’. Siempre que estuvieran disponibles se eligen las variantes de carga, aunque se debe tener en cuenta que aquellos que lo deseen pueden optar por variantes ‘mixtas’ (pasajeros y cargas) o de tipo shuttle, que están adaptadas solo para llevar personas.
Una última consideración: como estos modelos están enfocados prácticamente a un uso profesional, los precios mostrados (que son los que aparecían en los configuradores oficiales de las marcas a finales de febrero de 2026) no incluyen el IVA.
Ford E-Transit Custom Van: ¿una furgoneta… deportiva?
Fue de las primeras marcas ‘occidentales’ en animarse a disponer de un vehículo comercial con este tipo de propulsión. Con un diseño sencillo, pero muy moderno (con puertas correderas laterales que pueden contar con accionamiento eléctrico y la posibilidad de elegir un portón con apertura vertical o bien con doble hoja), la Ford se puede elegir con dos variantes de carrocería: la estándar, de 5,05 m de largo (con una carga útil de 980,5 kg y con un volumen de hasta 5,80 m3 para llevar mercancías) o bien la alargada de 5,45 m de largo (con 1.134 kg de carga y 6,8 m3 de volumen).
Uno de los detalles curiosos es que el modelo se puede elegir con tres acabados, siendo uno de ellos muy poco común en comerciales: se llama Sport y le da al vehículo cierto aire ‘deportivo’... si bien no es nada comparado con la futura terminación MS-RT. También es muy interesante el hecho de que se puede elegir entre nada menos que tres motores, con potencias de 135, 218 y 285 CV, algo que puede igualar pocos rivales. En todos los casos, la batería empleada en la misma, de 65 kWh (que no es una cifra especialmente elevada para un modelo de este ‘porte’) con una autonomía media que, dependiendo del motor, puede oscilar entre los 316 y los 337 km. Respecto a los tiempos de recarga, este vehículo es compatible con potencias de hasta 125 kW, lo que supone pasar del 10 al 80% en 39 minutos.
Esta Transit cuenta con unas posibilidades de equipamiento similares a las de un turismo convencional, y no hay más que ver el listado de opciones disponibles. Elementos como los asistentes a la conducción, cámaras 360º, sistema de navegación, los faros de led adaptativos, un equipo de sonido Bang&Olufsen, el aire acondicionado en la parte trasera…o hasta el llamado ‘pack oficina móvil’, que permite ‘tumbar’ el volante y, con un accesorio, utilizarlo a modo de pequeña mesa de trabajo.
Y en cuanto a la parte multimedia, toda la gama viene con un sistema dotado de una pantalla de 13” de la familia ‘SYNC4’ con conexión permanente 5G, lo cual implica ventajas como disponer del asistente de voz natural Alexa de Amazon o contar con actualizaciones remotas que mantengan el vehículo ‘al día’ (no solo para la parte multimedia, sino hasta 30 módulos diferentes del vehículo) . Para concluir, Ford asegura que con un modelo como éste se pueden reducir los costes de propiedad hasta un 40%. Los precios, muy competitivos, parten desde los 29.900 euros en la versión de 136 CV con acabado Trend y llegan a los 33.930 euros del Sport de 286 CV.
Las conclusiones también son válidas para el VW e-Transporter (aunque solo se ofrece con el motor eléctrico de 136 CV).
Opel Vivaro Electric: Muchas caras para un mismo modelo
Este comercial es un modelo muy polivalente, ya que está disponible con dos configuraciones de carrocería. La versión ‘pequeña’ se denomina ‘M’ (anteriormente hubo una variante ‘S’ que se descatalogó) y cuenta con una longitud de 4,95 metros mientras que por encima se emplaza la versión ‘XL’, que ya alcanza los 5,3 metros. Lógicamente, las diferencias se notan en el interior: mientras que la versión reducida cuenta con 5,8 m3 de capacidad, la versión más grande alcanza los 6,6 m3, además de poder llevar hasta 1.250 kg de carga útil máxima.
Como curiosidad (y al igual que en el Ford), en Opel ofrecen una variante de aspecto más deportivo, que se denomina Sportive y que cuentan con llantas de 17”, decoración específica de la carrocería… pero, por desgracia, solo se combina con las mecánicas de combustión del Vivaro, de tal forma que quien quiera el eléctrico debe conformarse con el acabado más sencillo, que de serie lleva lo básico. Por ejemplo, cuenta con freno de mano eléctrico, elevalunas eléctricos, aire acondicionado, sensores de luz y lluvia o volante multifunción.
Las opciones disponibles son una clara demostración de que estamos ante un modelo de enfoque industrial y de trabajo, pues se centran en elementos como mamparas en la zona de carga, puertas traseras simétricas… si bien ‘hay sitio’ para detalles más tecnológicos, como los faros de led, el sistema de navegación o un pack con asistentes a la conducción que incluye el control de velocidad adaptativo y el cuadro de mandos digital con pantalla de 10”.
Lo que comparten todas las versiones es la posibilidad de elegir un motor, pero combinado con dos tamaños de batería. Respecto al propulsor, dispone de 136 CV, que bastan para alcanzar una velocidad máxima de 132 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 14,2 segundos. Y en cuanto a la batería, hay una pequeña de 49 kWh y otra más grande de 75 kWh, siendo esta última mucho más interesante, a pesar de que suponga un incremento de precio de algo más de 5.000 euros. Esto es así porque la autonomía de la segunda versión llega a los 356 km, claramente mejor que los 226 km de la batería pequeña. La batería más grande es compatible con ciclos de carga de 100 kW, pudiendo pasar del 10 al 80% en 45 minutos.
Lo bueno es que como en la mayor parte de los eléctricos, la batería tiene una garantía de ocho años. En cuanto a los precios, la gama parte desde los 27.332 euros (sin IVA y financiando con la marca) de la versión de carrocería corta y batería pequeña hasta los 35.000 euros de la variante XL con la batería grande.
Las conclusiones también son válidas, punto por punto, para los Peugeot E-Traveller, Citroën ë-Spacetourer, Toyota Proace Verso y Fiat E-Ullyse.
VW ID.Buzz Cargo: Trabajar, pero con estilo
Este modelo es la versión comercial… de uno de los monovolúmenes eléctricos más llamativos del momento. Y eso es algo importante, no solo por el hecho de que sea un vehículo de aspecto muy llamativo, sino porque su parte eléctrica es más ‘de turismo’, lo cual le permite ofrecer cifras de rendimiento muy interesantes: veamos algunos ejemplos.
Este ID. Buzz Cargo, para empezar, se puede elegir en las mismas versiones mecánicas que el ID.Buzz de pasajeros; ¿eso qué significa? Que hay motores de 170 CV, de 286 CV… e, incluso, una variante deportiva con nada menos que 340 CV y tracción a las cuatro ruedas (las otras dos variantes son de propulsión trasera). Sus prestaciones son de auténtico GTI, como lo demuestra su aceleración de 0 a 100 km/h en 6,1 segundos.
En cuanto a las baterías, hay dos tamaños (siempre de ión-litio). En la versión menos potente ofrece 59 kWh con una autonomía de 332 km; y en las dos superiores es de 79 kWh con las que puede rondar los 448 km, que es de los mejores datos entre los modelos de este tipo. También es destacable la potencia de carga que llega a los 185 kW en ambas baterías, (velocidad de carga de 185 kW). Se trata de un vehículo pesado, que ronda entre los 2.300 y 2.500 kg sin ser excesivamente grande por fuera, porque mide 4,71 m de largo, si bien la altura sí es típica de furgoneta, con 1,93 m.
En cuanto al interior, la versión Cargo se queda en tres plazas delanteras (como prácticamente todos los comerciales de este segmento), dejando toda la parte trasera para albergar hasta 3.900 litros de carga, que es una cifra inferior a la de otras furgonetas menos vistosas.
Y es que este Volkswagen apuesta por el refinamiento, la comodidad y la tecnología frente a sus rivales. No hay más que ver su original diseño y llamativos colores de carrocería (con combinaciones bitono), las llantas de hasta 20”, los faros led, el portón trasero con apertura eléctrica… o en el interior, con elementos como el completo sistema multimedia de 12,9” que puede incluir navegación o conjunto de cámaras periféricas. También está bien servido en cuanto a asistentes a la conducción, siendo el mejor ejemplo el completo pack que, por 1.840 euros, incluye un sofisticado control de velocidad con funciones como el asistente de cambio de carril.
Eso sí, el ID.Buzz Cargo no sale barato: los precios parten desde los 43.490 euros, sin IVA o transporte, para llegar a los 51.490 euros.
Mercedes Benz eVito Furgón: un ‘clásico’ premium
Aunque la marca alemana ya tiene ultimada la que será su nueva generación de modelos comerciales y monovolúmenes (creados sobre una nueva plataforma), de momento todavía se puede adquirir este comercial fabricado en la planta de Vitoria-Gasteiz. Frente a otras opciones seguramente es la que mejor representa el concepto de ‘adaptabilidad’ que caracteriza a estos vehículos, tan pensados para adaptarse a las necesidades de un cliente que busca un ‘útil de trabajo’. También es cierto que, en ciertos aspectos denota más veteranía frente a alternativas más modernas, como iremos viendo.
Sin lugar a dudas, el exterior es uno de esos apartados donde se nota el paso del tiempo; es cierto que sigue siendo ‘un Mercedes’ y que los comerciales suelen envejecer más despacio que los turismos, pero queda claro que la eVito no tiene el estilo de los últimos turismos de la marca de la estrella. En todo caso, se puede elegir con dos tipos de carrocería: la ‘larga’ y la ‘extra-larga’, con 5,14 y 5,37 m de longitud, respectivamente.
En cuanto a la parte mecánica, ofrece dos motores de 116 y 204 CV, siendo más adecuado este último para un modelo con una capacidad de carga cercana a los 900 kilos; son cifras que competidores más ‘generalistas’ ya son capaces de superar. Por otro lado, hay dos tamaños de batería a elegir; la más pequeña es la de 60 kWh y solo se ofrece con el motor menos potente, ofreciendo una autonomía de 305 km, mientras que la grande, con 90 kWh (de serie en el motor más potente y opcional en el más pequeño) llega a los 471 km, que es un valor excelente.
Donde se muestra que estamos ante un auténtico Mercedes es en el hecho de que, aun siendo un coche caro, existen multitud de opciones de todo tipo, algunas poco usuales en el segmento de los comerciales. Un buen ejemplo son los asientos con regulación eléctrica (cerca de 1.578 euros cada uno), un completo pack de ayudas a la conducción o de aparcamiento automático (este último, por más de 2.000 euros) o, incluso, un retrovisor digital interior por 737 euros. El lado más práctico lo pone el pack denominado Easy Cargo, compuesto por elementos que facilitan la carga y descarga, así como el transporte seguro de la mercancía (eso sí, cuesta 3.299 euros). ¿Algo donde se denote su veteranía? No cuenta con un cuadro de mandos digital.
También se nota que es un modelo premium en cuanto a las tarifas, que son caras incluso sin contemplar el IVA; de hecho, la versión de arranque eVito 112 Largo ya cuesta 55.928 euros; mientras que la eVito 129 Extralarga está en los 61.672 euros con el equipamiento de serie y sin extras.
Kia PV5 Cargo: ¿Un anticipo del futuro?
Fue uno de los grandes lanzamientos en el sector durante 2025 y ha supuesto un soplo de ‘aire fresco’ en la categoría por varias razones. La primera, porque es un modelo exclusivamente eléctrico y, a diferencia de casi cualquier otra alternativa de las aquí mencionadas, no se puede adquirir con motores de combustión. Y la segunda… salta a la vista: es un comercial, pero atractivo y con cierto toque futurista, que es una tendencia que puede que se empiece a poner de moda entre los fabricantes (otro ejemplo claro sería la Renault Trafic).
No solo eso, sino que también tiene una buena aerodinámica, con un Cx de 0,28, además de ofrecer unas grandes puertas (para mejorar la carga) y contar con un tamaño ajustado de 4,69 m de largo, que la hace muy maniobrable. A cambio, aunque la capacidad de carga es buena con sus 4,42 m3 de volumen, no existe la posibilidad, como en muchas alternativas, de elegir una versión ‘alargada’ que ofrezca un plus adicional de espacio.
Técnicamente se trata de un coche con una gama bien estructurada. Por un lado hay una variante básica en cuanto a potencia, con un motor de 122 CV y que solo se puede combinar con la batería más pequeña, de 52 kWh. Esta variante, como es lógico, es la más asequible y cuenta con una autonomía razonable de 295 km, mientras que su aceleración de 0 a 100 km/h necesita de 16,2 segundos. Resulta mucho más interesante apostar por la versión superior, con la potencia incrementada hasta los 163 CV (eso le sirve para acelerar de 0 a 100 en 12,4 segundos, por lo que resulta mucho más ágil) y una batería de 71,2 kWh que homologa una autonomía de 416 km; un dato realista, tal y como contábamos hace poco en una noticia sobre los ‘récords’ protagonizados por vehículos eléctricos. Teniendo en cuenta que la diferencia de precio entre ambas versiones es de unos 3.300 euros, compensa sin duda hacer el esfuerzo e ir a por la variante superior.
Un punto a favor es que todas las versiones anuncian una potencia de carga elevada, de tal forma que pueden pasar del 10 al 80% en menos de 30 minutos. No solo eso: El coche es compatible con la tecnología V2L tanto exterior como interior; eso quiere decir que el Kia puede suministrar carga a otros aparatos eléctricos y que, para ello, tiene una toma de corriente tanto en el habitáculo como en la carrocería, concretamente en la parte frontal.
El PV5 Cargo, que se puede elegir con tres acabados (Essential, Plus y Elite, de menos a más completo), puede incluir interesantes tecnologías. Por ejemplo, ofrece elementos como el conjunto de cámaras 360º, la llave digital integrada en el móvil del usuario, el control de velocidad inteligente, el climatizador automático o un completo sistema multimedia con pantalla táctil de 12,9” que, además de ser compatible con Android Auto y Apple Car Play (de forma inalámbrica) permite recibir actualizaciones de software remotas o acceder a una tienda virtual con apps útiles para la conducción. Incluso Kia ofrece soluciones pensadas para empresas que tienen flotas de vehículos y necesitan de algún sistema de gestión de la misma.
Por último, destacar que los precios son muy interesantes, pues oscilan entre los 25.702 euros de la versión de equipamiento más básico y menor potencia hasta los 32.710€ de la versión más ‘completa’, potente y de mayor autonomía.
Farizon SV: Para negocios… ‘a lo grande’
Si buscamos algo más grande no hay que dejar de mencionar esta marca china perteneciente al gigante Geely. Por tamaño, lo que propone Farizon con la SV (anteriormente conocida como Supervan) bien podría encajar en el segmento superior del mercado; de hecho, se puede elegir con tres longitudes distintas de carrocería y la más ‘pequeña’ ya mide 4,99 m… pero eso no es nada, porque por encima hay variantes de 5,49 y 5,99 m de longitud.
Cada una de ellas puede elegirse con dos alturas distintas, llegando hasta los 2,5 metros (entendemos que el dato de aerodinámica, con un Cx de 0,29, que es muy bueno, corresponde a las versiones de techo bajo); por tanto, no resulta extraño que, en el mejor de los casos, pueda ofrecer un volumen interior de nada menos que 13 m3, lo cual quiere decir que prácticamente duplica a los modelos de los que hemos hablado anteriormente (sin embargo, el peso máximo que puede transportar no es el doble, aunque los 1.495 kg son un dato muy bueno). Por otra parte, cuenta con detalles prácticos que facilitan la carga, como el hecho de que no exista un pilar B entre las puertas delanteras y las puertas correderas laterales o que las traseras se abran hasta 270º.
Técnicamente también es muy interesante por diferentes aspectos. Por ejemplo, se puede elegir versiones con uno o dos motores y hasta 272 CV, en variantes de tracción a las dos o a las cuatro ruedas. Con una batería de 106 KWh, que es mucho, puede anunciar una cifra de autonomía media de 398 km, que no está mal en un modelo de este tamaño; lo bueno es que como también es compatible con elevadas potencias de carga (hasta 160 kW) puede recuperar del 20 al 80% en un plazo razonable de unos 30 minutos.
Por lo demás, el SV está fabricado sobre una plataforma denominada GXA-M, que resulta compatible con hasta 30 asistentes a la conducción, que vienen incluidos de serie. También dispone de un correcto nivel de conectividad, como demuestra su parte multimedia con pantalla táctil de 12,3” que puede recibir actualizaciones de software inalámbricas. En cuanto a los precios, parten desde los 36.790 euros hasta los 50.025 euros de la versión más grande (sin IVA y sin promociones).
Maxus eDeliver 5: Una gran evolución
Esta marca representa a la perfección la velocidad a la que evolucionan los productos que llegan desde el gigante asiántico; si hace al inicio los modelos de Maxus contaban con un diseño algo anticuado, en cuestión de meses han renovado su gama y un buen ejemplo es este comercial de tamaño intermedio, completamente eléctrico, que apenas lleva un año en los concesionarios.
A pesar de ser un comercial, su apariencia es atractiva y se puede elegir con dos longitudes de carrocería: corta, de 4,8 metros y larga de 5,25 m, así como dos alturas de techo: 1,96 m y 2,18 m. En la variante más espaciosa, la zona de carga registra un volumen de 7,5 m3, que es muy buen valor, igual que los 6,6 m3 de la variante más pequeña. El peso que puede transportar es de 1.265 kg, que está muy bien. ¿Algo curioso? Hay una versión ‘doble cabina’, que prescinde de parte de la zona de carga a cambio de contar con una segunda fila de asientos, lo cual aumenta a seis el número de pasajeros que puede transportar.
El modelo se vende con una sola combinación mecánica: por un lado, el propulsor tiene una potencia de 163 CV, si bien la velocidad máxima del vehículo está limitada electrónicamente a 120 km/h. Por otro lado, la batería tiene una capacidad de 64 kWh, permitiendo una autonomía media que alcanza los 335 km… y que pueden llegar a ser 489 km en entornos urbanos. Quizá el punto débil, en comparación con sus rivales, es la velocidad de carga que es de 70 kW; por eso, para cargar hasta el 80% necesita de 38 minutos.
La eDelive 5 solo cuenta con un nivel de equipamiento en el que se incluye de serie todo lo que puede llevar este modelo. No hay tecnologías sorprendentes, pero cumple muy bien. Así, dispone de un sistema multimedia con pantalla de 12,3”, compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay, conjunto de cámaras 360º, faros delanteros con leds para todas las funciones… y asistentes a la conducción habituales, como el control de velocidad adaptativo, el sistema de mantenimiento de carril o el de frenada automática en caso de riesgo de colisión. El precio de partida de este coche, sin IVA, es de 29.300 euros, lo cual le sitúa en una posición intermedia dentro de la categoría.
… y si puedes esperar: Renault Trafic E-Tech
La marca francesa va a introducir en los próximos meses una nueva generación de modelos comerciales, siendo este Trafic el primero en llegar, si bien todavía habrá que esperar unos meses para verlo en los concesionarios. Su estilo es similar al del Kia, es decir, se trata de un comercial con un aspecto muy llamativo, incluso en la versión ‘de carga’.
Por ahora, sabemos que dispondrá de dos diferentes tamaños, con longitudes de 4,87 y 5,27 metros; la más pequeña va a presumir de un radio de giro ‘de récord’, pues ofrecerá un dato similar al de un urbano como el Renault Clio, con sus 10,3 metros; eso se traduce en que será un vehículo muy maniobrable. En cuanto a practicidad, ofrecerá hasta 5,8 m3 de volumen y podrá llegar hasta 1.250 kg de carga, que no está nada mal.
También es interesante la parte eléctrica; más que por motor (de inicio ofrecerá una sola opción de 204 CV) o por batería (no se han hecho públicas las capacidades, pero sí que habrá dos opciones, con autonomías de hasta 350 ó 450 km), por el hecho de que gracias a la arquitectura de 800V del vehículo, será de las más rápidas del segmento a la hora de cargar. De hecho, va a poder pasar del 15 al 80% en unos 20 minutos.
Aparte de esto, Renault ha comentado que el interior del coche dispondrá de un completo sistema operativo denominado OpenR Evo, con pantalla táctil de 12” (eso son más de 30 cm en diagonal) que lleva Google integrado, con las ventajas que eso aporta: disponer de navegación conectada, tienda de aplicaciones, asistente por voz virtual… Además, la Trafic será un vehículo definido por software. Eso significa que elementos relacionados con la conectividad, los dispositivos de seguridad e incluso la gestión de los motores se podrá ir actualizando y mejorando con el paso del tiempo (algo parecido a lo que ofrecen los Tesla desde hace tiempo). Y, por último, en carretera tendrá hasta 18 asistentes a la conducción, es decir, lo mismo que cualquier turismo.
De momento no se han anunciado los precios del coche; lo que sí destaca el fabricante es que un modelo como éste permite disponer de costes de energía hasta tres veces más baratos que un modelo comercial de combustión.