Lidl ha incorporado a su catálogo un banco de almacenaje plegable de lino que combina funcionalidad y un estilo discreto por 29,99 euros. Este mueble se presenta como una opción versátil para mejorar el orden en el hogar desde el recibidor hasta la habitación o el salón, ofreciendo al mismo tiempo un asiento extra para visitas o momentos puntuales.
El banco está disponible en dos colores neutros (gris y gris oscuro), lo que permite integrarlo con facilidad en decoraciones de todo tipo, desde estilos contemporáneos hasta ambientes más sobrios o minimalistas. Su acabado en tejido de lino ayuda a transportar el mueble y a no recargar el espacio.
Una de las ventajas principales de este banco es su estructura plegable, que facilita su almacenaje cuando no se usa o su traslado de una habitación a otra. Esta característica lo convierte en una opción especialmente útil para casas con no demasiado espacio o para quienes buscan muebles versátiles que puedan adaptarse sin ocupar demasiado espacio permanentemente.
Un espacio indispensable
Además de funcionar como asiento, el banco incorpora un compartimento de almacenaje interior que permite guardar objetos como mantas, cojines, juguetes o accesorios estacionales, ayudando a mantener el orden en la estancia. El diseño con tapa elevable hace que el acceso al espacio interior sea sencillo, lo que favorece un uso sin complicaciones.
El banco está construido con materiales pensados para uso doméstico cotidiano: una estructura ligera pero estable y un tejido de lino fácil de limpiar con un paño húmedo. Esto facilita su mantenimiento y asegura que se mantenga en buen estado con un cuidado básico, lo que a su vez prolonga su vida útil.
Por su precio accesible, acabados neutros y doble función de asiento y espacio de almacenaje, este banco plegable de Lidl puede ser especialmente atractivo para quienes quieren optimizar espacios pequeños.
Resúmen de sus características
El banco tipo baúl destaca por su enfoque práctico: sus 6 cajones ofrecen mucho espacio de almacenamiento y permiten ordenar por secciones, con una capacidad aproximada de 10 litros por compartimento. Está pensado para un uso cómodo en casa gracias a un montaje sencillo y sin herramientas y a una alta estabilidad, ya que soporta hasta 110 kg. El set incluye 1 baúl-asiento con 6 cajones y una tapa extraíble y acolchada, con asiento de espuma de poliuretano. En materiales, combina 100 % poliéster en el exterior con interior 100 % plástico, además de paneles y capas intermedias de MDF. Sus medidas son de aproximadamente 38 cm de largo, 76 cm de ancho y 38 cm de alto, y su peso ronda los 11,7 kg; no es apilable ni encajable, por lo que está pensado para quedar fijo como mueble auxiliar.
Una marca fiable
La historia de Lidl comienza en la década de 1930 en Alemania, cuando la familia Schwarz fundó la empresa Schwarz & Lidl, dedicada inicialmente a la distribución mayorista de alimentos. No fue hasta 1973, en la ciudad de Ludwigshafen, cuando abrió la primera tienda Lidl tal y como la conocemos hoy: un supermercado de descuento que ofrecía productos básicos de calidad a precios reducidos. Su modelo se basaba en tres pilares que siguen definiendo a la marca: eficiencia, sencillez y ahorro. Durante los años ochenta y noventa, Lidl inició una ambiciosa expansión por Europa, abriendo tiendas en Francia, Italia y España, donde aterrizó en 1994. En pocas décadas, pasó de ser una cadena regional alemana a una de las mayores empresas de distribución del mundo, con más de 12.000 establecimientos en más de 30 países.
Su éxito radica en un sistema logístico muy optimizado, una política de precios bajos y una estrategia de marcas propias que garantizan buena calidad sin intermediarios. En los últimos años, Lidl ha evolucionado hacia un modelo más sostenible, incorporando productos ecológicos, energías renovables en sus tiendas y reduciendo el uso de plásticos. Hoy es un referente del retail moderno, símbolo de cómo la eficiencia y la innovación pueden convivir con la conciencia ambiental y la cercanía al consumidor.