“Si la hija de Lope de Vega viviera, le hubiera horripilado esta novela”
Además de profesor, divulgador y autor, Bonete cuenta con medio millón de seguidores en redes sociales, donde tras ‘@en_bookle’ recupera clásicos literarios y demuestra que estos siguen atrayendo el interés incluso de la gente más joven
Recuperando la figura de Marcela de San Félix, una de las voces olvidadas del Siglo de Oro, Fernando Bonete nos permite a la vez en La hija del fénix redescubrir a Lope de Vega desde una perspectiva más humana. Mediante temas actuales que ya se daban hace siglos, el polivalente escritor pone en valor -en esta novela- la historia de quienes menos se conoce.
Marcela de San Félix es la protagonista de su primera novela y no su famoso padre Lope de Vega.
Efectivamente, en la novela descubrimos a Marcela, pero es también una novela en la que redescubrimos a Lope de Vega en una faceta que no conocíamos tanto: la de padre y la de marido-amante. Todos tenemos en la cabeza a Lope de Vega como genio literario y pocos nos aventuramos más allá de esto, de saber quién fue la persona más que el genio o el escritor. Y la razón que me llevó a que Marcela, finalmente, se convirtiera en la protagonista de esta novela fue que -de manera objetiva- es una de las grandes voces del Siglo de Oro. Y, sin embargo, -y de manera injusta- no se la tiene por tal, cuando realmente debería ser considerada una de esas grandes escritoras de este periodo de esplendor de las letras.
Ella convirtió su celda en el convento en una habitación propia. En pleno Siglo de Oro, el convento era -paradójicamente- el único lugar donde una mujer podía ser realmente libre para escribir.
Sí, las mujeres en aquel momento solo tenían una opción si querían ser escritoras o darse de alguna manera a las artes, y era el convento. De otra manera, terminaban realizando labores de cuidados domésticos en los hogares, o bien se casaban para terminar igual... Entonces, para aquellas que tenían una aspiración literaria o artística, el sitio de libertad para hacerlo -efectivamente, aunque parezca una idea contraria a toda lógica- era el convento. Y los conventos se convertían así en lugares más que de aprisionamiento, de libertad.
Como experto en comunicación y divulgador, ¿qué mensaje cree que tiene la voz de una mujer silenciada hace siglos para lectores y lectoras de hoy en día?
Marcela tiene una aproximación única y minoritaria al sentido y al propósito de la literatura. ¿Por qué? Porque entendemos la literatura, desde el punto de vista de la creación literaria, como algo para ser famosos, para darnos a conocer, para ser los protagonistas... Sin embargo, Marcela escribe con una óptica y una aproximación totalmente distintas, y es el hecho de escribir por el placer de escribir. Escribir disfrutando de la escritura como un acto íntimo y sin el afán de ser protagonista en ningún momento. De hecho, si Marcela viviera, le hubiera horripilado esta novela, porque se la convierte en protagonista, cuando ella lo último que quería es ser protagonista.
Tiene una comunidad con medio millón de personas en su Instagram (@en_bookle). ¿Cómo consigue que libros clásicos conecten con una audiencia tan joven y nativa digital?
Lo consigo, simplemente, mostrándolos. Damos por supuesto que en las redes sociales, los clásicos o las lecturas algo más profundas o serias -si queremos ponerles esa etiqueta- no tienen cabida. Y por eso no las mostramos. Sin embargo, al mostrarlas te das cuenta de que tienen su púbico. Realmente, ahí el esfuerzo del creador de contenido es cero. Cuando les das una oportunidad a los clásicos, encuentran sus lectores, porque son lecturas que siempre han tenido su público a lo largo de la historia.
También es profesor y director de grado en la Universidad Nebrija. ¿Qué dicen sus alumnos cuando descubren que su profesor es también uno de los bookstagrammers más influyentes del Estado?
Les hace ilusión, sí. Es más la anécdota, la curiosidad, que otra cosa. Pero, es verdad que como ellos están mucho en redes sociales, me tienen muy fichado por ahí.
Asimismo, ha escrito sobre temas actuales. ¿Ha sido complicado dar el salto al Madrid de 1635?
No, por mi formación entre Comunicación y Humanidades. Ambas facetas tienen un punto en común: interesarme por todas las cosas que son importantes para las personas. Y ese es el hilo conductor de todos los temas que he tratado. Temas de actualidad que nos afectan como la cultura de la cancelación o como la inteligencia artificial. En este caso, personajes como Marcela o ese Lope más personal que, habiendo pasado los siglos, nos siguen iluminando acerca de muchos temas como lo que significa la paternidad, el drama de no ser reconocido como hijo o hija, lo que significa la literatura desde otra aproximación mucho más pura...
Tras investigar tantas “malas lenguas” y anécdotas de escritores históricos en otro de sus libros, ¿cuál es la curiosidad de alguno o alguna que más le sorprendió?
Siempre me impresionó muchísimo el hecho de que Agatha Christie fuera surfera. Ya no solo que fuera surfera, sino que trajera el surf a Europa. Lo trae desde Hawái y se convierte en una de las pioneras del surf en Europa. De Agatha Christie se puede contar también como anécdota que fue la persona que desencadenó la primera búsqueda aérea de la historia del Reino Unido, porque estuvo 11 días desaparecida y el gobierno británico incluso despegó una búsqueda aérea.
Estamos en Bilbao, su segundo apellido es Vizcaíno. ¿Qué historia puede contarme respeto a esto?
(Risas). Es que no conozco la historia de mi segundo apellido, más allá de que, efectivamente, parece guardar alguna relación con el norte. Pero, bueno, si alguno de los lectores sabe de genealogías, que me cuente por redes.
Temas
Más en Gente
-
David Beckham, por primera vez en la lista los 'milmillonarios' de Reino Unido
-
Izaro Andrés anuncia el nacimiento de su primer hijo: "Estamos en casa, recuperándonos"
-
Arguiñano habla claro sobre su retiro: "Tengo amigos jubilados, pero..."
-
Rihanna revela el terror que vivió la noche en que dispararon contra su casa: "Tuve que tirar a mi marido al suelo"
