En 1982, nació en Donostia Sarai Uría, una creadora artesanal que sigue viviendo en esta “preciosa ciudad” junto a su marido y su hijo. Su perfil en redes sociales @labianoinspiracion se trata de un espacio de artesanía consciente.

“Soy artesana certificada por la Diputación Foral de Gipuzkoa y elaboro velas creativas y decoración consciente”, explica la donostiarra. A través de las piezas que ella elabora, Uría invita a “quienes las eligen a acompañarse en sus propios procesos de sanación”.

Las velas se convirtieron en "un refugio" para Sarai Uría. Cedida

Cuenta que este proyecto nace de un profundo proceso de sanación personal y de salud. Todo comenzó desde el autocuidado, ya que a través de la cosmética natural, empezó a aprender -tanto con cursos como de forma autodidacta- a crear sus propios champús, cremas para la piel e incluso limpiadores naturales para el hogar: “Era una forma de reconectar con mi cuerpo, que me pedía a gritos atención y cariño”.

Tras escuchar y atender a su cuerpo, comenzó también a observar sus emociones y su mente, descubriendo en el proceso a las velas: “Se convirtieron en mi refugio, en un espacio de calma donde podía respirar, sentarme conmigo misma y simplemente estar”.

Frases con energía propia

Para integrar todo lo que iba aprendiendo en su día a día, comenzó a escribir frases que le inspiraban y ayudaban a mantenerse “presente”. Así fue cómo descubrió la resina al agua, “un material noble y muy agradecido”, que conectó perfectamente con su propósito.

De esta forma, empezó a crear piezas únicas como bandejas para la entrada de casa, donde podía leer cada día una frase al dejar las llaves: “Era un gesto sencillo, pero me ayudaba a empezar la jornada con una energía diferente, más consciente, más mía”. La artesana resume su proceso: “Y así, sin buscarlo, mi proceso de sanación se convirtió también en un proceso de creación”.

Aprendió a través de cursos y también de forma autodidacta. Cedida

Creación transformadora

Con el tiempo, el proceso de creación de Sarai Uría “se ha transformado”, pues lo que antes le llevaba un día entero, ahora puede realizarlo en apenas unas horas. No obstante, la artesana destaca que “eso solo es posible gracias a todo el trabajo, la constancia, la organización y el amor que hay detrás: muchas pruebas, decisiones y muchísimos apuntes llenos de ideas, bocetos y aprendizajes”. Respecto a los materiales que adquiere online, hoy en día trabaja con proveedores en los que confía “plenamente”.

Realiza cosmética natural, productos con resina y velas. Cedida

“Sin duda”, cuando comenzó en esto a la artesana donostiarra le “habría gustado tener más información sobre el verdadero mundo del emprendimiento". Reitera que no se refiere al “idealizado”, sino al “real”: “Conocer los pros y contras, las obligaciones fiscales y económicas, y la importancia de rodearte de personas con experiencia, como un buen asesor o mentores que te acompañen en el proceso”.

Según sus palabras, emprender implica muchas áreas distintas, y una de las elecciones más grandes que ha hecho ha sido “aceptar que no se puede ser buena en todo”. También incide en que “aprender a delegar es fundamental”, además de un “acto de confianza y de autocuidado”.

A la espera de sorpresas

Pese a todo, Sarai Uría encara el futuro con ilusión y confianza, pues sigue caminando, creciendo y aprendiendo cada día. Su intención de cara a la posteridad es dejarse sorprender por lo que la vida le tiene preparado, pues confía en que cada paso del camino le llevará al lugar en el que tenga que estar.

Si quieres participar en esta sección, escribe a igandeaplus@ntm.eus

Reacciones y energía positiva cara a cara

Como anécdota, la artesana nos comparte lo mucho que se mueve por mercados y ferias artesanales en Navarra, Gipuzkoa y Bizkaia. Para ella, lo más bonito de estos espacios es la oportunidad de conectar cara a cara con las personas, de ver sus reacciones y recibir su energía. Por ejemplo, recuerda con especial emoción las primeras veces que alguien le escribió por Instagram después de haberle encontrado en un mercado.

Le contaban que sus creaciones les “habían hecho bien, que los aromas les regalaban calma y alegría”. Asimismo, le agradecían por hacer algo “tan bonito y tan necesario”. Esas palabras le conmovieron profundamente: “Entendí que lo que yo creaba desde mi propio proceso de sanación, también podía sanar a otros”. 

Sarai Uría: “El valor no está en el resultado, sino en el proceso “ 

La actual artesana no se consideraba una persona creativa que poseeyera estos “dones ocultos”

Cuando a Sarai Uría, la creadora de Labiano Inspiración, le preguntan qué es lo más peculiar que ha hecho o de lo que más se siente orgullosa, sin duda responde: “De todo este proyecto. Porque nunca me consideré una persona creativa, ni pensé que sería capaz de crear con mis manos algo tan significativo. Descubrir esos dones ocultos ha sido una de las mayores sorpresas de mi vida”.

Consejos

Si la artesana donostiarra tuviera que aconsejar a alguien que quisiera empezar en este mundillo, “le diría que tenga paciencia, y que lo haga con mucho amor”. Sara Uría considera que en la creación artesanal no hay que dejarse engañar por “la aparente sencillez”, pues los secretos se descubren con práctica.


En cuanto a lo que más le costó, confiesa que fue confiar en sí misma. Aprender a no frustrarse cuando las cosas no salían a la primera y entender que “el valor no está en el resultado, sino en el proceso”. Hoy en día, cada vez que algo no le sale como esperaba, lo ve como una oportunidad, “un reto interesante que atender con curiosidad y paciencia”. Pero, sobre todo, se siente orgullosa de haber sido capaz de dar el primer paso con Labiano Inspiración: “De atreverme, de ser valiente”.

Sarai Uría es artesana certificada por la Diputación Foral de Gipuzkoa. Cedida

Asimismo, las redes sociales también han sido una parte importante de este camino, pues le han ayudado a descubrirse en un nuevo ámbito, a salir de su zona de confort y a enfrentarse a retos que le hicieron crecer. “Sobre todo, me han permitido conectar con personas amables, generosas, que valoran y comparten desde el corazón. Se ha creado una comunidad preciosa y muy enriquecedora”, destaca. Y es que las redes también le inspiran, le acercan a “otras creadoras” y “a mundo distintos”. No obstante, nos recuerda que tienen una parte más adictiva que requiere equilibrio y consciencia.