Síguenos en redes sociales:

Estos son los alimentos perfectos para soportar mejor las olas de calor

La alimentación es una buena vía de refrescar el cuerpo cuando el calor aprieta

Estos son los alimentos perfectos para soportar mejor las olas de calorOskar González

Cuando el termómetro sube en verano, el cuerpo se enfrenta a un sobreesfuerzo para mantener su temperatura regulada. El sudor es nuestro mecanismo de defensa natural, pero con él no solo perdemos agua, sino también una cantidad enorme de sales minerales. En estas jornadas de calor, la fatiga, el dolor de cabeza y la pesadez se vuelven compañeros habituales si no adaptamos nuestra dieta. La buena noticia es que la alimentación es una de las herramientas más potentes que tenemos para aliviar esa sensación de agobio, siempre que sepamos elegir los alimentos para combatir el calor que realmente ayudan a nuestro cuerpo a refrigerarse.

Helado de fresa

La lógica nos dice que tomar bebidas congeladas o helados es la manera más evidente de buscar un alivio inmediato, pero la ciencia demuestra que esto no es más que un espejismo. Al tomarnos algo extremadamente frío, el cuerpo sufre un choque térmico y gasta una gran cantidad de energía para calentar ese alimento, lo que a medio plazo genera más calor interno. La clave para soportar una ola de calor está en priorizar productos con un contenido de agua superior al noventa por ciento y que, además, aporten electrolitos como el potasio y el magnesio para evitar la deshidratación.

Las frutas y verduras

En lo más alto del podio se encuentran varias hortalizas que a veces no valoramos lo suficiente. El pepino es, sin duda, el auténtico campeón de la hidratación, compuesto casi en su totalidad por agua y rico en vitaminas que nos devuelven vitalidad. Consumirlo en ensaladas con un toque de menta o licuado nos va a proporcionar un frescor instantáneo. En el terreno de las frutas, la sandía y el melón son indispensables para el verano gracias a su concentración de agua y azúcares naturales de absorción lenta, que reponen la energía perdida por el calor sin sobrecargar nuestro sistema digestivo.

Otro aliado que suele pasar desapercibido muchas veces es el tomate. Al ser una fuente genial de licopeno y agua, ayuda a proteger la piel del daño solar desde el interior y es la base perfecta para cremas frías. Del mismo modo, las verduras de hoja verde como las espinacas o la lechuga aportan una gran cantidad de agua y minerales con un aporte calórico casi nulo, lo que evita las digestiones pesadas que tanto aumentan nuestra temperatura corporal.

Alimentos picantes e infusiones

Aunque pueda parecer una contradicción, los países con los climas más cálidos del planeta basan su dieta en platos especiados y bebidas calientes. Consumir una cantidad moderada de alimentos picantes en verano, como añadir toques de guindilla, chile o curry, estimula los receptores de calor de la boca y aumenta la circulación sanguínea, provocando una sudoración controlada. Al evaporarse este sudor de la piel, el cuerpo se enfría de manera natural, logrando un equilibrio mucho más duradero que el de un refresco con hielo.

Te puede interesar:

Además, sustituir el agua helada por infusiones templadas o a temperatura ambiente, como el té de menta o el agua con rodajas de limón, facilita la absorción de los líquidos por parte del estómago. Para mantenernos frescos durante una ola de calor, lo ideal es reducir al máximo las carnes muy grasas y los procesados, que exigen un esfuerzo metabólico muy grande, y mantener una dieta rica en gazpachos, cremas de verduras, pescados blancos y frutas frescas. La clave para mantenerse bien en verano es hidratar de manera correcta nuestro cuerpo. De nada sirve hincharse a tomar refrescos o litros de agua helada si no vamos a prestar atención a lo que nuestro cuerpo necesita para aligerar procesos como la digestión.