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Nada como elegir bien la fruta madura, la más apetecida

El punto óptimo de maduración de cada variedad frutal ofrece un perfecto equilibrio entre sabor, aroma, color y textura en el paladar. Por eso es tan importante saber cuándo alcanza ese momento cumbre para el paladar.

Nada como elegir bien la fruta madura, la más apetecidaPexels

El punto perfecto de una fruta madura es el equilibrio óptimo entre sabor dulce, aroma intenso, textura suave pero firme y color vivo. De ahí que, cualquiera que sea la variedad, resultará muy apetitosa en ese momento.

Además de ser más sabrosa y dulce, porque contiene más fructosa (el azúcar de las frutas), la fruta madura es más fácil de digerir. En general, tiende a ser más acaramelada debido a la conversión del almidón en azúcares. Aunque se trata de una cuestión muy compleja, ya que cada variedad tiene unas particularidades y características propias, en términos generales, el grado de maduración se reconoce porque la fruta cede ligeramente a la presión, desprende un olor dulce y, a menudo, pesa más de lo esperado, indicando que está llena de jugo y azúcares naturales, como sucede en el caso de los melones, por ejemplo.

La fruta madura está llena de jugo y azúcares naturales.

Claves para identificar el punto óptimo:

  • AROMA: Una fruta madura huele dulce y fragante, especialmente cerca del tallo. Si no huele a nada, le falta madurar; si huele a fermento o muy fuerte, está pasada.
  • PIEL: la piel suele ser un indicador a la hora de saber si la fruta está madura. La piel es la parte más expuesta de la fruta y es sensible a la luz, así que los frutos que tienen pieles brillantes son más maduros. Además, una piel suave al tacto (ni demasiado dura ni blanda) y una textura igual de suave y jugosa suelen significar que la fruta está en su estado supremo de maduración.
  • TACTO (Firmeza): Debe estar suave al tacto pero no blanda. Debe ceder ligeramente a la presión con la yema del dedo sin hundirse.
  • COLOR: Los colores brillantes y vivos son indicativos de madurez. Los tonos verdes suelen indicar inmadurez.
  • PESO: La fruta madura suele sentirse más pesada de lo que aparenta, lo cual es señal de que está llena de jugo.

La textura varía en gran medida al madurar en frutas como el paraguayo.

Consejos para reconocer la madurez en cada tipo de fruta:

  • Melón:Piel rugosa, pesa más de lo esperado y al oler el lado contrario al tallo debe desprender un aroma dulce. Si hablamos de la variedad de melón piel de sapo, por poner un ejemplo, lo ideal es que su color sea verde medio con ligeras manchas de color amarillo. Generalmente, con esta fruta, si tienes dudas entre dos o más piezas, escoge la que tenga mayor peso, porque será la que más agua tendrá y, por lo tanto, más jugosidad y sabor.
  • Sandía: Busca una mancha amarilla (no blanca) en la corteza y un sonido hueco o seco al golpearla. Empezando por el color, el mejor momento para comer una buena sandía es cuando está de un color más verde oscuro. Sin embargo, hay que tener en cuenta de qué variedad se trata, pues esto puedo cambiar. Por otro lado, lo ideal es escoger la que presente menos grietas o golpes. En caso de que tenga muchas, puede ser señal de que no ha recibido el agua o el sol adecuados y podría verse alterado su sabor. También es importante su peso: cuanto más pese, mejor.

El peso de la sandía es un indicador de su grado de maduración.

  • Piña: Color dorado, hojas verdes que se desprenden fácilmente y base fragante. Si quieres una buena piña, es muy fácil. Intenta arrancar una de las hojas interiores de la fruta. Si se arranca con facilidad, la piña está madura. Pero si quieres estar más seguro de que es tú piña, solo tienes que olerla. Si tiene un olor dulce e intenso, tendrás un postre de 10.
  • Aguacate:Si se agita, el hueso debe moverse ligeramente. Y la firmeza cede un poco. Si es de color oscuro y tacto blando, es el aguacate perfecto. Pero, cuidado, porque si tiene un tacto demasiado blando puede estar negro por dentro. Al contrario, un aguacate verde y duro no está bueno para consumir. Como consejo, si quieres que madure rápido, enróllalo con papel de periódico, déjalo en el frutero un par de días y ¡listo para comer!
  • Mango y papaya: Su color amarillo es la clave para comprar estos frutos tropicales. Si los adquirimos verdes, necesitarían un par de días de maduración.

Aquí puedes ver un consejo sobre cómo elegir el mango maduro:

  • Plátano:Piel amarilla con pecas marrones o rayas oscuras.
  • Cerezas: La cereza es el único fruto con hueso que no madura después de su recolecta, así que tenemos que tener buen ojo para comprar las mejores cerezas. Tienen que ser brillantes, redondas, duras y de color rojo oscuro, granate o casi negro. Además no tienen que ser muy pequeñas (menos de 2 centímetros de diámetro). Si cumplen estos requisitos, disfruta de unas buenas cerezas de temporada.
  • Melocotón, albaricoque y paraguayo: Los melocotones y albaricoques no deben tener manchas ni golpes, ya que la pulpa es muy sensible y se estropea rápidamente. El color es muy importante, y dependerá de la variedad de la que se trate. Los melocotones amarillos, por ejemplo, deben tener un color amarillo intenso, sin rasgos verdes.

Los melocotones y albaricoques no deben presentar manchas ni golpes.

  • Uvas: Para saber si un racimo es bueno podemos comprobar si las uvas se aguantan al tallo: si no lo hacen es porque la fruta está demasiado madura, mientras que los granos deben ser blandos pero elásticos y adquirir el color característico de su variedad. En cuanto al interior, las semillas deben separarse fácilmente de la pulpa y el mosto debe mostrarse viscoso y pegajoso.
  • Pera: A diferencia de otras frutas, muchas variedades de pera no cambian significativamente de color al madurar, por lo que el tacto es la mejor señal. Es importante que la pera no esté blanda en toda su superficie, solo en la zona del cuello. Además, las peras presentan un aroma dulce y agradable cuando están en su estado perfecto.

En cuanto a la maduración de ciertas frutas, ¡ojo al dato!:

En relación con la maduración, hay que tener muy presente que nunca se deben almacenar juntos en el frutero manzanas y plátanos, porque ambos producen gas etileno, que provoca que maduren, con lo que en realidad aceleran la maduración y la descomposición del otro. Los tallos de los plátanos generan etileno para madurar la fruta, así que envolver el tallo en plástico hace que duren más.

En este divertido vídeo, las propias frutas te explican cómo elegirlas en su punto óptimo de madurez.

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En cualquier caso, no olvides que la maduración de la fruta depende de factores como la luz, la temperatura y la variedad.