Mientras chefs y consumidores buscan cada vez más producto de proximidad, sostenible, saludable y con un impacto social positivo, hay una carne que reúne todas esas virtudes, pero que muchas veces pasa desapercibida y que algunos consideran de abuelos. Es la carne de conejo.
Cuando hablamos de la carne de conejo, la conectamos con esos guisos y esos calderetes de siempre, los que cocinaban nuestros abuelos y aromatizaban toda la casa haciéndonos salivar de gusto.
Beneficios saludables y sociales
Esta carne magra, con proteínas de alto valor biológico, alto contenido en vitamina B3, B6 y B12, o importantes aportes de selenio, fósforo y potasio, no es sólo muy saludable, versátil y sabrosa, sino también un referente en causas como la lucha contra la despoblación rural.
La carne de conejo es saludable porque aporta al organismo proteínas de alto valor biológico, hierro, sodio, magnesio, zinc y vitaminas de los grupos B y E. Todo ello con un reducido contenido en grasas, colesterol, sodio, ácido úrico, purinas y ácidos grasos saturados/insaturados. Por todo esto es un alimento que ayuda a mejorar el funcionamiento del sistema cardiovascular y prevenir enfermedades relacionadas con el corazón, los riñones, la obesidad o la diabetes.
Pero además, este es uno de los productosmás genuinamente Km 0 que podemos encontrar en el lineal del supermercado: en España existen hoy en día 1.088 granjas cunícolas, muchas de ellas ubicadas en la España Vaciada, en comunidades autónomas como Castilla y León, Cataluña o Galicia. Y aproximadamente la mitad del empleo que genera el sector es femenino, una de las mayores tasas en el ámbito agroganadero.
Este vínculo entre consumo responsable y mantenimiento del tejido rural significa que, al elegir carne de conejo, los consumidores apoyan directamente a las familias que viven y trabajan en estos territorios, preservando tradiciones, paisajes y formas de vida ancestrales en riesgo de perderse. Una manera estupenda de combatir un desafío tan grave como el de la despoblación.
Dos recetas llenas de sabor
Los platos que incluyen el conejo como protagonista siempre han tenido un aroma a comida tradicional y sencilla que anima a sentarse a la mesa.
Arroz caldoso con conejo.
Ingredientes para 4 personas
- Medio conejo troceado
- 300 gr de arroz
- 200 ml de vino oloroso
- 1,5 l de caldo de pollo
- Un pimiento verde pequeño
- Un pimiento rojo
- Una cebolla
- 3 tomates
- Un diente de ajo
- Media cucharita de carne de pimiento
- Media cucharita de pimentón dulce
- Azafrán
- 2 alcachofas frescas
- Sal
- Aceite de oliva
- Perejil picado
- Una ramita de romero
Elaboración
En una cazuela, calentar el aceite de oliva. Mientras, aprovechar para salpimentar los trozos de conejo que después se van a dorar en ese aceite. Con temperatura a fuego medio, dorar la carne por todos sus lados. Retirar y reservar la carne.
En la misma cazuela, añadir un poco más de aceite e incorporar la cebolla picada fina para dorar a fuego medio-bajo. Añadir el ajo picado y resto de las verduras (el tomate hay que rallarlo) menos las alcachofas. Rehogar todo hasta que las verduras se caramelicen. Incorporar la carne de pimiento, el azafrán, el pimentón, el vino y las alcachofas limpias y cortadas en cuartos. Poner el caldo y el arroz y dejar cocinar durante 5 minutos removiendo todo. Después, introducir la carne de conejo dorada y dejar cocer durante unos 12 minutos más sin tocar. Pasado este tiempo, retira del fuego, poner una ramita de romero y tapar 5 minutos más para que repose.
Conejo en adobo
Ingredientes
- Un conejo troceado
- 10 gr de pimentón dulce
- Media cucharita de cayena en polvo
- 30 g de carne de pimiento
- Pimienta negra recién molida
- 2 ajos machacados
- Sal
- 500 ml de aceite de oliva virgen extra
- 3 ramitas de tomillo fresco
- 3 ramitas de orégano fresco
- 2 hojas de laurel
- Un litro de vino blanco seco
- 300 ml de vinagre de Jerez
Elaboración
En un bol, mezclar pimentón dulce, cayena en polvo, ajos machacados, pimienta, pulpa de ñora, sal, tomillo, orégano, laurel, vino y vinagre. Después, en una bolsa resistente con cierre zip, meter la carne de conejo y sobre ella verter la mezcla del adobo. Cerrar la bolsa y dejar macerar en la nevera durante un día entero. Pasadas 24 horas, sacar la carne de la bolsa, secarla con papel de cocina y reservar la mezcla del adobo.
En una olla amplia, calentar el aceite de oliva. Cuando coja temperatura, a fuego medio, dorar la carne de conejo durante unos 20 minutos, dando la vuelta a los trozos de carne varias veces. Pasado este tiempo, incorporar el líquido del adobo a la cazuela y cocinar 15 minutos más hasta que se reduzca un poco el caldo de la cocción. Pasado este tiempo, si el caldo no ha espesado lo suficiente para el gusto del cocinero, sacar la carne y dejar al fuego solo el caldo hasta que coja su punto. En la mesa, se puede acompañar de alubias verdes al vapor y unos tomates cherry salteados.