Miles de aficionados que se han dado cita este sábado en el Estadio de La Cartuja de Sevilla han silbado cuando sonaba el himno español en los prolegómenos del partido. Cuando ambos conjuntos y el equipo arbitral formaban en línea en el centro del campo, por megafonía ha atronado la marcha, que también ha sido abucheada en la fan zone de la Real, en la avenida Carlos III de Sevilla.
A diferencia de otras finales, donde distintos colectivos han promovido y animado a pitar el himno estatal, en esta ocasión no ha habido ningún llamamiento, aunque no ha evitado que miles de seguidores, en su gran mayoría, del fondo de la Real, hayan abucheado el himno español en un momento en el que se ha retirado el tifo que se ha mostrado en homenaje a Aitor Zabaleta.
No son nuevas estas pitadas
No hace falta rebuscar mucho en la hemeroteca para encontrar situaciones similares, ya que la última final con público que protagonizó la Real en marzo de 1988 ante el FC Barcelona en el Santiago Bernabéu.
En los tiempos recientes y coincidiendo con el procés catalán, estas pitadas han ganado decibelios desde finales de la primera década del siglo. Sobre todo, de 2009 en adelante, cuando el conjunto catalán derrotó al Athletic.
En las finales entre ambos contendientes se ha repetido la escena en 2012 y 2015, lo que ha convertido el palco presidencial y el césped en un escenario de alta tensión política. Ante estos episodios, la organización ha optado por subir el volumen del himno para tratar de esquivar estos abucheos, mientras que la realización televisiva mezcla la señal de la mesa de sonido y el de ambiente.