Ager Badiola, Okolo (Gernika, 2000) tiene un idilio con el gol. Hasta ahora, sus cuatro dianas logradas con el Gernika han supuesto doce puntos. Si marca, el conjunto foral vence. El domingo (17.30h) juega en Las Llanas el derbi vizcaino frente al Sestao River.
¿Ager Badiola, Okolo… cómo hay que llamarle?
—Como quiera. Me llaman Okolo porque mi caserío se llama así, a mi aita también le llamaban desde siempre Okolo. Alguno escuchó y me empezó a llamar a mí también.
¿Cuál fue su trayectoria?
—Empecé en la escuela, en Allende Salazar. De ahí me hizo las pruebas el Gernika y estuve allí hasta que marché al Eibar. Estuve en el Gernika B y me subieron al de Tercera y ascendimos. Me descartaron y fui al Eibar Urko, luego a la Cultural de Durango y después al Portugalete los dos últimos años. Ahora de nuevo en el Gernika.
¿Y cómo está el Gernika desde que marchó hasta su retorno?
—Yo cuando estuve había mucha gente del pueblo jugando en el primer equipo, después hubo menos y ahora que he vuelto hay un montón otra vez. No ha cambiado mucho.
Pero no me ha contado que hizo la pretemporada con el Tudelano.
—Sí. Después del Portu me fichó el Tudelano y estuve un mes de pretemporada. Tres entrenos antes del primer triangular, jugué, como todos, 45 minutos y después de dos entrenamientos más me reunieron y me dijeron que no contaban conmigo.
Siga, por favor.
—Me dijeron que me buscara algún equipo porque, si no, no iba a jugar en el Tudelano. Ellos querían librar una ficha y me dijeron que no contaban conmigo. Me habían dado el número 9 y de repente veo en Instagram que hay un nuevo fichaje y me quitan el dorsal. Entonces me llamaron un par de equipos y me vine al Gernika.
¿Y cómo fue su retorno a la villa foral?
—Bueno. Lo peor de todo fue que en el segundo entrenamiento tuve una rotura de fibras y en pretemporada y en los tres primeros partidos no estuve. Mi primer partido fue contra el Alfaro.
Menudo contratiempo.
—Sí. Fueron 3 o 4 centímetros de rotura y eso necesita su tiempo, a pesar de que yo quería volver antes. Tampoco queríamos arriesgar, ya que era principio de temporada.
En el Portu dejó muy buen sabor de boca. Hablan muy bien de usted.
—Estuve muy a gusto, con dos play-offs: Yaiza y Beasain. Había una afición de la hostia, era muy guapo jugar en La Florida.
¿Y en el Gernika?
—Pues también. Siendo del pueblo, conoces a toda la gente que viene a Urbieta. Con tus amigos, tu gente… al final en el pueblo es un poco más fácil.
¿Qué le pidió el técnico Jabi González al llegar más tarde al grupo?
—Nada en especial. Lo que pide a todos los jugadores. Competir, dar lo máximo y, como somos un equipo muy humilde, más que nada, trabajo y sacrificio.
Se encontró con una plantilla muy joven.
—Hay dos o tres veteranos y los demás son muy jóvenes. El once inicial estará cerca de los 22 años.
¿No le dio miedo pasar de estar en un equipo puntero como el Tudelano a un Gernika con mucha más humildad?
—No. Cuando voy a un equipo no pienso si estoy subiendo o bajando. Solo pienso en jugar y estar a gusto en ese equipo a donde voy. Obviamente, competir al máximo, pero sobre todo jugar.
Debutó con el Alfaro y sus cuatro tantos logrados frente al Amore, Alavés, Ebro y Mutilvera han servido para ganar.
—Somos un equipo que jugamos 5-3-2, con el primer objetivo la portería a cero, y, a partir de ahí, siempre tenemos nuestros momentos. A la contra, otros partidos con balón y al final siempre tenemos nuestras opciones. Los partidos que hemos ganado han sido 1-0 o 0-1, quitando con el Ebro que fueron 2-0. Lo mejor que tenemos es la portería a cero y en casa somos muy fuertes, no hemos encajado ningún gol todavía y siempre tenemos alguna ocasión y hemos tenido suerte que han entrado bastantes veces.
Entonces el derbi contra el Sestao River debería de haber sido en casa.
—La verdad es que habría estado bien pero bueno tenemos este fuera que jugar en Las Llanas que es un campazo, suele estar lleno, con una gran afición, el partido va a estar bien. Y luego tenemos dos seguidos en casa: Eibar B y el primer partido del año contra el Basconia.
¿Y qué es lo más peligroso del Sestao River?
—Es un equipo recién descendido de Primera RFEF, tiene unos jugadores por nombres que son fichajes estrella y en la tabla van arriba, segundos, a tres puntos nuestro. Es un equipo para subir otra vez. Y el campo de Las Llanas es un fortín. Nuestro objetivo es intentar mantener la portería a cero, si lo conseguimos, vamos a tener nuestras oportunidades, seguro.
Entonces, con la puerta a cero y acertando en alguna oportunidad…
—Sí. Además, a balón parado somos bastantes buenos, hemos sacado bastantes puntos. Va a ser muy complicado, porque arriba son muy buenos, pero tendremos nuestras posibilidades también.
¿Esperaba este Gernika con estos grandes resultados?
—Nadie se lo esperaba. Desde el primer día nos dijeron que el objetivo era sacar los máximos puntos para salvarnos, suelen rondar los 40-42 puntos, y en la primera vuelta ya hemos hecho más de la mitad. Estamos haciendo una primera vuelta increíble.
¿Van a aguantar arriba en la clasificación?
—Eso esperamos. Aguantar arriba no sé, pero el objetivo ahora es sacar los máximos puntos al descenso.
Es un grupo muy difícil, ¿a quién ve arriba?
—Por nombre, el Sestao River es un recién descendido, el Amorebieta hace dos años estaba en Segunda, los dos Logroñés, el Real Unión también descendido, el Utebo lleva cinco años en play-off, el Tudelano… Hay unos equipos que puafff. Y está también el Gernika. El equipo más humilde de la categoría, yo creo. Es una pasada.
Para acabar, ¿qué le pide al fin de año?
—Número de goles, no. Pero goles siempre. Obviamente, porque si meto goles, le voy a ayudar al equipo y de los dos partidos que nos quedan si ganamos uno y empatamos otro sería acabar el año con 28 puntos. Una bomba. l