Bilbao. El sorteo de cuartos y semifinales de la Liga de Campeones colocó al Real Madrid y Barcelona en cuadros opuestos, por lo que se abre la puerta a una posible final continental entre los dos gigantes de la Liga BBVA. Los expertos y las casas de apuestas les otorgan a ambos clubes el cartel de favoritos, aunque el Chelsea no se queda atrás, por lo que más de algún aficionado ya está planeando el viaje a Múnich el 19 de mayo. Sin embargo, para llegar al ansiado duelo final, estos colosos europeos deben salir previamente victoriosos de dos duelos. Dos cruces en los que el sorteó repartió diferente suerte para cada conjunto.
Por un lado, el Real Madrid recibió con una sonrisa la noticia de que el Apoel Nicosia, la cenicienta de cuartos, el deseo de los siete restantes, visitará el Santiago Bernabéu el 4 de abril en la vuelta de los cuartos de final. Asimismo, si los blancos logran doblegar al conjunto chipriota se enfrentarían en semifinales con el vencedor del duelo entre el Olympique de Marsella y el Bayer de Múnich. Los alemanes se encuentran con la moral alta tras el buen juego desplegado en su duelo ante el Basilea. Y el hecho de que la final sea en su campo les sirve de aliciente para intentar llegar hasta el último encuentro de la competición. Sin embargo, el conjunto madrileño contaría con el apoyo de su afición que ya, independientemente del rival, el partido de vuelta de las semifinales, que se disputará el 25 de abril, sería de nuevo en el estadio merengue.
Peor suerte con el azar del sorteo tuvo el FC Barcelona. Encuadrado en el peor sitio posible, los azulgranas se enfrentarán en cuartos con un viejo conocido, el Milan de Ibrahimovic. Ambos conjuntos ya se midieron en la fase de grupos en dos interesantes encuentros que dejaron un empate a dos en el Camp Nou y una victoria por la mínima (2-3) del conjunto de Pep Guardiola en San Siro. Así, a pesar de que al Barça le favorece jugar el partido de vuelta en casa, el anterior resultado cosechado ante el club italiano y la irregularidad que muestran todos sus jugadores, hace que el técnico catalán recele de sus rivales: "Prefería no jugar contra el Milan, por haber jugado muchos partidos contra ellos". A pesar de ello, Guardiola tendrá que resignarse e intentar vencer a Zlatan y compañía si quiere llegar a la final de Múnich. Sin embargo, antes de ello, en semifinales, deberá enfrentarse al vencedor del Benfica-Chelsea.
En definitiva, el sorteo de cuartos de final de la Liga de Campeones repartió diferente suerte entre el Real Madrid y el Barcelona, dos conjuntos que tan solo se enfrentarían en la final del 19 de mayo.