barcelona. El francés Eric Abidal está viviendo una de las etapas más complicas de su vida después de que justo hace un año le detectaran un tumor que dejó tocado al jugador y le hizo vivir a contrarreloj su recuperación, que tuvo un momento álgido cuando levantó la copa de la Liga de Campeones en Londres. Abidal será sometido a un trasplante de hígado en las próximas semanas, según informaron ayer los servicios médicos del club catalán.
Caído el atleta, apareció el espíritu de superación de un deportista que se sobrepuso a una enfermedad que parecía que le iba a retirar durante mucho tiempo de los terrenos de juego. No obstante, justo un año después, el Barça vuelve a informar de que Abidal tendrá que someterse a trasplante de hígado, con el interrogante que ello conlleva respecto a su carrera profesional y, sobre todo, para su vida.
El nuevo golpe que ha recibido el vestuario barcelonista ha sido incluso mayor que hace justo un año, cuando el Barça informó de que el jugador iba a ser tratado quirúrgicamente después de que se le detectase un tumor en el hígado.
Esta vez ha sido el técnico Josep Guardiola quien reunió a los suyos para darles la mala noticia de un compañero que desde que llegó a Barça se ganó el corazón de todos por su entrega, profesionalidad y cordialidad.
Abidal fue intervenido por el doctor Josep Fuster Obregón en Barna Clínic, el 17 de marzo del año pasado, "sin incidencias" del tumor que le fue detectado en el hígado.
El jugador fue sometido a revisiones periódicas, pero el trasplante, aseguran los servicios médicos del Barça, era una opción considerada desde el inicio del tratamiento.