Revolución 4.0 en el sector primario
La tecnología permite optimizar la gestión de cultivos, granjas, bosques y explotaciones de acuicultura. La interconexión, la IA y el Internet de las Cosas son los nuevos aperos agrícolas
La imagen romántica de gentes del campo observando el cielo para predecir el sirimiri está siendo desplazada por una realidad mucho más técnica: la de baserritarras que analizan mapas de calor en sendos smartphones mientras un enjambre de drones sobrevuela sus viñedos de hondarrribi-zuri para txakoli.
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La humanidad vive actualmente la mayor transformación del sector primario desde la invención del arado. Con la previsión de un planeta que alcanzará 10.000 millones de habitantes para 2050, la tecnología no es ya un lujo sino el único camino hacia la supervivencia alimentaria y la sostenibilidad ambiental.
En Bizkaia, esta transición cobra un matiz especial. La peculiar orografía de valles cerrados, fuertes pendientes y explotaciones de pequeño tamaño ha impedido históricamente la mecanización extensiva al estilo de las llanuras de Castilla. Sin embargo, esta limitación se ha convertido en el motor de una digitalización hiper-localizada y de alto valor añadido.
Agricultura de precisión y drones
La innovación en la agricultura ha dejado de medirse solo en toneladas por hectárea para medirse en datos por metro cuadrado. La agricultura de precisión (AP)es un concepto de gestión agronómica que utiliza tecnologías digitales para observar, medir y responder a la variabilidad de los cultivos. A diferencia del método tradicional de tratar una parcela como una unidad uniforme, la AP permite aplicar el recurso exacto de agua, fertilizantes o pesticidas en el punto y momento adecuado. Mediante el uso de sensores, imágenes satelitales y drones, es posible mapear la salud del suelo y el estrés hídrico de las plantas con una resolución de centímetros. Esto no solo maximiza el rendimiento de la cosecha, sino que reduce drásticamente el impacto ambiental al evitar el uso excesivo de productos químicos. En esencia, la AP supone pasar de gestionar parcelas a gestionar plantas.
El proyecto Hesia busca implementar, con el apoyo de Neiker, los vallados virtuales y la ganadería 4.0 en Bizkaia
Los drones, que comenzaron como pasatiempo primero y como cámaras voladoras después, forman hoy parte de la maquinaria agrícola. Equipados con sensores multiespectrales, son capaces de detectar el estrés hídrico o la falta de nitrógeno antes de que sus consecuencias resulten visibles para el ojo humano. Así es como los drones generan mapas de prescripción. Al procesar estos datos, la baserritarra puede aplicar la cantidad exacta de fitosanitarios únicamente en las zonas afectadas, reduciendo el uso de químicos hasta en un 40%. Gana el suelo, gana quien consume y gana quien produce.
Ya existen explotaciones que utilizan sistemas de control climático automatizado que gestionan la apertura de ventanas, la humedad y el aporte de CO2 basándose en predicciones meteorológicas en tiempo real. Esto no solo maximiza la producción de tomate o pimiento de Gernika,sino que optimiza el consumo energético de las calderas de biomasa, cerrando un círculo de economía circular.
Pastoreo 4.0
Si en el campo mandan los drones, en los establos y praderas manda el Internet de las Cosas (IoT). La ganadería vizcaína, con una fuerte presencia de razas autóctonas, está adoptando tecnologías biométricas de vanguardia.
Una de las tecnologías más disruptivas aplicadas en las zonas de pastos altos de Bizkaia, como Enkarterri, es el Vallado Virtual. Mediante collares GPS inteligentes, los ganaderos pueden delimitar zonas de pastoreo desde una aplicación móvil. Si un animal se acerca al límite invisible, el collar emite un sonido de advertencia; si persiste, recibe un pequeño estímulo eléctrico inofensivo pero disuasorio. “Esto permite una gestión del territorio mucho más eficiente, evitando que el ganado acceda a zonas protegidas o de difícil acceso, y ahorrando kilómetros de cercados físicos que impactan en el paisaje”, explican expertos del sector tecnológico agrario.
Empresas locales como Pappstor, con sede en Bilbao, lideran el desarrollo de vallados virtuales junto a Neiker, facilitando la gestión extensiva, reduciendo costes y protegiendo el ganado. Además el proyecto Hesia busca implementar esta ganadería 4.0 en Bizkaia, con tecnología avanzada que garantiza alta cobertura y baterías de 6 a 12 meses de duración. El Gobierno Vasco ofrece ayudas para la adquisición de estos collares de geolocalización que mejoran el bienestar animal, facilitan el pastoreo en zonas de difícil acceso y ayuda a prevenir incendios al gestionar la limpieza de pastos. HAZI Fundazioa ofrece formación técnica sobre el uso de estos collares.
A lo anterior se añade que, en muchas explotaciones lácteas, el ordeño manual es cosa del pasado. Los robots de ordeño permiten que la vaca decida cuándo quiere ser ordeñada. Y, mientras el brazo robótico trabaja, sensores láser analizan la conductividad y el color de la leche, detectando mastitis subclínicas antes de que el animal sufra dolor. Además, los podómetros inteligentes detectan el celo con una precisión del 95% lo que optimiza los ciclos reproductivos.
Piscicultura del futuro
Euskadi, y Bizkaia en particular, mantienen una conexión umbilical con el mar. Sin embargo, la presión sobre los caladeros tradicionales ha impulsado la acuicultura hacia nuevas fronteras tecnológicas, liderada en gran parte por centros de investigación locales como AZTI.
En la costa de Bizkaia, se están probando sistemas de alimentación inteligente para granjas de acuicultura offshore. Estos sistemas utilizan cámaras sumergidas de alta definición y algoritmos de visión artificial para identificar el comportamiento de los peces. Cuando el algoritmo detecta que los animales dejan de nadar con “frenesí alimenticio”, detiene automáticamente la dispensación de pienso. Esto evita que el excedente se deposite en el lecho marino, protegiendo la biodiversidad local y reduciendo el principal coste operativo de la planta.
a aplicación de herramientas de edición genética permite seleccionar variedades de alubia y patata que resistan el aumento de temperaturas
Los sistemas RAS permiten criar especies como el rodaballo o el salmón en tanques cerrados donde el agua se filtra y se reutiliza casi al 100%. Esta tecnología elimina la necesidad de antibióticos (al ser ambientes controlados) y permite instalar “granjas de pescado” en polígonos industriales cercanos a los centros de consumo, reduciendo la huella de carbono del transporte. El sistema RAS (Recirculating Aquaculture System) es una tecnología de cultivo de organismos acuáticos donde el agua se reutiliza continuamente tras ser tratada física y biológicamente. A diferencia de las jaulas en mar abierto o estanques abiertos, el RAS opera en un entorno totalmente controlado.Esta tecnología evolucionó a partir de los sistemas de acuarios y plantas de tratamiento de aguas en los años 70 y 80, perfeccionándose para la producción industrial. El sistema extrae el agua del tanque de cultivo, la filtra para eliminar sólidos, emplea biofiltros para degradar el amoníaco tóxico, la oxigena y la devuelve al pez. O al marisco. Así es como en la localidad burgalesa de Valdorros se “pescan” 50 toneladas al año de langostino blanco.
El sistema RAS será también una opción para los dos proyectos de piscifactoría con un alto grado de concreción en cuanto a productor, especie e inversión prevista contemplados para ocupar el lugar de la olvidada central nuclear de Lemoniz. Ambas iniciativas empresariales podrían generar alrededor de un centenar de puestos de trabajo en la comarca.
El LiDAR y la gestión de la madera
El uso de la tecnología LiDAR por parte de la Diputación Foral de Bizkaia y el centro tecnológico NEIKER es un ejemplo puntero en la gestión forestal de precisión y la valoración de la madera en Euskadi. Esta colaboración combina teledetección aérea de alta resolución con investigación sobre el terreno para mejorar la sostenibilidad y productividad del sector.
NEIKER, Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, utiliza datos LiDAR (Light Detection and Ranging) para realizar inventarios forestales detallados, permitiendo medir la altura, densidad y biomasa de los bosques con gran precisión sin necesidad de contacto físico. La tecnología permite estimar el volumen de madera comercializable y la calidad de la misma en masas forestales, fundamentalmente de Pinus radiata, facilitando la toma de decisiones sobre cuándo y cuánto talar. Los vuelos LiDAR ayudan a la Diputación de Bizkaia a mapear el estado de las masas forestales, identificar zonas con riesgos de enfermedades, como la banda marrón,, analizar la densidad del arbolado y predecir zonas críticas ante incendios o vientos.
El Marteloscopio de Arronategi, que se encuentra en el monte de utilidad pública de Bermeo, es una hectárea que funciona como laboratorio vivo. Permite formar a gestoras y ensayar técnicas de silvicultura sostenible y Pro Silva sin alterar el entorno natural. Se combina el escaneo 3D con LiDAR para evaluar qué árboles talar y cuáles conservar, buscando un equilibrio entre la producción de madera y la biodiversidad.
Este enfoque tecnológico permite a la Diputación Foral de Bizkaia realizar una gestión forestal más eficiente, sostenible y competitiva, garantizando la trazabilidad y la calidad de la madera producida.
Neiker trabaja además en la recuperación y mejora de todo tipo de variedades locales mediante la genómica. La aplicación de herramientas de edición genética, sin llegar a los transgénicos tradicionales, permite seleccionar variedades de patata o alubia que resisten mejor las nuevas plagas derivadas del aumento de las temperaturas en el Cantábrico.
Se trata de una “aceleración” de la selección natural que los agricultores han hecho durante siglos, pero apoyada por la potencia del Big Data genético. Con todos estos nuevos aperos cuentan y deben contar las y los berribaserritarras protagonistas de la revolución agrícola 4.0 que se está produciendo ante nuestros ojos.