La situación que atraviesa la empresa Tubos Reunidos, compañía que la mañana de este lunes ha presentado en la reunión con los sindicatos, un ERE que afectará a 301 trabajadores, preocupa a la sociedad vasca, pero en el caso concreto de Bizkaia, donde más preocupación despierta el porvenir de esta empresa es en Trapagaran. Es allí donde se alza una de las factorías de esta compañía y de la que, según apunta la propuesta de ERE presentada por Tubos Reunidos, se despedirá a un total de 27 trabajadores. “Es, sin lugar a dudas, una muy mala noticia y estamos muy preocupados con la situación que atraviesa Tubos Reunidos. Como Ayuntamiento poco podemos hacer, pero en cuanto supimos de la gravedad de la situación, nos pusimos en contacto con la empresa con la que mantenemos conversaciones”, ha declarado Miguel Ángel Gómez Viar, alcalde de Trapagaran.
En base a los contactos mantenidos entre la institución local trapagarandarra y la empresa, en el Consistorio sabían de la trascendencia que iba a tener la reunión celebrada esta misma mañana. “Sabíamos que iba a ser una reunión muy importante y en la situación que nos plantearon, a juicio de la empresa, la del ERE es la mejor alternativa para tratar de reconducir el proyecto. Nos han señalado, en todo momento, que van a buscar la solución menos traumática”, ha señalado el regidor trapagarandarra. Y es que los puntos clave dibujados por la compañía para explicar su delicadísima situación económica gira en torno al perjuicio que generan los aranceles impuestos por Donald Trump a los productos europeos, impuestos que impiden competir a Tubos Reunidos en ese mercado a día de hoy. Por ello, desde la empresa apuestan por reorientar su rumbo, buscar nuevos mercados y adaptarse a la nueva realidad para mantener con vida este proyecto empresarial nacido en 1968, pero que tuvo en Tubos Forjados S. A. su antecesora, empresa fundada en 1892.
Pese a comunicar a las autoridades que la del ERE puede ser la vía “menos traumática”, para los 27 trabajadores de la planta de Trapagaran que serán despedidos la situación va a ser muy traumática. “No sé con exactitud cuantos vecinos de nuestro municipio trabajan en esta planta, pero sí es un golpe para la localidad”, reconoce Gómez Viar. Y es que el expediente de regulación de empleo, que posiblemente se traducirá en despidos incentivados para los 27 trabajadores de esta planta, acabará con los trabajos del 8% de los 350 operarios que trabajan en las instalaciones de Tubos Reunidos de Trapagaran.
Nuevo golpe al municipio
El despido de 27 personas previsto por el ERE de Tubos Reunidos es un nuevo golpe a la infraestructura que la empresa mantiene en Trapagaran. Hace sólo cinco años, Tubos Reunidos tomó la decisión de cerrar la planta de Productos Tubulares para potenciar las instalaciones de Amurrio y tras muchos meses de lucha sindical y social, el cierre de Tubos Reunidos se materializó el 29 de diciembre de 2023, cuando esta planta hizo la última colada de su historia.
No se aplicó ningún ERE, pero sí se realizaron algunas salidas sin gran impacto social a través de jubilaciones y prejubilaciones y desde entonces, la planta restante en Trapagaran se ha dedicado a la innovación y el desarrollo, la fabricación de tubos de acero sin soldadura en aceros al carbono y laminados en caliente de gran diámetro entre otras labores. Ahora, con la intención de la empresa de aplicar este ERE en Trapagaran, vuelven la inestabilidad y los tiempos más oscuros para los trabajadores de la industria, algo, por desgracia, demasiado conocido en Meatzaldea y Ezkerraldea.