El tráfico de mercancías baja un 7% en el Puerto de Bilbao
El efecto negativo de la caída de actividad de Petronor sitúa a la dársena vizcaina a la cola de la actividad en el Estado
Año de transición en el Puerto de Bilbao en un contexto complejo para el comercio exterior por las tensiones que generan la política de Donald Trump y los conflictos que persisten a las puertas de Europa.El resultado final del año pasado es negativo, con una caída del 6,8% en mercancía general, muy por encima del dato del conjunto del Estado (-0,2%).
Los matices explican ese mal dato de la dársena vizcaina. Primero porque la comparación se realiza con 2024, un curso en el que estuvo a punto de batirse el récord de tráfico, que se remonta a 2018. Pero es que además la evolución contó con un gran lastre, el descenso de actividad de Petronor, fruto de paradas programadas y del frenazo que sufre la industria petrolera. Aquí hay que tener en cuenta que los graneles líquidos –crudo, combustible refinado y, en menor medida, gas licuado– suponen casi la mitad de la actividad del Puerto.
La caída de esos negocios (-9,5%) ha sido determinante en el balance final del año, según el avance de datos presentado ayer por Puertos del Estado. En cambio, los graneles sólidos –minerales y grano de cereales, entre otros– crecieron un 1,3%. La mercancía general –la que llega en contenedores o los vehículos– descendió por su parte algo más de un 4% fruto de la inestabilidad que ha frenado en general el comercio exterior de las empresas vizcainas.
Desde el Puerto de Bilbao se exportaron o importaron algo más de 32 millones de toneladas en 2025, lo que supone un retroceso de 2,4 millones respecto al ejercicio precedente. El récord de 2018 fue de 35,6 millones, solo 800.000 toneladas más que en 2024, lo que sirve para contextualizar el último resultado.
El efecto Petronor
Además, el tráfico registrado en 2025 está en línea aunque por debajo de los datos del 22 y 23, que están en el top cinco histórico. Es decir, en un escenario muy exigente el resultado no ha sido tan negativo como cabría esperar.
De hecho, el presidente de la Autoridad Portuaria, Iván Jiménez, aseguró a finales de octubre en una entrevista en DEIA que sería positivo acabar 2025 cerca de los datos de 2024 una vez descontado el efecto de Petronor. Si se hace esa cuenta, el descenso es de solo un 2,3%. La actividad del Puerto de Bilbao mantiene una actividad sólida para encarar este año.
Como recordó ayer Puertos del Estado, 2024 estuvo “marcado por la recuperación de los tráficos, que mejoraron un 2,7 % frente al descenso del 3% registrado en 2023, en gran parte derivado del aumento coyuntural de los movimientos en algunos puertos por la inestabilidad en el Mar Rojo”. El curso 2025 “cierra sin apenas variación interanual, en un año marcado por la inestabilidad geopolítica y económica mundial”. Es el frente a resolver.
