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Joseba Etxeberria: del frontón al puerto

La historia de este emprendedor es la de alguien que nunca ha tenido miedo al esfuerzo ni a empezar de nuevo. De Aizarnazabal a Zumaia y de ahí a Pasaia San Pedro

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VÍDEO: Falkon, el bar que se ubica en un entorno privilegiadoMarkel Fernández

Joseba Etxeberria nació en Aizarnazabal y, desde muy pequeño, su vida estuvo ligada al deporte y al esfuerzo. En Zumaia creció con disciplinas que marcaron su carácter y su forma de entender la vida. Una dedicación que fue más allá del ejercicio físico: llegó a ser remontador profesional y cumplió uno de sus grandes sueños de juventud.Quería ser pelotari y lo he sido”, dice hoy con orgullo. Sin embargo, como ocurre en muchas historias reales, la pasión no siempre va acompañada de estabilidad económica.

Un mundo que le gustaba

Llegó un momento en el que las cuentas no salían y Joseba tuvo que tomar una decisión difícil: dejar esta profesión y carrera deportiva. Cerró una etapa importante de su vida, pero abrió otra llena de aprendizajes.

En imágenes: Falkon, un lugar donde el mar está presente en cada platoMarkel Fernández

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Comenzó a trabajar en una empresa de mecanizado, un entorno muy diferente al frontón, donde volvió a demostrar su capacidad de sacrificio y su constancia. Al mismo tiempo, nunca abandonó del todo otra de sus grandes pasiones: la hostelería. Siempre le había gustado ese mundo, el contacto directo con la gente, el ambiente de un bar, la conversación alrededor de una barra. Mientras, iba creciendo el sueño de abrir su propio negocio. 

En abril de este año, el sueño se hizo realidad. Abrió el Falkon en un entorno privilegiado: el puerto de Pasaia San Pedro. Un lugar con alma, donde el mar está presente en cada mirada y en cada plato. Recetas que destilan producto del mar, sencillo y bien hecho.

Hoy el Falkon apuesta por pintxos y raciones con identidad propia. Las anchoas fritas se han convertido en el plato estrella, acompañadas de bacalao frito, carrilleras y albóndigas en salsa, que conquistan tanto a los vecinos como a quienes se acercan por primera vez a este bello rincón donde hace años Mª Luisa Arregi regentaba el conocido como Falkon Crest.

Iniciativa apoyada por Gaztenpresa y Lanbide

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Precisamente fue ella la que, cuando cerró su bar, le enseñó y le guio en todo momento. 

El bar funciona con seis personas en el equipo, ofreciendo comidas de lunes a viernes, pintxos y raciones los fines de semana, y con la intención de empezar a dar comidas también los sábados. El público es variado, pero abundan los lugareños que se acercan a tomar algo antes de comer, atraídos por el ambiente cercano y el producto honesto.

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Nada de esto habría sido posible sin esfuerzo ni apoyo. Joseba reconoce la ayuda fundamental de la Fundación Gaztenpresa de LABORAL Kutxa, que le acompañó en el proceso de convertir una idea en un negocio real. “No ha sido fácil, pero no deja de ser un sueño”, afirma.

Hoy, mirando al mar desde la puerta del Falkon, Joseba Etxeberria puede decir que ha cumplido dos sueños: fue pelotari y ahora es tabernero. Y lo ha hecho a su manera, con humildad, cercanía y mucho trabajo, demostrando que nunca es tarde para apostar por lo que de verdad te mueve.