La compañía húngara Magyar Vagon, que ha presentado una opa sobre el 100 % de Talgo a cinco euros por acción, está dispuesta a colaborar con el Gobierno y otras empresas españolas en la operación sobre la compañía, aunque defiende que no va a retirar su oferta, sino que la va a mantener. Talgo tiene en Rivabellosa (Araba) su principal factoría en España, con 700 trabajadores.

En una comparecencia ante los medios de comunicación ayer miércoles en Madrid, el representante de Magyar Vagon, Andras Tombor, aseguró que si se presentara una contraopa debería subir el precio que ofrece este grupo, de cinco euros por acción, que supone valorar la compañía en 620 millones de euros.

“Estamos muy abiertos a colaboraciones que contribuyan a que Talgo sea más fuerte, pero hasta el momento no hemos recibido propuestas concretas”, aunque “cualquiera que nos acompañe tiene que aportar valor añadido y será capaz de obtener retornos de su inversión”.

No hay otra oferta en el horizonte, incidió Tombor, por lo que esperan que el Gobierno central apruebe la solicitud presentada y que el verano no demore la aprobación, prevista inicialmente para el 10 de agosto. El Ejecutivo español debe pronunciarse sobre la operación antes de esa fecha, aunque podría ampliar el plazo solicita más información, petición que Tombor “podría entender porque es una empresa icónica”.

Veto político

Asimismo, aseguró que no se ha reunido con el ministro de Transporte, Óscar Puente, –el más crítico en público en el seno del Gobierno central con la operación–, aunque conoce sus dudas sobre la oferta por los medios de comunicación, por lo que considera que deben ser “pacientes como oferente”. Uno de los argumentos que el Estado baraja para vetar la OPA, es la relación de Mayar con inversores rusos, algo que permitiría denegar la operación tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

En este sentido, Tombor defendió que Mayar Vagon solo tiene inversores húngaros y descartó influencias rusas o políticas en la operación.

“No tenemos nada que ver con los rusos, antes teníamos una cooperación industrial con inversores rusos, pero terminó con la guerra de Ucrania. Hay un proyecto en Egipto que ganamos con esa cooperación y que tenemos que acabar por imperativo contractual”, defendió. Sin embargo, respecto a las acusaciones del Gobierno de tener nexos con la extrema derecha, Tombor evitó responder diciendo que no le importan los temas políticos. Magyar Vagon está participada al 45% por el Gobierno húngaro, en manos ahora del político de extrema derecha Víctor Orbán.