Los bares y restaurantes vascos podrán pedir ayudas entre 3.000 y 4.000 euros

El Gobierno vasco exigirá mantener la actividad durante cuatro meses para estos subsidios que complementarán las diputaciones

10.11.2020 | 13:03
Los hosteleros vizcainos se manifestaron en Bilbao en una protesta multitudinaria.
Dispuesto a dar oxígeno a un sector que sostiene a más de 12.000 familias en Euskadi, el Gobierno vasco salió  en auxilio de los bares y restaurantes obligados a echar la persiana por las últimas restricciones. Y ha respondido al SOS lanzado por el sector de la hostelería con un plan de rescate dotado de 30 millones de euros en ayudas extraordinarias. Las subvenciones oscilarán entre los 3.000 y los 4.000 euros por negocio en función del número de trabajadores. 
 
El consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado, explicó que estas nuevas ayudas serán compatibles con otras del Ejecutivo o de otras instituciones y que el único requisito para acogerse a ellas será el compromiso de mantener la actividad durante al menos cuatro meses desde que se levante el cierre y estos establecimientos puedan reabrir. De hecho, las tres diputaciones vascas se apresuraron a señalar que adoptarán "en breve" nuevas exenciones fiscales para aliviar su delicada situación. Aunque con estos 30 millones en ayudas directas, Lakua incrementa el Plan de resistencia de la hostelería vasca hasta los 70 millones, las cuantías están a años luz de las demandas. Antes de que se decretara el cierre total, estimaban las pérdidas en 187 millones y temían que se fueran al traste 16.000 empleos. En este sentido, Héctor Sánchez, gerente de la Asociación de Hostelería de Bizkaia, consideró que "se aprecia que se está haciendo un esfuerzo pero todavía falta hasta llegar a la cantidad que reclamamos".

Gobierno Vasco aprueba ayudas a la hostelería por valor de 30 millones de euros. Vídeo: EP

Solidaridad en San Francisco

Mientras locales y trabajadores se las ingenian para poder sobrevivir a esta travesía del desierto, la solidaridad reinó en San Francisco, donde Patxi, propietario del restaurante La Viña de San Francisco, se encontró el lunes, al entrar al bar a recoger las últimas cosas, un sobre anónimo. El sobre contenía una nota escrita a mano y treinta euros. En la carta se podía leer: Yo sí voy a poder trabajar este mes. Así que he sacado la cuenta de los desayunos que consumiría aquí en noviembre si estuviera abierto. Ya sé que esto no resuelve vuestra situación. Un abrazo fuerte. Patxi forma parte de ese sector hostelero que está compuesto en un 99% por micro y pequeñas empresas, "negocios familiares en muchos casos", que están luchando por mantenerse abiertos. 
 

En función de los trabajadores


Aliviar la situación económica es el objetivo de las subvenciones del Gobierno vasco que dependerán del número de trabajadores de cada local. En total en Euskadi hay 12.219 establecimientos: 8.297 tienen menos de 3 trabajadores, 3.224 cuentan con plantillas que oscilan entre los 4 y los 10, y los 698 restantes tienen más de 10 empleados. Los establecimientos de menos de tres trabajadores podrán recibir una ayuda directa de 3.000 euros; los que tienen hasta diez, 3.500 euros y el resto, 4.000 euros
 
Quedan excluidas de esta convocatoria las empresas del sector que tengan más de 50 trabajadores y aquellas que antes de la pandemia tuvieran como fuente de ingresos principal el reparto a domicilio
 
Estas ayudas a fondo perdido podrán solicitarse al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco -como muy tarde a principios de la semana que viene- y se regirán por un procedimiento "más ágil". De hecho, un equipo de 20 técnicos se dedicará en exclusiva a su tramitación con el objetivo de puedan cobrarse antes de fin de año. 
 

Polémica


Obligados a reinventarse para no estar parados y empeñados en afrontar un futuro incierto, la hostelería se ha encomendado estos días al servicio a domicilio y al take away, (para llevar) y muchos han abierto para dispensar cafés. Sin embargo, la polémica ha surgido porque se trata de una práctica expresamente prohibida en el decreto de Lakua, que no permite dispensar cafés si no van acompañados de comida y de cita previa, algo que sí pueden hacer las panaderías. 
 
En este sentido, el consejero Hurtado señaló que todas las restricciones están en permanente revisión y evaluación, y que el tema se tratará en la próxima reunión del Plan de Protección Civil de Euskadi (LABI), que fue el que determinó que esto fuera así.
 
Sobre las iniciativas adoptadas para salvar la hostelería, Hurtado anunció asimismo que la sociedad de capital riesgo Elkargi hará un análisis más rápido de las peticiones para que el dinero llegue antes a los solicitantes y ha explicado que del fondo para créditos habilitado en la primera oleada de la pandemia quedan 250 millones que podrían ser solicitados por hosteleros en condiciones ventajosas: Cinco años de plazo con 1 de carencia y 0 % de interés. Hasta ahora se ha concedido este tipo de créditos a 1.104 negocios hosteleros por un importe medio de 50.900 euros, precisó el consejero de Consumo. 
 
Las tres diputaciones vascas trabajan también en la línea de exenciones de impuestos que ya se dieron durante la primera ola de la pandemia y que los diputados ven razonables, ya que "si no tienen ingresos cómo van a pagar". Subrayando este compromiso, el diputado general de Araba, Ramiro González, aclaró que lo más lógico es posponer "unas semanas" el proyecto de presupuestos del próximo ejercicio para "atender a las nuevas necesidades" surgidas tras las recientes restricciones para hacer frente a la segunda ola.