Consejero delegado de Guuk

Juanan Goñi: "La competencia ha hecho posible unas telecomunicaciones de primer nivel en Euskadi"

26.07.2020 | 07:54
Juanan Goñi.

Una nueva compañía vasca Guuk ha saltado al mercado de las telecomunicaciones con una oferta distinta "sin letra pequeña" con los valores vascos, según Juanan Goñi

El mercado de las telecomunicaciones en Europa tiende a un proceso de concentración en torno a grandes operadores. Una evolución en parte lógica por las importantes inversiones que hay que realizar con el desarrollo futuro de la tecnología 5G. Sin embargo, todavía hay gente que considera que el mercado ofrece oportunidades a aquellos que ofrezcan una oferta de calidad pero distintiva y apegada a lo local. Esta es la propuesta del nuevo operador de telefonía vasco Guuk. Su consejero delegado el economista Juanan Goñi, (Getxo 1970), profesional con una amplia trayectoria en Dominion tras sus inicios en KPMG, analiza qué subyace tras la nueva empresa.

¿En un mercado de telefonía con al menos media docena de operadores qué aporta Guuk?

—Guuk es un operador del sector de telecomunicaciones que quiere hacer las cosas de una forma diferente en base a los que se consideran valores tradicionales de nuestra tierra como son la seriedad, la honestidad, valorar la palabra dada, el esfuerzo... Todo ello combinado con la mejor tecnología disponible, incluida la mejor red de fibra. Consideramos que mezclando esos valores y la mejor tecnología hay una forma distinta de hacer las cosas y de relacionarse con los clientes. Somos un proyecto empresarial que quiere volver a conectar con nuestra tierra, valores y raíces.

¿Quién está detrás de Guuk?

—La empresa cuenta con dos accionistas. Dos compañías vascas como son Más Móvil, con el 70%, y Dominion, con el 30%. Pero es un proyecto empresarial que está abierto a nuevos inversores. A alguien cercano que pueda aportar al proyecto en sus diferentes ámbitos con nuestra escala de valores. Lo ideal sería un socio de carácter industrial con una visión del negocio a largo plazo. Aquí más importante que qué hacemos es cómo lo hacemos. Y una cosa debe quedar clara: nosotros no somos Más Móvil, somos un operador independiente más, con sede en Donostia y centro de operaciones en Bilbao, que compite en el mercado vasco.

¿En unos momentos de ajustes laborales en empresas es una señal de confianza en el futuro una nueva iniciativa empresarial que va a generar empleo en el País Vasco?

—Efectivamente. Pensamos que es de destacar que en unos momentos de incertidumbre económica haya alguien que quiera invertir y ayudar a generar empleo. Nosotros esperamos cerrar este ejercicio con unas 100 personas en plantilla.

¿Aunque hoy día la contratación digital es clave, tendrán puntos de venta físicos?

—Sí. Tenemos presencia en 11 centros comerciales con estand propio y además en otros 90 puntos no exclusivos por todo el territorio. Guuk apuesta por el mercado vasco en su conjunto. Nuestro mercado natural es la CAV y Nafarroa. En total tendremos entre 100 y 115 puntos de venta.

¿En este negocio el precio no es un factor diferencial?

—Es importante hacer las cosas de una manera distinta. Siempre hay hueco para alguien que dé un servicio excelente. Muchas veces la gente se cambia de operador porque no encuentra algo diferencial de valor salvo el precio. Nosotros queremos ser excelentes en el servicio pero también queremos transmitir que hay mucha diferencia en la tecnología que ofrecen unos operadores y otros. Aportamos muy buena tecnología y queremos que el cliente lo mida porque también es un factor diferencial, y si a eso le sumamos un precio razonable, justo, transparente y para siempre, la gente no va a tener motivos para estar cambiando todos los días de operador.

El sector de telecomunicaciones es el que más reclamaciones suscita cada año. ¿Qué pasa?

—Cuando hablamos de valores, hablamos de ser serios y rigurosos. Y yo si a un cliente le digo que ese servicio va a costar 42 euros y va a ser para siempre, van a ser 42 y no se va le va a dar un susto a los seis meses. Será para siempre mientras le siga dando el mismo servicio. Las cosas cuestan y hay que pagarlas pero con un precio justo. Además no tenemos letra pequeña de permanencia. El que se quiera marchar se va, porque si yo digo que el mejor precio que te puedo ofrecer es 42, no puede ser que porque digas que te vas te dé otro precio.

Entiendo que la compañía descarta competir con el precio como eje.

—Nosotros no vamos a entrar, por ejemplo, en la pelea del mercado low cost. Vamos al segmento de valor y con una forma de relacionarme distinta para dejar satisfechos a los que están con nosotros. Y no vamos a dar una mejor oferta al que está fuera que al que está dentro.

¿El confinamiento ha puesto en valor la importancia de las telecos?

Sin duda. Además la pandemia ha demostrado que la infraestructura de telecomunicaciones en el Estado es muy buena. Y creo que eso es por la existencia de un elevado grado de competencia en el mercado español. La competencia es un aliciente para que todos mejoremos. En Guuk llegamos al 92% de los hogares vascos con fibra óptica de punto a punto, hasta el salón de casa, a 600 megas simétricos, y en 4G llegamos al 98% de los hogares de la CAV y Nafarroa.

¿El sector de telecomunicaciones en Euskadi está en primera línea?

—Creemos que el País Vasco tiene unas infraestructuras de telecomunicaciones que están a primer nivel, como se ha demostrado en la pandemia, con un auge exponencial del teletrabajo que ha sido posible porque hay una conectividad avanzada. Y la existencia de competencia ha ayudado. Nosotros, por ejemplo, hemos nacido trabajando a través de videoconferencia.

¿Ve una consolidación en el sector en Europa con la llegada del 5G?

—No lo sé. Lo que sí hay es una tendencia a una mayor colaboración entre las compañías, que es lógica y ha venido para quedarse. No sé si habrá concentración pero sí se que un elemento que ha hecho que tengamos una red de infraestructuras superpotente ha sido la competencia. Lo mejor para el consumidor es que exista competencia. Apostamos por una competencia sana, independientemente de que se llegue a acuerdos puntuales de colaboraciones.

La pandemia de coronavirus está generando una situación económica complicada. ¿Cómo lo ve?

—Como filosofía general, pensamos que siempre que hay una crisis hay una oportunidad porque te saca de tu zona de confort y te obliga a hacer otras cosas que pueden ser positivas para el futuro. En todo caso, lo que hay que hacer es adaptarse y seguir con la filosofía de crear y ayudar a generar riqueza en el País.