Crisis global del sector

El 77% de las empresas del Metal de Bizkaia ve "escasa o mala" su cartera de pedidos

Ocho de cada diez empresas del sector esperan pérdidas o resultados económicos "nulos" a final de año

18.05.2020 | 19:53
Trabajadores accediendo a una empresa en Basauri

El 77% de las empresas del Metal de Bizkaia ve "escasa o mala" la situación de su cartera de pedidos. En concreto, la situación de la cartera de pedidos para un 52% es "escasa" y para un 25% es "mala". Solo un 23% de las empresas está "satisfecha" con su carga de trabajo.

Estos datos se recogen en la encuesta realizada la semana pasada por la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM), en la que ha obtenido más de 230 respuestas de empresas asociadas de todos los tamaños y subsectores, que reflejan un nivel de actividad a medio plazo "escaso".

En línea con las encuestas anteriores que ha llevado a cabo la FVEM, el 59% de las empresas espera mantener durante los meses de mayo y junio una actividad superior al 50%. La situación se prevé "muy complicada" para un 14% de empresas, que no superarán el 25% de actividad.

La actividad, la cartera de pedidos y las dificultades del mercado hacen que los resultados económicos esperados a fin de año sean de pérdidas para el 52% de las empresas del sector, mientras que el 31% dice que serán "nulos".

Solamente un 17% espera unos resultados positivos en el ejercicio.

ERTEs


En cuanto a los ERTEs, se ha invertido la tipología de los más solicitados. A mediados de abril, los ERTEs por fuerza mayor eran mayoritarios, con un 56%, mientras que un mes mas tarde, son los ERTEs por causas productivas los más numerosos (58%).

El nivel de respuestas a las solicitudes de ERTEs ha evolucionado de manera significativa, pasando de un 71% de empresas que a mediados de abril estaban pendientes de respuesta, a menos de la mitad (33,6%) a mediados de mayo, lo cual indica que se están resolviendo las solicitudes presentadas de manera más ágil.

Por otro lado, se ha pasado de un 22% de ERTEs aprobados a un 63%. En cuanto se refiere al número de denegaciones, se ha pasado de un nivel del 7% de expedientes denegados a un 1% escaso. La inmensa mayoría de las empresas que han presentado ERTEs por causas productivas, los han hecho con el acuerdo de los trabajadores.

Como consecuencia de la crisis, el 60% de las empresas ralentizará y disminuirá las inversiones que tenía previstas para el año en curso y el 72% piensa que aumentará la morosidad y se convertirá en un problema a tener en cuenta.

PROBLEMAS DE LIQUIDEZ


Hace solo dos semanas, en la encuesta de finales de abril, el 46% de las empresas declaraba que tendrían problemas de liquidez en un plazo máximo de tres meses. De manera mayoritaria, un gran número de las empresas que han respondido la encuesta (un 81%) manifiestan que no tienen o no esperan tener ningún problema "interno" (EPIS, presión sindical, etc.) para desarrollar su actividad en las próximas semanas.

Por otro lado, de aquellos que indican lo contrario (19%), señalan en primer lugar la falta de EPIs, después la presión sindical y la conciliación como principales obstáculos para poder desarrollar su actividad de manera correcta.

Respecto a los inconvenientes "ajenos" o externos, la FVEM ha recordado que, en una encuesta reciente, una "abrumadora" mayoría (93%) destacaba los problemas que presentaban el mercado y los clientes como el principal problema para desarrollar su actividad de manera normal. Aparecían después los problemas con las cadenas de suministro, la falta de EPIs y la carencia de financiación y liquidez.

En el 75% de las empresas está trabajando más del 50% de la plantilla, y en el 60% lo está haciendo más del 75% de las personas de la empresa, datos estos muy similares a los que había a finales de marzo.

NIVELES DE ACTIVIDAD


Estas cifras contrastan en cierta manera con los niveles de actividad: un 59% de las empresas espera un nivel de actividad por encima del 50% en mayo y junio, mientras que solo el 21% espera niveles de actividad por encima del 75%.

Las empresas tienen teletrabajando un porcentaje entre el 0% y el 25% de su plantilla de manera mayoritaria, un 83%, manteniéndose este dato y el resto en los diferentes tramos propuestos desde el inicio de la crisis.