Eusko Label Liga

Estreno a la vieja usanza

Orio vence en la bahía de Donostia en una regata marcada por una ola vaga que sabe aprovechar a la perfección y le sirve para defenderse de los asedios de Zierbena y Santurtzi

09.02.2020 | 09:09
Orio celebra la conquista de la Bandera Donostiarra Kaiarriba, con la que se distingue aún más en la Eusko Label Liga.

Orio vence en la bahía de Donostia en una regata marcada por una ola vaga que sabe aprovechar a la perfección

donostia - La jornada de ayer fue un día de estreno para Orio. Apareció en la bahía donostiarra con una nueva embarcación, una trainera nunca utilizada en la Eusko Label Liga. Los datos de los entrenamiento y las pruebas realizadas en la ARC-2 por parte de su tripulación filial eran optimistas, pero los nervios estuvieron presentes hasta vivir el examen definitivo. El club aguilucho, siempre fiel a sus tradiciones, no quiso cambiar el nombre y la trainera volvió a ser bautizada como San Nikolas. Y al igual que ocurrió con el nombre, las sensaciones vividas por los remeros tampoco variaron. Orio fue el de siempre. La embarcación dominadora de este inicio de curso.

Fue una regata con emoción, en la que la cuadrilla entrenada por Jon Salsamendi tuvo que defenderse de los asedios constantes de Santurtzi y Zierbena, sin tirar la toalla hasta el final a pesar de estar en situaciones muy desfavorables. Pero nunca pudieron quitar el líderato a Orio. Desde el primer minuto hasta cruzar la última boya. Siempre en cabeza y repitiendo la historia vivida por la anterior trainera.

La Bandera de Donostia fue una regata en la que los patrones tuvieron mucho peso. Esa ola vaga, difícil de ver desde fuera y que es capaz de marcar unas diferencias enormes cuando esquiva a la trainera, fue clave en el devenir de la bandera. Es un escenario complicado, que exige mucho a todos los hombres que están dentro del bote y donde Gorka Aranberri disfruta. El patrón de la San Nikolas no paró de moverse en la popa. Hiperactivo. Todo el cuerpo al servicio de la trainera. Saltos, movimientos constantes de un lado a otro y un toque especial con el remo. El segundo largo de Orio dinamitó la regata y permitió a los aguiluchos lograr una bonita renta que les sirvió de colchón de seguridad en el desenlace de la regata, cuando Santurtzi y Zierbena echaron el resto y cerca estuvieron de hacerse con la bandera.

Las ganas de zierbena Aunque los largos de ida no fueron tan favorables como los de vuelta para Orio. A los oriotarras les costó remar con las olas golpeando su proa y Zierbena se desenvolvió a la perfección. Los galipos no desesperaron en ningún momento. En la cuadrilla hay muchas ganas de bandera. Su regularidad les hace estar habitualmente en la lucha por las victorias, pero les falta el remate. Ese hambre volvió a aparecer en Donostia y los entrenados por Juan Zunzunegui no se rindieron. Tiraron de fortaleza y llegaron a colocarse a dos segundos de Orio poco después de la primera ciaboga. Sin embargo, el campo de regatas de Donostia no permitió despistes. Cada ola perdida fue un duro golpe. Zierbena no acertó a coger las primeras olas y quedó otra vez más rezagado.

Entonces fue el turno de Santurtzi. Zierbena se quedó a diez segundos de Orio en pocos metros y la Sotera pasó a ser la amenaza oriotarra. Los patroneados ayer por Cristian Garma empezaron a enlazar olas y amenazaron seriamente el dominio de los líderes de la competición. Pero cada ola cogida por Santurtzi fue respondida por la San Nikolas. Los santurtziarras tocaron el liderato y se mantuvieron cerca, pero la tripulación preparada por Jon Salsamendi volvió a demostrar su fiabilidad cuando está en cabeza. Mantuvo su remada y no varió significativamente su ruta. La confianza en la estrategia diseñada era plena y aunque la Sotera no paró de intentarlo, no pudo meter la proa a su rival.

Aunque a Orio le faltó un último susto. Un rival inesperado que apareció en el la txanpa final de la nada. Zierbena, que pareció completamente descartado, atravesó en diagonal el campo de regatas y con las olas finales cogió se convirtió en la trainera más rápida. Rebasó en un visto y no visto a Santurtzi y empezó a entrar en la estela oriotarra. Pero a los galipos les faltaron metros y Orio acabó venciendo por tres segundos.

el hundimiento de hondarribia El cuarto bote de la tanda de honor fue Hondarribia. La Ama Guadalupekoa estuvo fuera de toda batalla. Perdió tiempo desde el inicio y ni siquiera pudo competir con los tiempos marcados en la segunda tanda por Urdaibai y Donostiarra. Así, los bermeotarras volverán a salir hoy en la tanda de honor por segunda semana consecutiva gracias a su holgada victoria en la segunda tanda, en la que solo la Torrekua les inquietó ligeramente y Ondarroa y Kaiku no fueron rival.

Los que también acabaron con una sonrisa fueron los remeros de Lekittarra. Isuntza dio otro paso más hacia la salvación con su noveno puesto. La cuadrilla preparada por Osertz Alday disfruta más en el mar. Ayer, dieron una exhibición en Donostia y ganaron su tanda, superando incluso a Cabo que partió como favorito. Sin embargo, el viento remitió y su tiempo fue insuficiente para arañar ningún punto más.