Jaka gana su primera txapela del manomanista

El eco del silencio, un enemigo común

30.11.2020 | 01:12
La imagen de las gradas vacías del frontón Bizkaia dejaron una final atípica.

La final, a puerta cerrada, proyectó la imagen más fría de un frontón en el que retumbó cada pelotazo

EL Manomanista, torneo por excelencia marcado en rojo en la agenda pelotazale, disputado a la velocidad de la luz, en un margen de apenas cuatro semanas y con una final inédita sin público en las gradas. Así transcurrió y así tocó a su fin en la tarde del domingo un campeonato marcado por la pandemia del coronavirus, que impidió que Jokin Altuna y Erik Jaka, quien se estrenó con éxito en una cita de tamaña trascendencia, disfrutaran del incomparable ambiente que envuelve a toda una final. No hubo rastro de él, para lamento generalizado, en un frío y semivacío frontón Bizkaia, obligado a proyectar una inusual imagen por las circunstancias.

Las mejores imágenes de la final. Fotos: José Mari Martínez

Sin color, ni intercambio de gritos de apoyo hacia uno y otro pelotari desde las gradas, todo resultó muy extraño en el Bizkaia, donde ni siquiera se abrieron las puertas de la entrada principal para que periodistas y demás trabajadores accedieran al interior de un recinto que solo habilitó para la ocasión una puerta contigua. Sin presencia de aficionados en las taquillas como acostumbra a verse en tales citas, ni intimidad para los propios pelotaris al estar prohibidas las duchas, así como ponerse los tacos en los vestuarios, la cita transcurrió en medio de una profunda sensación de vacío a la que tuvieron que hacer frente Altuna III y Jaka, cuyos pelotazos retumbaron como nunca en un frontón en el que pudo escucharse a la perfección el sentir de ambos durante la dura contienda.

La celebración
 

Al término del pleito, el victorioso Jaka tuvo que colocarse la txapela y celebrar, en la soledad más agradable y triste al mismo tiempo para él, un triunfo que cerró una semana del todo especial. A ella y al contexto de lo vivido ayer hizo referencia el de Lizartza en rueda de prensa al destacar que "toda la semana en el pueblo se ha vivido algo muy especial, con balcones decorados con mensajes de ánimo y vídeos que me han emocionado muchísimo, pero es una pena que no hayan podido venir a ver la final. Sobre todo, por ellos, porque deberían estar aquí disfrutando de un logro increíble".

"Aun así, a pesar del coronavirus, la pelota sigue en marcha, ha sido un campeonato muy bueno, para mí el mejor, y que siga así", finalizó un eufórico Jaka que venció a Altuna III y al silencio.