Un viaje para vivir un sueño

09.09.2020 | 01:13
Amaia Galdos ganó su primera Bandera de La Concha el año pasado con la embarcación de Orio.

La ondarrutarra Amaia Galdos es una de las dos vizcainas que forman parte de la tripulación de Orio y este domingo aspirará a conseguir su segunda Bandera de La Concha tras imponerse en la primera jornada

LA Bandera de La Concha es la gran cita del mundo del remo, la regata marcada en el calendario. Prácticamente todos los remeros aspiran a percibir algún día las sensaciones únicas que se viven en la bahía donostiarra los dos primeros domingos de septiembre. Sensaciones de emoción que se multiplican cuando la victoria pasa de ser un sueño a un objetivo y, luego, a una realidad. Amaia Galdos (Ondarroa, 1994) tuvo la oportunidad de dar ese paso adelante y hace tres años decidió cambiar de club e incorporarse a la tripulación de Orio. Ella y la también ondarrutarra Nerea Badiola son las dos únicas vizcainas de la trainera campeona de la Eusko Label Liga. Galdos remó en la primera jornada y disfrutó de la victoria de la San Nikolas. Sin embargo, la presente Bandera de La Concha está lejos de verse decidida y los dos segundos que separan a las oriotarras de Donostiarra no suponen una gran renta.

La primera jornada de la regata fue un duelo entre Orio y Donostiarra. Las dos mejores embarcaciones de la temporada mostraron su potencial y convirtieron la victoria en cosa de dos. Las oriotarras tuvieron a su alcance dejar sentenciada la cita, pero la Torrekua encadenó una buena serie de olas en la bahía y dejó todo en un pañuelo. "Fue una regata muy dura, pero terminamos contentas. Acabamos a gusto con nuestra remada", comenta Galdos. Un triunfo que les da un ligero margen de dos segundos. Esta mínima renta es un pequeño paso hacia la bandera, pero en Orio no quieren utilizar esa diferencia como salvavidas: "Tenemos dos segundos, que no es mucho, e intentaremos empezar la regata como si fuera desde cero. En principio, no contamos con ese margen de tiempo y estamos con muchas ganas de que llegue el domingo".

Viven la tensa espera antes de una regata diferente, la cita que se sale de todos los guiones y despierta más nervios de los habituales. Galdos ya sabía lo que era remar en una Bandera de La Concha, pero eso no impidió que las mariposas en el estómago volvieran cuando llegó el día. "Se nota ya desde el momento del viaje que no es una regata como las de liga. Hay más concentración y tensión. Remé el año pasado y fue como volver a remar por primera vez, ya ni me acordaba de los nervios que se viven. En esto no se tiene tanta experiencia", declara. Lo que no se olvida es esa sensación de la primera victoria, el momento en el que se toca el cielo arraunlari. Orio es el vigente campeón y la ondarrutarra también compitió en la primera jornada de la pasada edición. "La sensación de ganar la primera no se vuelve a vivir. Lo que se vive en el barco, con toda la gente y el pueblo animando, no se puede explicar. Remé en la primera y ganamos. Fue una gran motivación, aunque sabíamos que podía pasar cualquier cosa. En la segunda, fui en la fueraborda todo el rato llorando por la emoción", recuerda la vizcaina, que aspira a saborear una nueva victoria pese a que sabe que con la crisis sanitaria y sin público "no será lo mismo".

Para vivir estas experiencias Galdos tuvo que cambiar sus rutinas y pasar a recorrer muchas horas en la carretera. Duros viajes; sobre todo, en invierno, para acudir desde Ondarroa a Orio. "La verdad es que se hace un poco pesado. En invierno los entrenamientos son largos y, después de estar en el club tantas horas, se hace duro volver. En verano, al ir más al agua, se toma con otra motivación. Aunque cuando acaba la temporada no me apetece venir más a Orio por un tiempo", reconoce entre risas la ondarrutarra. Sacrificios casi diarios para cumplir el sueño de convivir con la victoria.

Ondarroa

Galdos está plenamente centrada en su temporada en Orio pero eso no le impide seguir a su primer club. "Es un equipo en el que empezaron todas en bateles casi a la vez y tienen un buen bloque. Están motivadas y este año han rayado a buen nivel. Además, se llevan muy bien entre ellas y eso enriquece al conjunto", reconoce. Las diferencias entre Orio y Ondarroa son evidentes y a la Antiguako Ama todavía le queda mucho camino por recorrer para llegar a esas cotas, pero la remera de la San Nikolas confía en que el equipo puede ir hacia arriba: "Es un proyecto que ha empezado hace poco y ya han dado un salto. Si mantienen el bloque, creo que pelearán arriba en la Liga ETE y que entrarán en La Concha".