Lokomotiv Moscú 1 - Atlético de Madrid 1

El asedio colchonero no obtiene los tres puntos

Los de Simeone se adelantaron por medio de Giménez, pero el Lokomotiv igualó de penalti

04.11.2020 | 00:33
Guilherme frustra una ocasión de gol de Luis Suárez.

Lokomotiv Moscú 1

Atlético de Madrid 1

LOKOMOTIV MOSCÚ: Guilherme; Rybus, Murilo, Rajkovic, Zhivogliádov; Kúlikov, Ignátyev, Krychowiak, Miranchuk (Min. 90, Rybchinski); Smólov (Min. 74, Zhemaletdínov) y Zé Luís.

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak; Trippier, Savic, Giménez, Lodi; Herrera, Saúl (Min. 46, Koke), Llorente (Min. 69, Vitolo; Min. 78, Torreira), Correa (Min. 69, Lemar); Joao Félix y Luis Suárez.

Goles: 0-1: Min. 18; Giménez. 1-1: Min. 25; Miranchuk, de penalti.

Árbitro: Benoit Bastien (Francia). Amonestó a Luis Suárez, Herrera, Murilo, Saúl, Lodi, Krychowiak, Rajkovic, Zhemaletdínov e Ignátyev.

Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga de Campeones disputado en el estadio Lokomotiv ante poco más de 8.000 espectadores.

El Atlético de Madrid no pasó del empate ante el Lokomotiv Moscú (1-1) en un partido en el que el equipo colchonero disfrutó de suficientes ocasiones para marcar, especialmente en la segunda parte, que fue un auténtico asedio. Marcó primero Giménez, pero los rusos empataron poco después desde el punto de penalti tras una mano innecesaria de Herrera revisada por el árbitro con el VAR. El conjunto de Diego Pablo Simeone mejoró mucho con la entrada de Koke tras el descanso, pero no tuvo gol. La estrella atlética, Joao Félix, asumió el liderazgo en la segunda parte, pero el portero local salvó a su equipo con varias paradas de gran mérito y rompió la serie atlética de cuatro victorias seguidas en la capital rusa. El que no estuvo a la altura fue Luis Suárez. El uruguayo lo intentó sin demasiado acierto y prolongó su mala racha sin marcar en campo contrario en Liga de Campeones.

El Atlético asumió la iniciativa desde el pitido inicial, pero tras el gol de Giménez solo fue capaz de mantener su ventaja en el marcador durante siete minutos, con los anfitriones creciendo una vez logrado el empate. Pero los de Simeone fueron a más tras el descanso y su acoso contra la meta rival fue constante, tanto de jugada como a balón parado, pero el desacierto de sus rematadores dejó inalterado el luminoso.