europeo sub’21

A la final por la puerta grande

el próximo domingo, la selección española se medirá a alemania por el europeo sub’21, después de pasar por encima del poderío físico francés a base de toque, posesión y pegada

09.02.2020 | 07:26
Dani Olmo, Pablo Fornals y Fabián celebran el tanto del primero, el tercero de España. Foto: Afp

España4

Francia1

ESPAÑA: Sivera, Aguirregabiria, Vallejo, Nuñez, Junior, Roca, Fabián (Min. 85, Merino), Ceballos (Min. 74, Soler), Olmo, Fornals, Oyarzabal (Min. 63; Mayoral).

FRANCIA: Bernardoni, Dagba (Min. 23, Amian), Upamecano, Konaté, Ballo Touré, Tousart (Min. 58, Dembelé), Guendouzi, Aouar, Reine Adelaida, Ikoné y Mateta (Min. 71, Thuram).

Goles: 0-1: Min. 15; Mateta, de penalti. 1-1: Min. 28; Roca. 2-1: Min. 45+3; Oyarzabal, de penalti. 3-1: Min. 47; Olmo. 4-1: Min. 67; Mayoral.

Árbitro: Georgi Kabakov (BUL). Mostró cartulina amarilla a los españoles Firpo, Fabián, Aguirregabiria y a Nuñez y a los franceses Mateta y Thuram.

Incidencias: 6.522 espectadores en el Mapei Stadium de Reggio Emilia. España se enfrentará en la final a Alemania, que se llevó el encuentro ante Rumanía (4-2)

bilbao - Se enfrentaban la potencia y el control. La velocidad y la posesión. El hambre y las ganas. Francia y España. Se enfrentaban dos equipos potentes, aquellos que entienden el fútbol como un espectáculo, pero ayer fueron los pupilos de Luis de la Fuente quienes pusieron los fuegos artificiales. Quienes derrotaron a las torres galas y llenaron de fiesta un estadio cuya mitad tenían en contra. España derrotó a su rival al toque y con presión, como un martillo pilón, y el próximo domingo se enfrentará a Alemania en la final de la Eurocopa Sub'21. Y eso que fue el combinado francés quien se adelantó en el marcador. Júnior cayó en la trampa de Mattéo Guendouzi y cometió penalti. Mateta se pidió la pelota, la colocó en los once metros y engañó a Sivera con un disparo sutil, pegado al palo derecho. Francia celebró el tanto, sin saber que sería el comienzo de su final. El inicio de un desagradable desenlace.

Porque una controvertida decisión arbitral, en la que el colegiado no vio penalti en una mano clara de Ballo Toure, revivió el orgullo de España. Así que el combinado estatal comenzó a tocar. Encadenaba jugadas, derrochaba profundidad, pero le faltaba disparar. Y, cuando lo hacía, el guardameta Paul Bernardoni se lucía. Así que el gol tuvo que llegar a balón parado. Un saque de esquina que remató Marc Roca, por dos veces, para meter la pelota en la portería francesa y hacer el empate. El encuentro comenzó de nuevo. Las fuerzas seguían parejas bajo un calor sofocante. Los 36 grados no importaban. El duelo llegó al descuento de la primera parte vibrante, intenso. Y entonces Oyarzabal cayó en área contraria. El colegiado quiso compensar y no lo dudó. Penalti que el mismo txuri-urdin se encargó de marcar. Y así España se fue al descanso por delante en el marcador.

La segunda mitad tuvo un inicio fulgurante. Los de De la Fuente salieron a asegurarse la final cuanto antes y pillaron a Francia a contrapié. Todavía peinándose. Así que una gran jugada estatal hizo el tercero de la noche. Oyarzabal se hizo con la pelota en el centro del campo, vio a Fabián en profundidad, a la carrera. El exbético se percató, por el retrovisor, de la llegada de Olmo para asistirle y que marcara a placer. Un pase fabuloso que, sin embargo, quedó a la sombra de las botas de Fornals. Y es que el futbolista de West Ham levantó al estadio con una asistencia con el exterior, magnífica, directa a la cabeza de Mayoral, que hizo el cuarto. Así, con un recital de fútbol, España se mete en la final que le enfrentará a Alemania, vigente campeona, el próximo domingo (20.45 horas).

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