Lointek Gernika 83-56 Tsmoki Minsk

El Lointek rompe su techo

Las gernikarras vencen contundentemente al Minsk y superan por primera vez el 'play-off' de la EuroCup

10.01.2020 | 06:21
Las jugadoras del equipo gernikarra celebran su pase al 'Top 16' de la Eurocup al término del partido contra el Minsk en Maloste.

Lointek Gernika83

Tsmoki Minsk56

LOINTEK GERNIKA: Ocete (0), Dietrick (10), Wojta (6), Arrojo (6), Milic (24) -cinco inicial-, Lo (10), Díez (10), Alberdi (0), Molina (2), Mazionyte (10) y Ariztimuño (5).

TSMOKI MINSK: Bartakova (0), Rybalka (2), Theriot (10), Muraskaya (15), Hasper (13) -cinco inicial-, Vabishchchevich (3), Stsiapanava (0) y Chidom (13).

Parciales: 18-18, 42-27 (descanso), 67-46 y 83-56.

Árbitro: Marques, Manoli y Toth. Sin eliminadas.

Incidencias: Lleno en Maloste.

gernika - Hacer historia se ha convertido casi en rutina para el Lointek Gernika. Otra vez más hicieron de lo extraordinario algo cotidiano. Las gernikarras lograron por primera vez superar el play-off de la EuroCup y lo hicieron por la puerta grande. Sin dejar ningún momento para la emoción y arrollando a un TSMOKI Minsk que apenas pudo aguantar las acometidas de su rival durante un cuarto. El Lointek Gernika partió con una ventaja de cinco puntos, pero no especuló lo más mínimo. Maloste respondió y volvió a llenarse hasta la bandera. Las jugadoras devolvieron ese cariño como mejor saben hacerlo, con un juego de campanillas que se tradujo en una contundente victoria (83-56). La fiesta fue completa.

Además de la alegría propia del triunfo, las jugadoras del Gernika acabaron con la satisfacción producida por el trabajo bien realizado. El conjunto vizcaino preparó este choque con mimo, aprendió de los problemas de la ida y desarrolló un plan para superar cada uno de los escollos que pudieron poner las bielorrusas. Y todo lo pensado, salió a la perfección. Las gernikarras controlaron el encuentro durante casi todas sus fases de juego, supieron desentrañar la zona del Minsk y su juego coral les permitió sumar desde todos los frentes. Crearon muchas opciones de uno contra uno donde pusieron imponer la calidad de sus jugadoras y en defensa supieron controlar a las más destacadas del Minsk, sobre todo a Muraskaya y Hasper, que aunque superaron la decena de puntos sus porcentajes fueron malos.

La zona era uno de los temores del Lointek Gernika. En el partido de ida el Minsk se guarneció prácticamente durante todo el choque y apenas permitió que el juego se desarrollara en las inmediaciones del aro. Pero en esta ocasión, las bielorrusas sorprendieron con un cambio de propuesta y salieron con una defensa individual. Por su parte, las gernikarras no variaron su filosofía. Presionaron siempre que pudieron e intentaron meter ritmo al encuentro. Nikolina Milic fue el principal estilete del juego vizcaino y una canasta suya puso el 8-5 en el marcador. El Lointek Gernika tuco una marcha más, pero le costó romper el choque en estos primeros minutos. Los triples del conjunto bielorruso mantuvieron igualada la contienda y tras cinco puntos consecutivos de Ala Muraskaya y una entrada de Bartakova lograron su máxima renta (8-12).

El primer cuarto siguió la misma tónica, sin que ninguno de los dos equipos consiguiera imponer su juego. Pero fue con el arranque del segundo periodo cuando el Lointek Gernika entró en ebullición. La defensa mejoró sus prestaciones y las jugadoras del Minsk sufrieron para poder sumar puntos a su casillero, no en vano no lograron la primera canasta en juego hasta pasados los cuatro minutos de juego. Todo lo contrario que las gernikarras. Con Naiara Díez como protagonista, las locales se desataron. Cada jugada planeada acabó de manera positiva, las canastas llegaron desde todas las posiciones y el Minsk empezó a resquebrajarse, incapaz de aguantar el empuje de las dirigidas por Mario López.

El segundo cuarto dejó la eliminatoria vista para sentencia (42-27), pero el Minsk protagonizó una tímida reacción que le permitió acercarse hasta los nueve puntos (44-35). Fue la única crisis que vivió el Lointek Gernika. Mario López pidió tiempo muerto y las gernikarras recuperaron su esencia. Milic castigó constantemente desde posiciones interiores y la poca esperanza que pudo quedar en el bando bielorruso quedó fulminada. Los minutos finales fueron para disfrutar, para crear otro escenario festivo más en un nuevo capitulo de la historia gernikarra.