Lointek Gernika 70 - IDK Gipuzkoa 82

Un derbi siempre a contrapié

El Lointek Gernika se complica la cuarta plaza tras caer ante el Idk Gipuzkoa, que dominó de principio a fin

08.02.2020 | 22:56
Roundtree disputa un balón con Waever, la jugadora clave del partido.

Lointek Gernika70

IDK Gipuzkoa82

LOINTEK GERNIKA BIZKAIA: Vanderwal (4), Williams (12), Berezhynska (7), Nacickaite (9), Roundtree (13) -cinco inicial- Banham (6), Díez (0). Mazionyte (12), Pascua (2), Ariztimuño (5).

IDK GIPUZKOA: Weaver (29), Eraunzetamurgil (4), Sarr (9), Nystrom (10), Brkic (16) -cinco inicial- Iparragirre (2), Olabarria (0), Aduriz (8), Westbeld (4).

Parcuales: 13-25, 30-45 (descanso), 47-60 y 70-82.

Árbitros: Alcaraz, Lizana y Sánchez. Eliminaron a Roundtree y Eraunzetamurgil.

Incidencias: Lleno en el último partido de la Liga regular en Maloste.

bilbao - El Lointek Gernika Bizkaia no pudo dar continuidad a la valiosa victoria de la semana pasada en Girona y no pudo lograr la que le habría asegurado el factor cancha en el play-off. El IDK Gipuzkoa, que no se jugaba nada, se impuso en Maloste porque jugó con más tensión y, en consecuencia, con mucho más acierto. El conjunto gernikarra acusa ya el trote de toda la temporada y no está para mantener esfuerzos sostenidos y un rival tan metódico como el donostiarra se lo hizo pagar ayer. Las de Azu Muguruza se aprovecharon de los errores, que fueron muchos de las gernikarras, y llevaron siempre ventaja en el marcador.

Lyndra Weaver, que anotó 29 puntos, 21 de ellos al descanso, resultó imparable para la defensa del Gernika, cuyos problemas fueron más globales. Prueba de ello es que Mario López tomó la inhabitual decisión de cambiar a todo su cinco inicial a la vez en el minuto 7 cuando el IDK Gipuzkoa ganaba ya por 5-18. El conjunto local acumulaba fallos en las dos canastas y encima no encontraba en buenas condiciones a Courtney Williams, que siempre tenía una mano encima y muchas ayudas en su camino a la canasta.

A golpe de corazón y de la intensidad que aplicaron Itziar Ariztimuño y Gigi Mazionyte, el Lointek Gernika, siempre a contrapié, pareció rehacerse en el inicio del segundo cuarto, pero las guipuzcoanas anotaban muy fácil en estático, donde Weaver resolvía con acierto inusual desde la larga distancia, y al contragolpe, lo que ponía en evidencia la falta de tensión de las gernikarras. Así, en el minuto 15 el marcador señalaba un 17-38, un resultado inesperado, pero que reflejaba lo que estaba ocurriendo sobre el parqué de Maloste.

Esa ventaja era una montaña porque las jugadoras claves del Gernika estaban desaparecidas, muy perdidas ante los cambios defensivos de su rival y era imposible sumar acciones positivas en las dos canastas para recortar las distancias. Las vizcainas lograban algún parcial positivo, pero el IDK Gipuzkoa contestaba enseguida. Sin embargo, el partido y el ambiente se caldearon por culpa de un arbitraje incomprensible y el Lointek Gernika se lanzó a la desesperada en el último cuarto en unos minutos de máxima tensión y emoción y también de caos, que era la única manera de sacar de su plan a las donostiarras.

remontada incompleta Un parcial de 8-0 permitió bajar de diez puntos (55-62) después de muchos minutos y la remontada incluso pareció posible cuando el equipo de Mario López se colocó a tres puntos (67-70) a 1.49 del final. En ese momento, tocaba tener calma, pero el Lointek Gernika volvió a incurrir en errores, en este caso por precipitación, y no tomó las mejores decisiones. Las guipuzcoanas controlaron los rebotes y anotaron los tiros libres necesarios para sumar su segunda victoria en los derbis de liga. El de la Copa cayó del lado gernikarra, pero posiblemente en aquel partido muchas jugadoras desenchufaron mentalmente. Al margen de tener o no el factor cancha, el Lointek Gernika no va a llegar al play-off en las mejores condiciones. Con el de ayer, el equipo suma ya 37 partidos oficiales, o sea, lo que para la mayoría de equipos es temporada y media. Y el siguiente objetivo aparece tan lejano, tan imposible, que cuesta seguir compitiendo y ahora cualquier rival con más frescura resulta un enemigo de mucha entidad.

a falta de un partido