Balonmano

Bálsamo para cerrar las heridas del Zuazo

23.02.2020 | 06:15
June Loidi salta ante la oposición de Prelchi.

El conjunto rojinegro se lleva ante el Granollers una victoria que le permite distanciarse del descenso

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Granollers19

ZUBILETA EVOLUTION ZUAZO: Sánchez (2), Velasco (3), Hernández (3), Manrique (2), Gil, González, Barros (5), Aalla, Loidi (1), Encina (1), Erauskin, Bengoetxea (7), De Andrés, Fernández-Agustí y González de Garibay (2).

KH-7 GRANOLLERS: Wiggings, Gassama (6), Vila, Torras, Sarandeva, Madeleine, Guarieiro (2), Vegué (8), Prelchi, Mera, González (2), Romero (1), Monteiro y Capdevila.

Parciales: 3-1, 3-2, 4-4, 5-6, 6-6, 9-8 (al descanso); 14-11, 16-13, 18-16, 20-17, 23-17 y 26-19.

Árbitros: Aitor Izquierdo y José María Roy excluyeron a las locales Gil, Encina y De Andrés; y a Vegué del Granollers. Incidencias: Unos 900 espectadores en Lasesarre.

 Qué bien le supo esta victoria al Zubileta Evolution Zuazo. Después de la eliminación copera y con el descenso pisándole los talones, el conjunto rojinegro necesitaba una victoria ante su público que le devolviera la confianza en su juego y, de paso, le diera aire fresco, oxígeno, en una apretadísima pugna por la salvación. Ese triunfo llegó, con inesperada solvencia, ante el KH-7 Granollers. Y llegó, además, con una gran exhibición defensiva de un equipo que en la primera vuelta recibió 36 goles del mismo rival. Ayer, el conjunto catalán no llegó ni a 20. Se quedó en 19, pero en la segunda mitad dio la impresión que incluso pudieron ser menos. Porque el Zuazo se desgastó como nunca para defender como querría siempre. Joseba Rodríguez, en la banda, dirigió el trabajo coral de su equipo. Disfrutó desde el banquillo de un triunfo que, sin embargo, no se fraguó hasta bien entrada la segunda mitad.

Porque aunque esta sea la victoria más holgada del Zuazo esta temporada, el encuentro de ayer ante el Granollers comenzó igualado. El equilibrio entre ambos conjuntos, que saltaron al parqué con miedo a perder, se hizo patente en el juego y en el luminoso. Las numerosas pérdidas de las rojinegras, nerviosas en los primeros minutos, fueron contrarrestadas con un trabajo defensivo encomiable y con una gran exhibición de Maddi Aalla. Con sus 12 paradas, la guardameta local desesperó a Guarieiro y Gassama, las grandes referencias ofensivas del Granollers. De esta forma, fueron las rojinegras quienes dominaban el marcador con ventajas cortas y así, con una mínima distancia (9-8), el encuentro llegó al descanso.

El Zuazo saltó a la segunda mitad con la lección bien aprendida y con la intención de desterrar al fantasma de las pasadas derrotas, provocadas por no saber cerrar bien un partido aparentemente controlado. El partido subió de marcha y el equipo rojinegro tuvo que engrasar todavía más su muro defensivo para parar las embestidas catalanas. La portería del Zuazo se volvió inquebrantable, por lo que las barakaldarras aprovecharon la situación para alejarse poco a poco en el marcador.

Con cuatro arriba, el Granollers movió ficha. Quería rascar al menos un punto de Lasesarre. Así que decidió jugar con la portería vacía y así atacar con siete. Tampoco le funcionó porque el Zuazo ya estaba cansado de los finales de infarto. El conjunto barakaldarra se disfrazó de perfección defensiva y aprovechó que el rival se volcó en ataque para conseguir los siete tantos de ventaja con los que terminaron los 60 minutos.