BILBAO. Koka-Beloki (2003), Olaizola II-Mendizabal II (2008), Olaizola II-Begino (2011), Bengoetxea VI-Untoria (2015) y Olaizola II-Urrutikoetxea (2016) fueron los únicos tándems con la capacidad de romper el dominio férreo de la firma de Eibar en la veintena de ediciones celebradas. Un premio bastante pobre, acentuado por el paseo militar de los dos zagueros estrella de la marca capitaneada por Fernando Vidarte en las últimas citas. José Javier Zabaleta y Beñat Rezusta se midieron por el cetro en 2018 y 2019 y se llevaron uno por barba. Además, el zurdo de Bergara suma otra txapela más (2017) y cuatro finales consecutivas desde 2016.

Baiko apuesta por sus últimos campeones para el remozado Parejas del play-off. Incluso, sus rivales les colocan entre la nómina de serios aspirantes al título, que se disputará el 5 de abril en el frontón Bizkaia de Bilbao. Todo dependerá también del nivel del todoterreno de Zaratamo en una posición poco habitual, tras completar una actuación soberana en 2016. Entonces, ni Zabaleta ni Rezusta estaban al mismo nivel que ahora. “Me vienen a la cabeza muchísimos recuerdos”, dice el campeón vizcaino, quien alcanzó el Olimpo en 2016 después de haber triunfado de formar consecutiva en el Manomanista y el Cuatro y Medio de 2015. “Todas las txapelas llegaron seguidas y, en total, estuve en cuatro finales. Fue algo muy especial. La txapela con Aimar, fundamentalmente, porque ha sido el pelotari referencia desde siempre para mí y hoy en día lo sigue siendo”, sostiene el manista, quien no tiene “miedo” a los rigores de la zaga. “No es una nueva experiencia, porque ya he jugado de zaguero. Me hace especial ilusión jugar con Olaizola II. A ver si conseguimos dar buen nivel y pelear en cada partido”, determina el de Zaratamo, quien agrega que “hice el entrenamiento que me pidió la empresa. Los técnicos lo vieron y tomaron la decisión. Hay un contrato y hay que cumplirlo. Atrás o delante, lo importante es estar en la cancha”. Olaizola II-Urrutikoetxea debutan mañana en el Labrit de Iruñea ante Oinatz Bengoetxea y Andoni Aretxabaleta, que sustituye al lesionado Jon Mariezkurrena. Lo que es seguro es la gran compenetración que existe entre el navarro y el vizcaino. Desde antes de que Mikel debutara en profesionales en junio de 2009, el de Zaratamo ha crecido bajo el paraguas de Olaizola II, que ha contado con su ayuda para preparar muchos enfrentamientos importantes en su carrera. Además, en ocasiones contadas, como en el Cuatro y Medio de San Fermín de 2013, el vizcaino asesoró como botillero a Aimar. Baiko busca la fórmula del éxito. Clonarla. “Tenemos la oportunidad de hacer un campeonato bonito”, el zaratamoztarra.

EL RODAJE DE URRUTIKOETXEA

Mikel Urrutikoetxea únicamente lleva dos semanas en el ruedo profesional después de cuatro meses de baja por un problema muscular en el pectoral izquierdo, por lo que su rodaje se antoja fundamental. “Solo he jugado dos partidos desde que volví de la lesión. Lo más importante es recuperar el punto de juego. Soy consciente de cómo estoy. Estar tanto tiempo sin jugar provoca que pierdas confianza”, relata el de Zaratamo, quien apostilla que “cada vez me encuentro mejor, pero todavía tengo que adaptarme al ritmo y a la posición”