Iñigo Elarre: “En 2008 era un evento raro y ahora es algo que busca todo el mundo”
Iñigo Elarre ejerce de director del EDP Bilbao Night Marathon, un carrera única y que en su octava edición está plenamente consolidada
Bilbao - Ser diferentes. Así nació el EDP Bilbao Night Marathon. No querían ser una carrera más entre todas las que se estaban creando con la ola del runningy decidieron apostar fuerte por juntar en un mismo escenario deporte, diversión y espectáculo.
¿Qué se puede encontrar alguien que venga al EDP Bilbao Night Marathon?
-Un evento diferente, singular y lleno de espectáculo. En su día, presentamos el proyecto con la idea de hacer algo que no se hubiera hecho nunca a nivel estatal o europeo. Queríamos conjugar espectáculo, deporte y diversión. Esto hace ocho años estaba visto como algo un poco raro, pero ahora es lo que busca todo el mundo. Somos los únicos en tener un maratón nocturno homologado por la Federación Española de Atletismo y dentro del calendario internacional. También fuimos de los primeros en meter música en el recorrido y fuegos artificiales. Además, desde el corredor más popular, al más profesional puede participar al haber tres distancias.
¿Dónde están las ventajas de hacer una carrera nocturna?
-Si este evento lo hiciésemos a la mañana, no iba a tener más de mil participantes. Gran parte de la gente viene porque es de noche. Otra de las cosas importantes de hacerlo a esas horas es que la gente ya está en la calle, no hay que sacarla como a la mañana. Nosotros lo que tenemos que intentar es que no se vaya. A las personas les gusta lo que ven porque se encuentran con un montón de público y en un ambiente espectacular.
Una de las claves es ser diferente.
-O lo hacemos diferente o seremos una carrera más. El boom del running está bajando. Todos los fines de semana hay 200 carreras y aunque se ha multiplicado por diez el número de corredores, el de carreras lo ha hecho por cincuenta. Por eso, las que sean diferentes serán las que se van a quedar y nosotros queremos estar dentro de ese grupo.
Este año han aumentado el número de inscritos foráneos. ¿Cuál es su estrategia para darse a conocer en el extranjero?
-Solemos invitar a periodistas internacionales para que vean la carrera in situ. Así ven de primera mano la carrera y cuando van a sus países dan a conocer entre sus seguidores el EDP Bilbao Night Marathon. Por ejemplo, la pasada edición vino un periodista de Bélgica y escribió que estaba encantado. Este año, los belgas están entre los cinco países con mayor representación, cuando hasta ahora nunca habían destacado. También tenemos convenios con otras carreras, como Milán o Roma y trabajamos mucho con las redes sociales, que es lo que mejor funciona junto a las ferias y el boca a boca.
Aunque la participación no es solo popular, también llegan atletas profesionales y cada vez con mejores marcas.
-Como está montado el atletismo actual, la contratación de atletas internacionales es cuestión de dinero. Puro y duro. Se puede tener al campeón del mundo si se pone mucha pasta. Nosotros destinamos el diez por ciento del presupuesto a la contratación y gracias a ello hemos logrado las marcas que solemos rondar, con las que nos hemos colado entre las primeras maratones estatales y somos la mejor de Euskadi.
¿Qué es lo que falta para ser un reclamo de los atletas profesionales y vengan a hacer marca?
-En este evento un popular puede hacer marca, pero un profesional no. Muy pocos profesionales van a venir a hacer marca porque las condiciones no son las más idóneas al ser en un horario poco habitual para ellos. Sin embargo, un popular, normalmente más acostumbrado a correr de noche, sí que tiene más oportunidades de hacer una buena marca. El perfil es muy bueno y con los cambios que hicimos en los últimos años, a partir del kilómetro treinta es todo llano. Además, salvo años extraños, las condiciones climatológicas son buenas al ser el calor y el viento menores.
¿Cuál es el principal problema que se encuentran a la hora de organizar un evento como este?
-Cortamos todo Bilbao un sábado por la tarde y creo que en todo España nadie hace un despliegue de personal como el nuestro. Por otra parte, a nivel de logística es una locura, pero lo tenemos ya muy bien cerrado, aunque los primeros años fueron infernales. Con el tiempo hemos ido aprendiendo todos: la organización, la policía, el ayuntamiento y la propia ciudadanía.
¿Cómo ha evolucionado la respuesta de la ciudadanía en estos años?
-Los ciudadanos han pasado de quejarse de la carrera a ver una ventaja en ella. Al final, la promoción que hace de Bilbao internacionalmente es mucha. Además, ya es muy difícil que alguien no tenga algún conocido que corra el EDP Bilbao Night Marathon y eso hace que la gente salga a la calle a ver a sus amigos o familiares.
La multitud de gente en las calles, la necesidad de apoyar a los corredores, mantener las calles cortadas... ¿cómo controlan todo eso?
-Una de nuestras ventajas es que llevamos tres años con el mismo recorrido y hemos creado un grupo de trabajo compuesto por gente muy buena y que nos permite tener todo controlado. El evento es tan grande que no hay ninguna empresa vizcaina capaz de hacer todos los montajes que se necesitan y tenemos que contratar varias empresas para montar todo porque una sola no podría. Tenemos el privilegio de poder aunar a cinco empresas, las más importantes a nivel de Bizkaia en el montaje de eventos y que muchas veces son competencia.
¿Qué expectativas de futuro tiene el EDP Bilbao Night Marathon?
-Nadie discute el futuro de la carrera dentro del ayuntamiento y en la situación actual podemos llegar a los quince mil inscritos. Aunque si conseguimos cambiar la zona de salida a un lugar más amplio, como por ejemplo la explanada de San Mamés, y adelantamos la hora de salida separando las carreras, el volumen será mayor y podrá superar a los 20.000 inscritos.