eL balonmano vizcaino es la moneda más devaluada del mercado de la Primera Estatal. No merece la pena su cambio en el variable mundo de las divisas. Es mera calderilla en el bolsillo de un bazar donde un error se condena con la bajada al ostracismo autonómico. Y es que, en la actualidad, la moneda del balonmano vizcaino tiene cuatro lados, pero tan solo uno de ellos es cara. Los otros tres son cruces que marcan con letras negras el mal devenir de este deporte en categorías nacionales. Así que nadie quiere lanzar ni un céntimo al aire. Porque la balanza de la temporada tiene ahora más peso sobre el platillo de descenso que sobre una promoción a la que aspira el Trapagaran; y, a falta de dos jornadas para que finalice la temporada liguera, ningún equipo quiere ser el excedente. El conjunto sobrante. Así están Barakaldo, Askartza y Romo, con la soga al cuello. Sin aire. Son tres equipos en la zona roja separados por apenas tres puntos, cuando todavía hay cuatro en juego. Tres vizcainos en liza por un puesto que ninguno de ellos quiere. Porque uno de ellos acompañará al Pulpo guipuzcoano, ya descendido, a categoría autonómica como penúltimo clasificado. Y, aunque, en estos momentos todo indica que será el Romo, nadie puede despreocuparse.
El equipo granate es segundo por la cola con tan solo 11 puntos y debe ganar los dos encuentros que restan para aferrarse a la categoría -y esperar un fallo del Askartza-. El primero de ellos, ante el Barakaldo (domingo, 12.00 horas en Gobela), se antoja crucial para ambos conjuntos. La escuadra fabril es la mejor clasificada de las tres vizcainas en apuros -decimotercera con 14 puntos-, pero la nueva reglamentación establece que el peor antepenúltimo de todos los grupos con 16 contendientes, como es el grupo vasco, también será condenado al descenso. Y, aunque en estos momentos esa losa está recayendo sobre el Askartza, no ganar ninguno de los dos encuentros que quedan podría sentenciar al nivel autonómico a un Barakaldo recién descendido de División de Honor Plata.
Sin embargo, este no será el único derbi vizcaino al rojo vivo. Traparagan y Askartza se juegan a cara perro parte de la temporada (mañana, 19.45 horas, polideportivo de Askartza). El conjunto leioaztarra se encuentra descendido a día de hoy y vive cada partido como una auténtica final. Así pues, con las gradas a rebosar, la presión se trasladará a un parqué que puede vivir la reaparición de Xabi González, el goleador del Askartza. El experimentado lateral abandonó el balonmano a comienzo de temporada por molestias en las rodillas, pero la necesidad clasificatoria de su exequipo le ha llevado a enfundarse de nuevo la camiseta e intentar evitar el descenso leiotarra. Aunque para ello haya que arruinar el ansiado ascenso del Trapagaran.
equipo referencia El conjunto de El Valle es el equipo referencia de Bizkaia. Su situación clasificatoria le permite soñar con el ascenso a la segunda división del balonmano estatal. Depende de sí mismo, es segundo, ocupando el último puesto que da opción a la promoción, pero todavía es una lucha que comparte con otros dos conjuntos. Anaitasuna, tercero y a tan solo un punto de los vizcainos, y Uharte, cuarto a cuatro, también optan al suculento premio, por lo que el equipo de Joseba Rodríguez, Jaito, debe mejorar la imagen dada en su anterior encuentro ante el colista, a quien ganaron con sudor, si quiere doblegar a un necesitado Askarta.