bilbao - Garbiñe Muguruza avanzó a tercera ronda del Abierto de Australia con una victoria clara ante Kirsten Flipkens, pero que pudo serlo aún más de no haber incurrido la tenista de Caracas en 29 errores no forzados, 20 de ellos en el primer set, cuando la belga, una jugadora hábil que trató de cambiar efectos y alturas para incomodar a Muguruza, puso en ciertos apuros a la tercera favorita del torneo.
La vasco-venezolana estuvo ayer mucho más cómoda al resto que con su servicio, que cedió una vez en cada set, no perdió la calma y la paciencia para no enredarse y eso le permitió salir de todos los apuros al anotarse doce pelotas de ruptura sobre el saque de Flipkens para convertir cinco. En la sexta oportunidad, cerró Muguruza con saque el primer set (6-4) y eso le dio tranquilidad para manejar un partido de esos traicioneros, “chungos”, en sus propias palabras, que suelen aparecer en las primeras rondas de los torneos. Después, se disparó a un 3-0 y un 5-1 en el segundo set que acabó cerrando con 6-2 y el mismo resultado final que la última ocasión en la que se había enfrentado a la jugadora flamenca.
“Estoy contenta de sacar estos partidos adelante que me ayudan a ganar confianza y ritmo. En estas primeras rondas la clave es encontrarme cómoda”, comentó Garbiñe Muguruza, que aún no ha perdido ningún set y que se verá en tercera ronda con la checa Barbora Strycova, otra tenista peligrosa que fue cuartofinalista en Wimbledon hace un par de años y que la número 3 del mundo calificó de “escurridiza”.
Por el lado del cuadro de la vasco-venezolana, ayer siguió la sangría de favoritas ya que cayeron la suiza Timea Bacsinszky, 11ª, y la serbia Jelena Jankovic, 19ª. Siguen adelante Angelique Kerber y Viktoria Azarenka, con la que quizás Muguruza se vea en octavos de final. La bielorrusa, dos veces ganadora del torneo, ha recuperado su mejor forma y solo ha cedido tres juegos en dos partidos.
cruz para arruabarrena La cruz de la jornada fue para Lara Arruabarrena, a la que quizás le faltó fe para superar a la estadounidense Varvara Lepchenko y lograr la mejor actuación de su historia en un Grand Slam. La tolosarra se adelantó por 4-1 en el primer set, pero se achicó ante la mayor fortaleza de los golpes de la zurda de origen uzbeko y cedió en el tie-break después de haber salvado cinco pelotas de set y, a su vez, disponer de una oportunidad de apuntarse el parcial. Después, Arruabarrena no pudo con la mayor experiencia de Lepchenko, que supo jugar los puntos decisivos de un partido muy equilibrado.
En el cuadro masculino, al margen del último partido de Lleyton Hewitt, hubo que destacar el fácil triunfo de Andy Murray ante el australiano Sam Groth, uno de los que deben tomar el testigo del retirado jugador, y la derrota de Fernando Verdasco ante el israelí Dudi Sela. El madrileño dio esta vez la de arena, según su costumbre, y no pudo con un jugador que planteó un partido muy inteligente que desgasto física y mental mente a Verdasco. Como ocurrió el año pasado en muchas ocasiones con otros jugadores, el verdugo de Rafa Nadal tampoco ha sido capaz de superar la siguiente ronda, como si ganar al balear fuera una frontera definitiva.