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El último maillot de Eneritz

La ciclista de Abadiño anuncia hoy su retirada tras más de una década en la élite del pelotón femenino

El último maillot de EneritzIban Gorriti

HAN pasado más de dosdécadas desde que unabaserritarra de Axpepreparase el primer avituallamientopara Eneritz Iturriagacuando se escondía del pelotón decien chicos de su escuela de Durango.Con poco más de 10 años, Eneritztrataba de evitar una cuesta que lehacía rezagarse de sus compañerosvuelta tras vuelta, por lo que esperabaal siguiente pase del resto dechicos escondida junto a un caserío.

Al verla allí todas las semanas, laseñora del caserío cogió la costumbrede sacarle un bocadillo.Ese es elprimer recuerdo que tiene EneritzIturriaga sobre una bicicleta. Asíempezó una sacrificada relación conel ciclismo que hoy llega a su fin. Ladeportista abadiñarra explicará hoylos motivos por los que se aleja de lospedales tras más de 12 años en la éliteque le han llevado a cosechar unCampeonato de España en línea, cuatrode contrarreloj, dos Copas deEspaña sub’23 y multitud de trofeosen diferentes modalidades y competiciones.Unacapacidad de sacrificiosin límites y una fuerza mental fuerade lo común le han hecho superarcon éxito todo tipo de dificultades ycontratiempos.

Nada más llegar a la categoríasub’23, en 1999, Eneritz tuvo la oportunidadde conocer de primeramano las diferencias entre el ciclismofemenino de Euskadi y el que segastaba en Holanda: “Allí descubríotro mundo.Había carreras en martes,jueves, viernes, sábado ydomingo... ¡y a qué velocidad! Veíasus entrenamientos y flipaba. Hoy en día no ha cambiado nada. Sigueigual. Hace un año, cuando volví aEuskadi lo pensé: sigue todo igualque cuando empezaba con 19 años”.

En 2002 se enroló en el DEIA-Pragma,donde ganó su primer título estatalde contrarreloj. Pero quizás lecatapultómása la élite su manera deayudar a Joane Somarriba a ganarelTour deFrancia. La italianaFabianaLuperini la reclamó como gregaria:“Luperini es la que me ha enseñadoa ser ciclista. Ir a Italia fuemuyduro. Estar en una casa con ucranianas,rusas... Yo era muy jovencitay ellas eran mujeres hechas y derechas.

Entrenábamos todas juntas yen esa semana se sabía quién corría.Había putadas por todos sitios.Fabiana se dio cuenta de esto y, sinconocernos de nada, me llevó a sucasa. Éramos compañeras, pero nosconvertimos en buenas amigas. Yocorría para el equipo, pero corríapara Fabiana. Fabiana me decía:‘Piensaunpocomásen ti, eres demasiadobuena encima de la bicicleta”.

En Italia Eneritz se encontró enprimera línea de la élite y saboreólos triunfos, los suyos y los de sulíder: “Los sientes tuyos si esa personate los hace sentir”. En 2004,poco después de recibir 50 puntos enla cara tras una caída, disfrutó de losJuegos de Atenas: “Estuve un mesentrenando en altura y llegué aAtenas,el sueño de todo deportista. Apartir de aquello se me empezarona abrir las puertas en casa”.Pero Eneritz ha tenido que superartrances más duros incluso quesus graves caídas. En 2006 sufrecomplicaciones por una infecciónen su estómago por un parásito.

Tras infinidad de pruebas, consiguendiagnosticarle una intoleranciaal trigo y a la lactosa que cambiatotalmente su alimentación.

Si alguien quería poner a prueba lafuerza de voluntad de Eneritz, en lossiguientes años se llevaría una sorpresa.En2007 un gato se lanzó sobrela rueda de la vizcaina, lo que supusotres operaciones de clavícula. En2008 otra caída le rompió los tendonessacroilíacos y en 2010, en elTourde l’Aude, su clavícula volvió a terminarcontra el suelo, rompiéndosepor tres sitios diferentes.

Pero todo eso no pudo impedir queEneritz volviese a disfrutar en elSafi-Pasta, donde correría para otracampeona, Diana Ziliute, o que ganasela etapa final del Trophée d’Or, oque descubriese los velódromos, dondese proclamaría campeona deEspaña de persecución por equipos,o que fuese tercera en la Route deFrance en 2009. Hace falta muchomás que un gato, o que una clavículadestrozada para hacer que Eneritzbajase de la bici: “No se me ha quedadoninguna espina. Siempre di el100%. Las lesiones me han mermadomucho,pero son cosas que pasan.Sin ellas hubiese sido otra cosa, perolos hubiese no existen”.