bilbao. El Omega Pharma-Quick Step tenía todo de su lado para lucirse en el Mundial de contrarreloj por equipos y convertirse en el primer equipo comercial campeón del mundo. El recorrido entre Sittard y Valkenburg, de 53,2 kilómetros, transitaba carreteras que sus ciclistas se conocen de memoria y que exigían un dominio de la especialidad, pero también mucha fuerza. A 50 kilómetros por hora, Tom Boonen, Sylvain Chavanel, Tony Martin, Niki Terpstra, Kristof Vandewalle y Peter Velits se mantuvieron siempre unidos y marcaron el mejor tiempo en todos los puntos intermedios de cronometraje.
Una de las claves de la prueba era procurar mantener un ritmo uniforme, sobre todo en los numerosos repechos del circuito. Martin, uno de los grandes contrarrelojistas del mundo, cargó con el peso y condujo a sus compañeros con gran eficacia. El cuarto marcaba el tiempo en meta, pero el Omega Pharma siempre tuvo a seis ciclistas dispuestos a romper el reloj y entrar a los relevos. No le ocurrió lo mismo al BMC, otro de los favoritos, que probablemente perdió el oro en el muro de Cauberg, situado poco antes de la meta.
El equipo estadounidense, con Taylor Phinney, Marco Pinotti, Manuel Quinziato, Tejay Van Garderen, Alessandro Ballan y Philippe Gilbert, se descompuso en la última subida, tardó en reordenarse y recuperar a su cuarto ciclista y cedió, probablemente, esos tres segundos que le separaron en meta de los ganadores. Para cuando el BMC volvió a poner el turbo, se le habían escapado sus opciones después de una actuación que fue de menos a más.
"Pondré esta victoria cerca de las mejores, sólo por detrás de las clásicas y el Campeonato del Mundo de carretera", manifestó tras el Mundial Tom Boonen, que ya tiene el arcoiris individual y por equipos en su palmarés. La otra cara de la moneda la representó el estadounidense Taylor Phinney, el joven corredor del BMC que se rezagó en el Cauberg. "Cuando miré para atrás supe que era el cuarto corredor. Es doloroso frenar al equipo porque no les puedes seguir, pero no queda otra que asumirlo y tratar de minimizar la pérdida", comentó.
El tercer puesto fue para los australianos del Orica-Greenedge, que quizás estuvieron por debajo de lo esperado. Luke Durbridge, Sebastian Langeveld, Cameron Meyer, Jens Mouris, Svein Tuft y Sam Bewley, todos buenos rodadores y dominadores de la materia, no lograron acoplarse al recorrido y cedieron 47 segundos en meta.
El resto de los 32 conjuntos se empleó más o menos según lo esperado. Sorprendió el cuarto puesto del Liquigas, que durante muchos minutos ocupó el podio, y decepcionaron el noveno puesto del otras veces poderoso Sky que, sin sus estrellas, no encontró piernas de relevo, y del Garmin, que no contó con Ryder Hesjedal, el ganador del Giro. El Rabobank empezó bien, pero fue cediendo terreno a medida que avanzaron los kilómetros.
los vascos, discretos En cuanto a los vascos, poco se podía esperar. El Movistar de Jonathan Castroviejo, que había ganado la contrarreloj por equipos de la Vuelta en Iruñea, se quedó a medio minuto del bronce. El getxotarra, que también tomará parte en la prueba individual, volvió a dar un buen tono y fue uno de los cuatro que marcó el tiempo junto a José Iván Gutiérrez, Andrey Amador y Vasil Kiryienka.
Euskaltel-Euskadi acudía con esperanzas de acabar entre los diez primeros y sumar algunos puntos UCI, pero pronto los corredores que dirigió Gorka Gerrikagoitia tuvieron que rendirse a la superioridad de los especialistas. Gorka Verdugo, Mikel Astarloza, Miguel Minguez, Romain Sicard y los hermanos Gorka y Ion Izagirre no lo hicieron mal, pero solo pudieron acabar en el decimosexto puesto, a 2.31 del Omega-Pharma.
El Radioshack de Haimar Zubeldia estuvo correcto, lejos de las medallas, aunque, al menos, concluyó en la octava posición a 1.32. Con Fabian Cancellara en el sexteto, habría sido diferente.
El Caja Rural, animado por su buena Vuelta, se atrevió a tomar parte en el Mundial y evitó las últimas plazas. Los navarros terminaron a más de cuatro minutos y medio del Omega-Pharma y dejaron a tres equipos por detrás: el Rabobank continental, el Type 1-Sanoffi y el Saur-Sojasun.