Bilbao. ¿Qué sensación le ha dejado volver a ganar después de dos años sin lograrlo?

Me hacía falta. Hace dos años ya me llevé una etapa en Asturias y quedé tercero en la general y desde entonces no había ganado. Ahora ya puedo decir que tengo la general de una ronda por etapas. Estoy feliz por la victoria después de varias malas rachas y de quedarme varias veces cerca de los triunfos.

¿Cómo recuerda la jornada?

Era la etapa reina, con final en el Naranco y siete puertos. Fue una jornada rápida y exigente. El equipo hizo un gran trabajo y me dejó la victoria casi en bandeja. Tuve buenas sensaciones durante todo el día y pudimos darle la vuelta a la general.

Se puede decir que Asturias para Beñat Intxausti es talismán.

Siempre se me ha dado bien. Es una carrera cuyo recorrido me gusta. Tiene semejanzas con País Vasco, otra ronda que se me suele dar bien, la climatología también es parecida, las fechas...

Todo ciclista ansía ganar carreras pero usted tenía una motivación especial, una dedicatoria que quería sacar.

Eso es. Desde la tragedia del año pasado con la pérdida de Xavi Tondo tenía en mente dedicarle un triunfo. Lo tuve cerca con un segundo puesto en una etapa de la Vuelta a España y ahora ahí queda mi homenaje. También se la he dedicado a mi aitite, que falleció en 2011 justo antes de la Vuelta al País Vasco. Era mi fan número uno y pese a su edad iba a todas las carreras. Era una persona muy especial. Esto es para él y para Xavi, que estarán ahí arriba.

Desde que vivió de cerca la tragedia de Tondo las cosas se le torcieron con caídas como las del Tour, enfermedades inoportunas... Lo del domingo es regresar al buen camino.

Sin duda. El año pasado no tuve la fortuna de mi lado, fue todo muy duro. Este curso empecé muy bien, pero al volver de Tirreno cogí un virus que me tuvo dos semanas sin entrenar y me obligó a perderme la Vuelta al País Vasco. Parecía que la racha de 2011 seguía, pero afortunadamente ahora he podido trabajar bien de cara al Giro, me he cuidado y trabajado al máximo y en Asturias las cosas me han salido fenomenal.

El sábado arranca el Giro. ¿Con qué objetivo afronta la ronda italiana?

Después de ganar la Vuelta a Asturias voy feliz, con ganas y confianza. Desde Tirreno llevaba mes y medio sin competir y tenía dudas. He visto que estoy bien, las sensaciones son correctas y afronto el Giro con mucha moral, pero también con respeto, porque es una carrera muy compleja. Los primeros días en Dinamarca no serán nada fáciles. A ver si los pasamos bien y llegamos en condiciones a territorio transalpino.

¿Qué le parece el recorrido? ¿Tiene alguna etapa marcada?

El Giro tiene una trampa cada jornada. Hay que ir día a día para no perder opciones ni segundos. Me gustaría luchar por una victoria de etapa y hacer una buena general, esa espinita que tengo con las vueltas grandes, que nunca me salen bien. A ver si este año me sale algo bonito.