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De la desilusión al optimismo

Tras abandonar en el Tour, Beñat Intxausti apura su preparación para la Vuelta

De la desilusión al optimismoFoto: zigor alkorta

DEBUTÓ en el último Tour de Francia con el objetivo de obtener el maillot blanco, el de los jóvenes. Sin embargo, Beñat Intxausti (Muxika, 1986) se quedó sin subir al podio de París ni demostrar sus dotes de escalador en las etapas de montaña. Una caída y posterior fractura de codo en la etapa inaugural le obligaron a abandonar la ronda gala en la primera semana de carrera. Pero ahora ya está totalmente recuperado de la fractura de codo y se encuentra estos días disputando la Vuelta a Burgos con la mirada puesta ya en la Vuelta.

Esa fractura le mantuvo ocho días en el dique seco, en reposo absoluto, en los cuales no hizo nada para mantener su forma: "No hice prácticamente nada. Estuve sin tocar la bici y en reposo absoluto para que se recuperara lo antes posible", declara el corredor vizcaino. Después de pasar esa semana sin montar en bici, el ciclista del Movistar empezó a entrenar para poder estar compitiendo lo antes posible: "Después de la caída, paré ocho días, y poco a poco empezamos a entrenar y a correr, como el pasado domingo en Getxo y ahora en Burgos, y a ver si poco a poco vamos recuperando".

Su abandono en el Tour le obligó a replanificar lo que restaba de temporada, ya que el plato fuerte de la campaña era la ronda gala: "Después de la caída, fractura y abandono tuvimos que planificar la temporada. Estaba ahí la Vuelta, había tiempo suficiente para recuperarnos y así ha sido", cuenta Intxausti. Para que su recuperación fuera fructífera, el corredor de Muxika reapareció el pasado domingo en el Circuito de Getxo donde cruzó la meta en novena posición y subió al podio como mejor euskaldun. "Lo mejor fue que el codo no me molestó nada, al día siguiente me levanté bien, sin dolor y fue la noticia más positiva que saqué el domingo. Creo que todavía no tenía el golpe de pedal bueno pero fue como un buen entrenamiento. Poco a poco van mejorando las sensaciones y el estado de forma de cara a los próximos compromisos", destaca el corredor sobre las sensaciones que tuvo en la prueba getxotarra.

PRÓXIMAS CITAS Después de que el codo respondiera bien a ese "entrenamiento", el ciclista del Movistar tomó el miércoles la salida de la Vuelta a Burgos. Con el dorsal número trece a la espalda, el vizcaino calificó esta prueba que precede a la Vuelta a España como otro entrenamiento en el que son "cinco días más exigentes en los que veré mi estado de forma y qué evolución llevo".

Aunque el presente sea la Vuelta a Burgos, el Movistar dio a conocer el martes la lista de los doce preseleccionados, de los que finalmente correrán nueve, para disputar la última gran prueba del curso, entre los que se encuentra el de Muxika. Si no es uno de los tres descartes del equipo de Eusebio Unzue, Intxausti buscará una victoria de etapa que supondría "no un sueño pero sí un objetivo bonito tanto para mí como para el equipo". Pero si el corredor vizcaino logra un triunfo en la Vuelta, "espero quitarme la espina que llevo clavada durante estas semanas porque he tenido bastante mala suerte y a ver si ahora me viene la buena y puedo disfrutar del ciclismo".