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"¿Suerte? Es necesaria, pero me gustaría que se hablase también de mis cualidades"

Con su tercer título estatal, Javier Ruiz de Larrinaga, 31 años y carrete para rato, iguala a Miguel Lizarazu, José Mitxelena, Alfredo Irusta, Juan Gorostidi, Paco Sala y Paco Pla y se queda a uno de Basualdo y Mayora; David Seco y José Luis Talamillo son aún de otro universo

"¿Suerte? Es necesaria, pero me gustaría que se hablase también de mis cualidades"Foto: rfec

bilbao. Javier Ruiz de Larrinaga amanece a las 5.00 de la mañana, antes que el día, se arrastra hasta el salón y se queda una hora pegado al televisor. Echan una de acción. La tercera entrega de su idilio con el estatal de ciclocross, por Teledeporte. Lo ve sin pestañear y al observarse explotar de euforia bajo la lluvia, unos metros por delante de Hermida, le invade una dicha de dimensiones desconocidas. "Siento que estoy más feliz que otras veces o, al menos, que lo exteriorizo más", dice. Luego, cuando se esconde la noche, baja a desayunar, se paga unos cafés y repasa los periódicos. Algo le sorprende: la reiteración de la palabra suerte.

¿Le ha molestado que se ligase su tercer título a la fortuna?

No, pero al leer la prensa sí que me ha dado la sensación de que he ganado porque los demás han tenido mala suerte o porque han cometido errores.

Pero ocurrió: sus rivales pincharon, se cayeron o se equivocaron, como Hermida, que creyó que quedaba una vuelta más.

Puede que sea así, pero la suerte siempre es relativa. Quiero decir que hay que esquivar el infortunio. Eso también es una habilidad. Todos sabíamos que la carrera del domingo era de no perder la concentración en ningún momento, de estar atento y no fallar. Eso también es parte del ciclocross. No es solo dar pedales.

¿Usted tiene suerte?

Sí, quizás, no lo sé. También hay momentos en la que me es esquiva, como este año en el que me caí en Asteasu y estuve un par de semanas tocado, o el Campeonato de Euskadi que corrí con fiebre... La suerte también corre, está presente en todos los deportes. Es necesaria para ganar, pero me gustaría que se hablase también de mis cualidades.

¿Cuáles son?

Sé que físicamente no soy un portento.

Y algo bueno...

Creo que la cabeza me ayuda mucho. Es mi mejor cualidad. Soy una persona que se altera poco, que mantiene la calma con relativa sencillez. Planteo bien las carreras y las afronto con una tranquilidad que me permite correr con frialdad. Puedo pensar en carrera. Corregir, calcular, planificar, adelantarme a lo que pueda ocurrir... El ciclocross no es solo correr y correr.

Tiene ya tres títulos, como Lizarazu, Mitxelena, Gorostidi, Irusta, Sala y Pla. Solo Basualdo y Mayora, cuatro, y Seco y Talamillo, seis, tienen más que usted.

No pienso en eso. Me quedo con que he vuelto a ganar, con que sigo progresando y con que esto me ayuda a seguir adelante con mi carrera. Las estadísticas son para cuando uno deja de correr. Aunque mentiría si dijese que este título me hace sentir más eufórico que otras veces.

¿Porque pocos confiaban en usted y apostaban más por Suárez, Murgoitio o Hermida?

No, creo que la gente contaba conmigo. Isaac (Suárez) por ejemplo, me contó que les había dicho a sus padres que yo y Hermida éramos los grandes favoritos. Pero este título sí que tiene algo de reivindicativo porque tras el Campeonato de Euskadi -Javi fue séptimo, pero corrió con fiebre- pareció que la gente me borraba para siempre, como si lo estuviera deseando, como si lo estuviera esperando.

Hermida corre dos carreras, sale muy atrás en el estatal, remonta y les discute a ustedes, los especialistas, el título.

Si te digo que cuando íbamos solos a falta de tres vuelta solo pensaba en qué necesidad tendrá de estar corriendo aquí...

¿Pero les desprestigia que venga cualquiera y les tutee?

Ya, pero es que Hermida no es un cualquiera. Es el campeón del mundo de mountain bike. Su presencia da prestigio al ciclocross.

Ahora le queda el Mundial.

Sí, tengo que hacerlo mejor que hasta ahora porque el cuarenta no es mi sitio, aunque no me obsesiona.