Puede que este viernes, coincidiendo con el inicio del BBK Legends Bilbao, donde es el cabeza de cartel de su primera jornada, el estadounidense Chris Isaak (Stockton, California) haya cumplido 70 años, pero mantiene incólume el porte de las estrellas. Y en su caso, por partida doble, como actor de míticas películas noventeras y como rockero sensible, melancólico y romántico. El alcalde de la villa, Juan Mari Aburto, ha compartido con el veterano músico flores, una tarta de cumpleaños y un ‘zorionak zuri’. “El rock´n´roll es muy importante para mí, pero lo es más mi perrita enferma”, ha explicado el californiano a DEIA.
Allí por donde pasa, llama la atención y desvía las miradas de los transeúntes y turistas alojados en el Hotel Carlton. A Isaak, que este viernes volverá a actuar en el Bilbao Arena de Miribilla dos años después de agotar entradas, le avalan más de 40 años de carrera artística… y un figura de pasarela: casi dos metros de altura, elegancia y belleza natural solo mitigada por una nariz rota consecuencia de su pasado como boxeador, una chaqueta deportiva clara y un pelo –con visos de estar teñido– coronado por un tupé imposible para su edad.
Ser recibido con flores, una tarta de cumpleaños y una felicitación cantada parece ser lo habitual para Isaak, ya que “suelo celebrar esta fecha en el escenario” al ser el momento del año en el que el californiano –autor de clásicos como Wicked Game, Lie to Me o Blue Hotel– sale a la carretera. “Mi banda es como mi familia, así que es un buena manera de celebrar mi cumpleaños, es un buen contexto”, ha explicado a los medios. “De estar de gira, lo que más me gusta es el escenario, el resto son aeropuertos y autobuses. Los aeropuertos son difíciles, he estado en un millón de ellos y nunca sabes si vas a llegar. Prefiero el autobús”, ha aclarado.
A sus 70 años, el rock´n´roll todavía guarda un lugar preponderante en la vida de Isaak. “Sigue siendo muy importante para mí, pero no es lo mismo a esta edad. Hay cosas más importantes, como mi pequeña perra maltés, que está enferma. Ellas es más importante ahora que el rock”, ha explicado a DEIA, a la vez que aclaraba el lugar que ocupa la música en su vida. “Si tienes una banda pequeña solo puedes tocar una o dos veces a la semana, pero si eres Springsteen o Madonna las giras te duran tres años. Yo estoy en el medio, toco todo el tiempo, nunca paro”, ha indicado, a la vez que negaba, con una sonrisa, “ser una leyenda; no, solo en mi propia mente”
Actor y disco nuevo
Isaak, que recientemente ha sido galardonado con el Premio a la Trayectoria por Interpretación en los Americana Honors, ha trabajado como actor en películas tan destacadas como El silencio de los corderos y The Wonders, en series de televisión y como jurado en Factor X Australia. “Si algo surge, volveré a a hacerlo, pero mi actividad principal siempre ha sido la música, no las películas. En estas tienes que unirte al circo de alguien; en la música es el mío. Aunque siempre es difícil mirar atrás y me gustar mirar al futuro, el rock ha sido mi pareja estable aunque con él sí he perdido algo, como tener familia. Pero creo que sí ha merecido la pena”, ha respondido a este diario.
Autor de trece álbumes de estudio aclamados por la crítica y doce sencillos que encabezaron las listas de éxitos, el músico asegura que está en proceso de grabación de canciones nuevas, nada menos que 11 años después de su último disco: First Comes The Night. “Estoy trabajando en él, pero todavía no lo he comenzado a grabar. Es emocional y rockero. No pretendo romper ningún patrón con él, el estilo será similar a los anteriores. Soy un hombre de una sola idea que le canta a la pérdida, el amor y la sensación de soledad”, ha concluido Isaak, para quien su “buen amigo” David Lynch, ese sí, “era un genio honesto y divertido”.