Johannes Moser regresa a la Euskadiko Orkestra tras sus aclamadas actuaciones de los últimos años para tocar el Concierto en la menor de Robert Schumann bajo la dirección de Riccardo Frizza. Los conciertos tendrán lugar, como habitualmente, en las principales capitales vascas, los días 13 (Auditorio Baluarte de Iruñea), 14 (Palacio Euskalduna de Bilbao), 16 (Kursaal de Donostia), 17 (Conservatorio Jesús Guridi de Gasteiz) y 18 (de nuevo Donostia).

El concierto contará con la intervención sobre el escenario del violonchelista alemán Johannes Moser, intérprete habitual con orquestas tan prestigiosas como la Filarmónica de Berlín, Nueva York o Los Ángeles. Es la tercera vez que el chelista estará en la temporada sinfónica de Euskadiko Orkestra, tras sus visitas en 2014, 2020, esta última para participar también en la grabación de un disco interpretando el Concierto para violonchelo de Fernando Velázquez.

Johannes Moser está considerado uno de los grandes violonchelistas de su generación. Reconocido por sus esfuerzos para expandir el alcance del género clásico, así como por su apasionada dedicación a la nueva música, recientemente Moser se ha involucrado a fondo en encargos de nuevas obras a compositores como Julia Wolfe, Ellen Reid, Thomas Agerfeld Olesen, Johannes Kalitzke, Jelena Firsowa y Andrew Norman.

Johannes Moser toca un cello Andrea Guarneri Cello de 1694 cedido por un coleccionista privado.

Programa

La primera parte del concierto incluirá la interpretación de uno los grandes conciertos para violonchelo del Romanticismo, el que Robert Schumann escribió al poco de establecerse en Düsseldorf en 1850. Durante estos meses felices –tan raros en su desdichada biografía–, Schumann vivió una explosión de creatividad de la que brotó este concierto intenso y arrebatado.

La obra prioriza el lirismo del violonchelo frente al virtuosismo, con tres movimientos enlazados que comparten motivos musicales. Aunque se estrenó tras la muerte del compositor y fue recibida con frialdad, con el tiempo se convirtió en una pieza fundamental del repertorio para violonchelo. 

La segunda parte del programa incluirá dos poemas sinfónicos que Ottorino Respighi dedicó a la ciudad de Roma, y que van mucho más allá del mero impresionismo paisajístico: ‘Fontane di Roma’ (1916) y ‘Pini di Roma’ (1924), que culmina además con un poderoso final orquestal.