Las emociones volverán a estar a flor de piel en Barakaldo Antzokia. Esta vez de la mano de la compañía Zen del Sur, que pondrá el sábado 21 de febrero en escena Xpectro, un espectáculo multidisciplinar que aborda el autismo y otras neurodivergencias. Y lo hace desde un enfoque creativo y pedagógico para invitar al espectador a adentrarse en un universo de emociones, ofreciendo una mirada reflexiva y empática hacia la diversidad.

En la obra, que ha recibido varios galardones como el Premio al mejor espectáculo de circo en los XI Premios Lorca 2025 y al mejor espectáculo de sala en la Feria de Artes Escénicas de Castilla y León-Ciudad Rodrigo 2024, dos seres neurodivergentes, representados por los actores gaditanos Noemí Pareja Muñoz y Carlos López Aragón –quien a su vez dirige la compañía–, se encuentran para descubrir a través del circo, la música y la danza un medio donde poder comunicarse, conectar, expresar sus sentimientos y afrontar sus propios miedos y desafíos.

Esta propuesta escénica pone el foco en la potencialidad del arte como un elemento que genera un acercamiento a lo desconocido, lo atípico, y ayuda a percibir “lo diferente” como una oportunidad para aprender y descubrir nuevas formas de relacionarse. Es una invitación al público a recapacitar con el propósito de visibilizar y normalizar el espectro desde una perspectiva más inclusiva.

Durante el desarrollo de las escenas, Xpectro busca “adentrar a los espectadores en el imaginario y la sensorialidad del autismo y la neurodivergencia desde un enfoque creativo y positivo, reflejando a su vez conflictos subyacentes que forman parte de su cotidianidad”, indican desde la propia compañía, que resalta como aspectos de interés a lo largo de la representación la gestión emocional, la capacidad de resiliencia, la exclusión social o el bullying.

Los actores establecen una fuerte conexión entre la música y el movimiento físico. Tomoyuki Hotta

Movimientos genuinos

Zen del Sur acoge el concepto de diversidad como “una herramienta creativa que amplía nuestras posibilidades motrices, evadiéndonos de patrones de movimiento estandarizados en el ámbito del circo y la gimnasia para adentrarnos en un campo más exploratorio y experimental a través de la danza”.

Inspirándose en movimientos genuinos y repetitivos (estereotipias) que se observan en personas neurodivergentes y sus reacciones sensitivas hacia ciertos estímulos auditivos, visuales o propioceptivos, la compañía caracteriza a los intérpretes y les atribuye un determinado rasgo personal que conviva con sus destrezas artísticas.

Diseño sonoro y escenografía

La música y el diseño sonoro en general es un ingrediente esencial en Xpectro, para conducir a los espectadores por un amplio abanico de emociones durante el espectáculo. Los más diversos recursos sonoros son aprovechados en este sentido, desde efectos de sonido medio-ambientales y música folclórica interpretada en directo a través del canto y la percusión hasta música electrónica con matices de jazz moderno.

De hecho, los artistas de la compañía Zen del Sur son reconocidos por la sensibilidad que transmiten en escena, así como por sus capacidades para establecer una fuerte conexión entre la música y el movimiento físico.

Los actores se adentran en un campo más exploratorio y experimental a través de la danza. Tomoyuki Hotta

Sobre el escenario, el dúo actoral evoca diferentes significados durante la obra, como el dualismo entre fragilidad y lo extraordinario que se establece al observar su composición, las emociones que expresan los intérpretes en su ahínco por alcanzarlos y superar sus propios desafíos, así como los sentimientos de esperanza y humanidad que se suscitan cuando baten sus alas los pájaros de papel que adoptan como elemento simbólico.

Con tales herramientas escénicas y de expresión corporal, el espectáculo pretende que el público se sienta reflejado en los artistas y reflexione sobre la actitud que adoptan como individuos ante una sociedad cada vez más diversa.

En suma, el carácter polifacético de sus artistas ha permitido a esta compañía de circo contemporáneo, reconocida a nivel nacional e internacional, conformar su propia identidad escénica, caracterizada por la convivencia entre diferentes lenguajes de movimiento acrobático y contemporáneo, y por la importancia que atribuyen a la música como elemento que enriquece el contenido emocional y dramatúrgico de sus obras.

Los pájaros de papel adoptan un papel simbólico en el espectáculo. Tomoyuki Hotta

Sobre los artistas

  • Noemí Pareja Muñoz - Algeciras (Cádiz). Artista polifacética y músico profesional con Grado Superior en Guitarra Clásica, formación que le ha permitido aprender y controlar diferentes estilos e instrumentos musicales. Con un talento rítmico y una coordinación innatas, fusiona música y circo. Su conciencia corporal le permite expresarse con diferentes lenguajes de movimiento. Gracias a su carácter creativo y sus capacidades expresivas ha trabajado en compañías reconocidas como la Orquesta Ciudad de Granada (OCG ), Cía. Lavi e Bel y La Tetera lmpro. Esta artista versátil, que cuenta entre uno de sus logros el haber sido la primera mujer guitarrista en el III Festival Internacional de guitarra Paco de Lucía, muestra en esta nueva creación sus habilidades circenses con el Pole Dance y el dominio de las boleadoras, a las que ha dado un enfoque innovador sacándolas fuera de su contexto tradicional argentino.
  • Carlos López Aragón - San Fernando (Cádiz). Artista multidisciplinar que destaca por su gran versatilidad, sensibilidad y capacidad técnica. Dirige la compañía Zen del Sur y ha trabajado con compañías de prestigio nacional y en proyectos internacionales. Además, ha recibido diversos premios en competiciones de gimnasia acrobática y certámenes de danza. Tras muchos años de investigación dentro de las artes del movimiento, en Xpectro exhibe su propio estilo y lenguaje expresivo, con dominio de la acrobacia, la fluidez y plasticidad de la danza contemporánea, la fuerza y creatividad de las danzas urbanas, unido a su control y dominio de disciplinas circenses como la rueda Cyr, Crossed-wheel o el Pole Dance. A nivel musical, se aleja de su instrumento por excelencia (el piano) para centrarse en el canto y la exploración rítmica a través de instrumentos de percusión como el HandPan y las Kashakas.