Los Secretos, al descubierto

09.01.2022 | 00:15
Álvaro Urquijo, en el centro de la imagen, es el único miembro en activo cuatro décadas después de la formación del grupo.

El superviviente Álvaro Urquijo edita las memorias del grupo, que refuerza su regreso con un disco en homenaje a su hermano Enrique rodeado de colaboradores

La historia de Los Secretos es única en la música española, por cómo empezó, por las ausencias, por las tragedias y las caídas", explica Álvaro Urquijo, único miembro original en activo del grupo cuatro décadas después de su formación. Él lo cuenta todo, sus triunfos y fracasos, los momentos de gloria y el barro del olvido y, sobre todo, las muertes sufridas, la más dolorosa, la de su hermano Enrique, líder de la banda, en el libro Siempre hay un precio (Espasa). "Nuestro éxito ha sido sobrevivir", escribe Álvaro.

El libro, surgido en el confinamiento y que toma su nombre de una canción de su disco Continuará (1987), ofrece "la historia jamás contada" de un grupo que se asemeja a una familia; mejor, a dos, la propia de los tres hermanos Urquijo, que lo impulsaron primero como Tos, arrancando los 80, y la propia creada entre los músicos que han tocado en ella, gracias al guitarrista Ramón Arroyo, que aportó "el olor musical a vaca, ese sonido country tan característico", y del teclista Jesús Redondo, ese que dispone de "un oído y capacidad armónica inigualable", escribe Álvaro, que se apoyó en ambos para llevar el grupo hasta 2022 tras la salida de sus hermanos Javier y Enrique.

"Toda mi vida andando en la oscuridad/siempre hay un precio que tienes que pagar", cantaba Enrique, líder del grupo desde los inicios. "Sé que para llegar hasta donde estamos hemos tenido que pagar un precio carísimo. Si pudiera volver atrás, cambiaría muchas cosas, pero la vida ha sido así, y por eso quiero ponerla por escrito para que no nos olvidemos de nuestro pasado", indica Álvaro sobre este libro repleto de anécdotas, confidencias, secretos y amor a un proyecto musical y de amistad cuyo fin es "hacer las cosas lo mejor posible".

Álvaro defiende que Los Secretos "es mucho más que un grupo de pop rock", más que Déjame y Pero a tu lado, y más que "una historia de canciones y público". Es "una historia de supervivencia" y "la suma de grandísimos momentos creados a partir de retos imposibles, de situaciones muy complicadas, de momentos muy difíciles". El fan encontrará la historia cronológica de la banda; el relato familiar –se sugiere que el nombre proviene de que su creación fue un secreto para el padre de los tres hermanos, que deseaba que estudiaran una carrera–; el contexto y razones de cada disco y de muchas canciones; su relación con personajes de una Movida cuya crítica les dio la espalda por "babosos" o cantautores como Sabina y la historia de su canción "compartida"...

Álvaro reconoce que las dos últimas décadas de Los Secretos las ha vivido "sin grandes sobresaltos" ni "las tragedias que influyeron en nuestra personalidad", una vez que la banda se recuperó del fallecimiento de Enrique en el siglo XXI con él asumiendo el papel de líder –ya ejercido en la sombra de los últimos años con su hermano– de un grupo "permanentemente de gira y que se adapta a las necesidades como una navaja suiza de fácil uso e infinitas posibilidades".

A pesar de los buenos últimos años, Álvaro reconoce que Los Secretos no habrían sido lo mismo sin el genio de Enrique, a quien echa de menos "cada día". El libro, que titula Desolación el capítulo de su muerte, el 17 de noviembre de 1999 tras "una sobredosis involuntaria de calmantes unida al consumo de coca base", muestra a Álvaro como "un tapahoyos", una ayuda constante ante las dependencias de la heroína, la coca y el alcohol de su hermano, que el libro muestra cómo influyeron en la carrera del grupo y en la propia relación fraternal.

Bipolaridad 

"Enrique –le llega a definir como su peor enemigo– nunca fue un adicto al 100%", ya que su vida vivió siempre épocas de "picos y valles", escribe Álvaro, que define a su hermano, "siempre protegido por nuestra madre y por el grupo debido a su tendencia a la depresión", más como "un utilizador que un adicto", ya que usaba las drogas para combatir "su vulnerabilidad y pesimismo vital". En opinión de Álvaro, tenía "una bipolaridad de manual" y "su bajada a las infiernos" tenía más que ver con la enfermedad que con la adicción.

Las muertes de sus dos primeros baterías; su pasión por The Byrds, Dylan y Gram Parsons; el amor de Enrique por los cómics; el golpe de Tejero compartido con Ana Curra; la vida paralela de Los Problemas y sus satélites aprovechateguis; las parejas de los hermanos y el cariño recibido por la hija de Enrique tras su muerte; la vuelta del grupo a finales de los 80 porque "la gente no nos olvidó, sonábamos en casas, garitos y discotecas", y su "revival espectacular" en el siglo XX tras "el reto" de grabar sin el hermano líder. Todo aparece en un libro sobre la historia de "una leyenda" musical, que resultará emocionante, apasionante, triste y divertida para sus fans. Como sus canciones.

El libro, surgido en el confinamiento y que toma su nombre de una canción de su disco 'Continuará' (1987), ofrece "la historia jamás contada" de un grupo que se asemeja a una familia


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