"Nuestras expectativas en la Vuelta eran mayores"
Gorka Gerrikagoitia reconoce que el noveno puesto de Antón no colma las aspiraciones de Euskaltel en la Vuelta
Madrid. Euskaltel-Euskadi zarpó de Iruñea hace tres semanas soñando con prudencia en hacer una buena general con Igor Antón, nadie pensaba verle mucho más atrás del quinto puesto, y cuando la Vuelta atracó ayer en su último puerto, Madrid, con el escalador vizcaino noveno en la clasificación, Gorka Gerrikagoitia, responsable deportivo del equipo, no escondió cierto grado de desencanto. "A Igor no se le puede achacar nada en cuanto a entrega. Es cierto que lo ha dado todo y no se ha escondido. Eso hay que alabarlo. Pero es igual de cierto que no hemos visto al Igor Antón que todos hubiésemos querido y esperábamos ver", reflexiona el director vizcaino, que señala como día clave la crono de Pontevedra en la que Antón se dejó más tiempo del esperado y, más profundo, quedó un poso de decepción del que no ha podido sobreponerse en la montaña.
El resultado de Antón no refleja con exactitud su estado físico. Igor es mejor que un noveno puesto en la Vuelta. Esa ecuación que no acaba de cuadrar lleva a Gerrikagoitia a pensar que es más la presión, las cosas de la cabeza, lo intangible, lo que condiciona el rendimiento del corredor en las grandes citas. En un viaje relámpago por su biografía ciclista, Gerri analiza sus buenos resultados en las grandes y comprueba que estos coinciden con momentos en los que Antón no ha sentido presión alguna, sino la tranquilidad de estar a la sombra de Samuel o la libertad de no verse ligado a un objetivo concreto que le oprime y atasca su motor. "Hace dos años Igor nos demostró a todos que tenía físico para luchar por una Vuelta. Lo ha hecho más veces. El Giro de 2011 es un ejemplo de lo que digo hasta que gana en el Zoncolan, se ve en el podio y su rendimiento baja un peldaño. Pero ahora quizás sea el momento de replantearse su futuro en las grandes. De todas maneras, es pronto aún para hablar de eso. Ya se decidirá más adelante".
La etapa En esta Vuelta Euskaltel encadena su segunda grande consecutiva sin ganar una etapa después de una racha de cinco -desde la Vuelta de 2010 hasta el Giro de este año- abrazado al éxito. En el Tour no se ganó, aunque el equipo llegó orgulloso a París dejando la sensación de que no se podía haber hecho nada más que ese derroche de entrega después del varapalo de la primera semana, donde tuvieron que abandonar mordidos por el asfalto Samuel, Astarloza y Txurruka. En la Vuelta ocurre que el poso que deja el equipo es que el resultado se queda corto para sus posibilidades. Entre los 50 primeros de la general hay seis corredores del conjunto vasco, que ha acabado segundo por equipos tras el Movistar, un indicador más de su potencial. Y, sin embargo, faltó el triunfo de etapa, que es lo que siempre se les pide a los que son capaces. Euskaltel no ha encontrado el camino al triunfo. Eso, pese al segundo puesto de Rubén Pérez en los Lagos de Covadonga y el quinto de Sicard en la Bola del Mundo. "Nuestras expectativas eran mayores", opina Gerrikagoitia. Álvaro González de Galdeano, director en la Vuelta, valora "la raza y las ganas, dos cualidades muy acordes con los valores que identifican al equipo". "Siempre quieres más, mejorar, pero se ha peleado cada día ante rivales de mucho nivel", abunda el alavés.
Tanto él como Gerrikagoitia hacen una mención especial a Gorka Verdugo, undécimo en la general. "Es la muestra de su verdadero nivel. Espero que le sirve para creer más en sí mismo", dice el vizcaino.