BILBAO. El francés Arthur Vichot (FDJ) se impuso ayer en solitario en la quinta etapa de la Dauphiné Liberé, de 185,5 kilómetros, en la que el británico Bradley Wiggins controló la carrera con su equipo, el Sky, y mantuvo el liderato. Vichot se impuso en la llegada de Rumilly tras acertar en su ataque a sus compañeros de escapada, entre los que se encontraba Egoi Martínez, de Euskaltel-Euskadi.
La jornada transcurrió bajo la lógica del ciclismo moderno ante una etapa que abordaba un coloso, de categoría especial, el Grand Colombier, de más de 17 kilómetros a una media 7,2 por ciento, pero a 68 kilómetros de meta. Así, un grupo de buenos escaladores, hasta diez en esta ocasión, iniciaron una escapada unos kilómetros antes del ascenso, mientras que los grandes favoritos subieron al ritmo que marcaba el equipo del líder.
En la subida, los fugados mantuvieron ventajas en torno a los cinco minutos sobre el gran grupo, siempre comandado por el Sky, sin que se produjera ningún ataque destacable por detrás. Por la cima pasaron con casi cuatro minutos de adelante.
En el descenso del puerto, el BMC y el Liquigas intentaron sorprender en la bajada con sus jefes de fila Evans y Nibali, respectivamente. El australiano, junto a tres compañeros, y el italiano, con dos, saltaron en busca de la sorpresa. Fueron kilómetros de ciclismo puro, en el que los hombres del líder iniciaron una caza que concluiría en la subida al último puerto de la jornada, de tercera categoría, a falta de unos 47 para la meta. Wiggins, en otra demostración de fortaleza, fue quien fusionó a los dos grupos. Demarró cuando les separaban unos cien metros y alcanzó al grupo delantero.
Esta lucha entre los favoritos provocó que los escapados vieran muy aminorada su ventaja, en torno al minuto, mientras que por detrás ya no volvió la calma. Un minuto separaba a uno y otro grupo a falta de 10 kilómetros para la meta. Fue entonces cuando Dani Navarro se la jugó y atacó, aunque sin éxito.
El siguiente en probar fue Vichot, que, ante la falta de acuerdo entre el resto de miembros de la escapada, se plantó en solitario en la meta en Rumilly. Allí llegó en segunda posición Egoi Martínez, de Euskaltel-Euskadi, el más rápido entre el grupo de escapados.