bilbao. El ciclista de ultrafondo Julián Sanz se enfrenta a partir del próximo 13 de junio a la calificada como la prueba más dura del ciclismo, la Race Across America. El ultrafondista afrontará un recorrido de 5.000 kilómetros que le llevará a recorrer Estados Unidos de oeste a este. Julián Sanz intentará llegar a su destino en menos de diez días y así superar su mejor marca lograda hasta el momento (10 días y 23 horas).

La Race Across America es una prueba de una tremenda exigencia física donde los altibajos son habituales, "en una hora estás muy bien y en la siguiente muy mal", dijo Julián Sanz en la presentación de la aventura, celebrada ayer. El ciclista tiene pensado realizar la prueba en menos de 10 días y para ello recorrerá 500 kilómetros al día, estando sobre la bicicleta durante 21 horas y durmiendo menos de dos cada jornada.

Esta es la cuarta participación de Julián Sanz y este año lo afronta con el objetivo de lograr el podio. El corredor reconoció que gracias a un nuevo sistema de entrenamiento ha conseguido "una mejora física muy alta".

En los malos momentos Julián Sanz contará con el apoyo de su equipo, que es fundamental para completar la prueba -"sin el equipo no hay pedales"-. Además ellos son los encargados de vigilar al ciclista en todo momento y son los encargados de decidir la estrategia de carrera. "Te das cuenta que los que van detrás saben mejor que tú como vas".

Julián Sanz también estará acompañado por la Fundación Bilbao Basket, que se encarga de ayudarle en la logística, de darle apoyo moral y, lo más importante, de difundir su imagen para que consiga más ayudas económicas. "Comparte los mismos valores que nosotros queremos difundir", afirmó Predrag Savovic.