bilbao. Recién aterrizado en Bélgica, a donde Egoitz Murgoitio ha viajado en avión, atiende a la llamada ilusionado, antes de reconocer que "venir en avión es mucho más cómodo". Olvidados los largos traslados en autocaravana, el vizcaino se encuentra en un óptimo estado de forma para afrontar la tercera prueba de la Copa del Mundo.

La temporada de momento va viento en popa. Ha conseguido un pleno de victorias en las carreras de Euskadi siete de siete. Es para estar contento, ¿no?

Hasta ahora sí. Ganar en las siete carreras que hemos corrido aquí es para estar contento. También he tenido suerte, porque no he sufrido ninguna caída, ni ninguna avería, así que satisfecho.

Además de calidad, la suerte siempre es un factor necesario.

Al final es necesario tener suerte. Es fácil que tengas un pinchazo o cualquier problema y, hasta ahora, la suerte me está respetando, así que muy contento.

Su inicio de campaña está siendo muy completo. ¿Tiene alguna espinita clavada?

La pena fue la primera Copa del Mundo, la de Plzen, que hubo una caída nada más salir, en la primera recta y tuve que abandonar. Esto hizo que para la segunda prueba -celebrada en Tabor- no tuviese ningún punto y saliese bastante atrás. Por suerte pude remontar más de 20 puestos y acabar en la vigésimo primera posición. Me quedé contento porque vi que físicamente estaba bien y mi cuerpo respondía.

Alcanzar este nivel requiere una ardua preparación. ¿En qué ha variado con respecto al año pasado?

La idea era empezar un poco más fuerte que el año pasado, que llegue un poco justo a las primeras citas de la Copa del Mundo, aunque yo pensaba que estaba en mejor forma. Este año he empezado a preparar antes la temporada, adelantando los entrenamientos de carretera para llegar mejor al inicio. Una cosa es estar bien y otra que puedas conseguir victorias. En ese aspecto, contento, pero también sorprendido por cómo han ido las cosas en algunas carreras, en las que he podido ganar con bastante diferencia.

Además de ganar, lo ha hecho convenciendo y con cierta superioridad.

En las carreras más importantes he podido ir desde la primera vuelta como me gusta a mí, cogiendo la delantera y ampliando la ventaja hasta el final. Las primeras carreras igual sí podía ser que llegaba mejor que los demás, pero ya ha pasado tiempo y yo creo que la diferencia todavía se ve en las carreras y no solo es tema de quién ha llegado mejor. Este año hemos hecho las cosas bien y la experiencia se tiene que notar. Creo que es un cúmulo de todas las cosas.

¿Nota el hecho de haber preparado la temporada en Europa, con el plus de ritmo que estas otorgan?

Sí, al final el ritmo de las carreras. La gente me dice "qué ritmo llevas", pero quiero aclarar que solo con pasar la frontera no logras el ritmo; la preparación es importante. El ritmo lo dan las carreras, pero también lo que entrenas en casa. El 80-90% de lo que se ve en carrera es consecuencia del trabajo realizado, el resto sí puede ser una consecuencia de haber corrido fuera.

¿Es más mérito suyo o demérito de sus rivales?

Cada uno prepara la carrera lo mejor que puede o lo mejor que sabe. Luego las cosas salen mejor o peor, pero creo que también han preparado en base a lo que ellos pensaban. Lo único que en la temporada de carretera hemos cargado más kilómetros y eso está dando sus frutos.

Ya hay voces que le comparan con David Seco. ¿Qué le supone esta equiparación?

Es un halago. David durante muchos años ha sido la referencia aquí, ha sido el que ha abierto el camino a salir a Europa a correr y siempre que te comparen con él es un halago. Por ahora estoy ganando las carreras y espero que no solo se centren en las carreras de casa. Nosotros queremos dar un paso adelante en las pruebas internacionales y a ver si empezando desde este fin de semana enseñamos un poco el morro y nos dejamos ver en cabeza.

Hasta la fecha ha cumplido con nota los objetivos marcados.

Los objetivos que teníamos al principio de temporada cumplidos, especialmente en casa, donde no puedo encontrar ningún pero. La única espinita es la primera prueba de la Copa del Mundo, donde podía haber hecho una buena carrera. Ahora toca centrarse en este fin de semana y en Igorre.

Ahora tiene un nuevo reto, la tercera prueba de la Copa del Mundo. ¿Qué espera de la prueba de hoy en Koksijde?

Es un circuito bastante técnico, con muchas zonas de arena y que se va a hacer duro. Tiene bastantes desniveles y es un circuito de potencia. Es el mismo recorrido que la prueba del Mundial y nos va a venir bien, pero el objetivo será entrar entre los 15 primeros. No solo por los puntos, sino también por la confianza que da.

La semana que viene se celebra la prueba de Igorre, ¿qué objetivos se marca?

Es una carrera muy muy importante. Sé que será difícil repetir el puesto del año pasado, que finalicé en undécima posición, porque la carrera fue prácticamente perfecta, sin ningún problema. Intentaré estar lo más arriba posible en una carrera tan especial como la de Igorre.

Por último, para cerrar la temporada, disputará el Mundial. ¿Qué pretende lograr?

Espero seguir en la misma línea que hasta ahora. Todavía queda tiempo y se llegará con bastante carga de carreras. Aún así, como en la Copa del Mundo, el objetivo es entrar entre los 15 primeros.